
Es un experto en fracasos: Invitado - Tulio Zuloaga
Escuchar episodio
Temas del episodio
Identificados a partir del resumen.
Tulio Zuluaga
Trayectoria personal y profesional del comunicador y creador de contenido colombiano Tulio Zuluaga (Tulio Recomienda), marcada por sus inicios y fracasos en la industria musical, sus reinvenciones laborales y el desarrollo de sus proyectos gastronómicos.
Tatiana Franco conversa con el comunicador, gastrónomo y creador de contenido Tulio Zuluaga, conocido ampliamente como Tulio Recomienda. A lo largo de la entrevista, Tulio repasa su trayectoria personal y profesional, definiéndose a sí mismo como un experto en fracasología debido a los múltiples tropiezos y reinvenciones que marcaron su vida antes de alcanzar el éxito en el ámbito gastronómico.
Resumen generado con IA a partir de la transcripción.
En este episodio de Vos Podés, Tatiana Franco conversa con el comunicador, gastrónomo y creador de contenido Tulio Zuluaga, conocido ampliamente como Tulio Recomienda. A lo largo de la entrevista, Tulio repasa su trayectoria personal y profesional, definiéndose a sí mismo como un experto en fracasología debido a los múltiples tropiezos y reinvenciones que marcaron su vida antes de alcanzar el éxito en el ámbito gastronómico. Zuluaga reflexiona con franqueza sobre su antigua obsesión por el reconocimiento, el colapso de su carrera como cantante, su paso por la mecánica automotriz, la importancia de su familia y el aprendizaje tardío de dejar de imponer su criterio para aprender a escuchar verdaderamente a sus hijos y a su esposa. Asimismo, comparte experiencias sobre el impacto social de sus recomendaciones gastronómicas, sucesos que considera milagrosos en su salud y su visión sobre la empatía y el liderazgo femenino.
La fracasología y el fin de la carrera musical
Tulio Zuluaga relata cómo inició en los medios desde muy joven, entrando a la radio a los catorce años con la aspiración de ser una figura reconocida. En una época en la que la música colombiana apenas comenzaba a abrirse espacio en el exterior, grabó un álbum apadrinado por figuras destacadas de la industria. No obstante, por sugerencia de un productor que buscaba un concepto disruptivo e inolvidable, el disco terminó llamándose Sudores y contó con una carátula en la que aparecía desnudo cubierto de gotas de glicerina. El lanzamiento se convirtió en blanco de burlas generalizadas y en un meme nacional, lo que sepultó prematuramente sus aspiraciones artísticas alrededor de los veintiún años. Pese a posteriores intentos en el vallenato, las malas decisiones comerciales y el estigma del proyecto cerraron definitivamente las puertas de su carrera musical.
Búsqueda de atención, crianza y el arte de escuchar
Al analizar el origen de su afán por la fama, Tulio confiesa que durante su niñez fue criado bajo castigos físicos y con métodos estrictos, lo que le generó un sentimiento interno de insuficiencia y la necesidad constante de llamar la atención. A partir de una reciente conversación con su hijo Nicolás, cayó en cuenta de que durante décadas mantuvo el defecto de querer imponer siempre la razón sobre los demás. Reconocer esta conducta lo motivó a cambiar de actitud, optando por silenciar su ego y valorar el conocimiento y criterio de las nuevas generaciones. Entendió que la verdadera madurez radica en convertirse en un receptor receptivo frente a su familia en lugar de forzar sus puntos de vista.
Reinvención laboral y la carta de un fracasado
A finales de la década de 1990, en medio de la crisis financiera del UPAC, sin contratos artísticos y ante el embarazo de su esposa María Alejandra, Tulio decidió estudiar mecánica automotriz para sostener a su hogar. Recuerda la anécdota de estar cambiando el aceite de un vehículo en un taller mientras en la pantalla de televisión del establecimiento se transmitía su propio video musical en MTV. Tiempo después, cuando una revista y un programa de televisión expusieron su nuevo oficio con tono sensacionalista para señalar su supuesta decadencia, Tulio respondió con una carta pública titulada con la afirmación de que sí era un fracasado. En ella reivindicó que su propósito primordial en la tierra era ser padre y proteger a su familia, transformando los señalamientos mediáticos en una muestra de dignidad que conmovió a la opinión pública.
La creación de Tulio Recomienda y el papel de María Alejandra
Tras años de trabajar en televisión regional con el programa Gastrosofía y redactar columnas gastronómicas sin remuneración, Tulio estuvo a punto de abandonar el proyecto culinario por falta de ingresos. Su esposa, María Alejandra, fue el pilar fundamental que le insistió en mantener la perseverancia para construir credibilidad. Zuluaga resalta que ella es el verdadero motor operativo y financiero detrás de su marca, además de ser su filtro crítico más exigente, ya que cuestiona rigurosamente cada una de sus iniciativas antes de ver la luz, como sucedió con la concepción del Burger Master. Como contraparte, menciona el fracaso financiero de su línea de champús masculinos Enemigo, negocio que quebró rápidamente al desoír las advertencias de su esposa y priorizar un gusto personal en vez de resolver una necesidad real del mercado.
Impacto comunitario, experiencias inexplicables y empatía
Frente al éxito de sus recomendaciones culinarias, Tulio aclara que no cobra dinero a los restaurantes por visitarlos ni reseñarlos, pues sostiene que el verdadero impacto proviene de la comunidad de comensales y no de él. Cita transformaciones notorias, como la de un modesto negocio de chicharrones al borde de la quiebra que terminó expandiéndose a múltiples sedes y financiando una escuela rural gratuita. Además, relata episodios que califica de mágicos o milagrosos, como el auxilio fortuito a una joven fabricante de alfajores tras la pandemia y la súbita recuperación médica de una severa hipoacusia en su oído izquierdo después de negarse a cancelar una conferencia para campesinos en Tunja. Finalmente, durante una dinámica en la que experimenta un simulador de cólicos menstruales, Tulio exalta la fortaleza femenina, defiende la necesidad de que las mujeres ocupen más espacios de poder político y eclesiástico, y reitera que el mayor deber de los hombres es aprender a escuchar con atención y respeto.
Lecciones clave del episodio
- Aceptar y amar los fracasos permite construir resiliencia, mientras que el éxito externo suele ser efímero y engañoso si no existe estabilidad interior.
- El deseo compulsivo de figurar o tener siempre la razón a menudo oculta inseguridades no resueltas de la infancia; superarlo exige aprender a escuchar a los demás.
- Los emprendimientos sostenibles se fundamentan en resolver las necesidades reales del público y no en satisfacer los caprichos o gustos personales del creador.
- El éxito de las plataformas comunitarias radica en el colectivo de personas que actúan y apoyan, funcionando el comunicador únicamente como un canal de enlace.
- El trabajo y los sueños no son estáticos; pueden transformarse y postergarse cuando se prioriza el bienestar y la presencia dentro del núcleo familiar.
- La fortaleza de una relación duradera se sustenta en pensar primero en el bienestar de la pareja y en contar con una voz crítica que ayude a perfeccionar los proyectos.
- La empatía en la convivencia exige que los hombres dejen de centrarse en sí mismos, reconozcan el dolor ajeno y practiquen una escucha activa y constante.
Transcripción automática. Puede contener errores.
407 de 407 segmentos
- 0:00Voz 1
Si tú te acostumbras y amas los fracasos, Dios mío, tienes el mundo a tus pies. Yo a veces me pregunto si realmente, yo lo que quería era ser seguramente reconocido. Yo nunca en mi vida quise ni siquiera volver a pronunciar una nota musical. Mira, yo te voy a decir hoy cosas que yo nunca en mi vida he dicho. La persona me preguntó, ¿quién es tu yo recomienda? Y le dije, ella. Sobre todas las cosas de esta tierra, antes de ser cantante o lo que fuera, yo había venido a esta vida a ser papá. Yo voy a creer en esta iglesia el día que veamos un papá mujer. el día que las mujeres tengan el mismo poder. La única manera de ser exitoso en tu vida es que primero tú seas exitoso por dentro. Tienes que todos los días luchar por tratar de ser la mejor persona posible.
- 0:51Voz 2
Soy Tatiana Franco y esto
- 0:53Voz sin identificar
es Vos
- 0:53Voz 2
Podés, el
- 0:54Voz 1
podcast.
- 0:54Voz sin identificar
Vos Podés, el podcast.
- 0:58Voz 2
Un episodio más en Voz Podés, el podcast, y esta vez siguen llegando hombres a nuestro espacio. En esta ocasión, un personaje que ustedes aman muchísimo. Yo lo sigo desde hace mucho tiempo. De hecho, lo conocí recientemente y conecté con él tanto como uno conecta a través de las redes, porque siento que es de esas personas transparentes. que así como se muestran detrás de una cámara, detrás de una pantalla, cuando tú lo ves personalmente, sientes exactamente lo mismo. Y además yo diría que es como un rey Midas de la cocina, de la comida. Acá nos acompaña hoy Tulio Zuluaga.
- 1:36Voz sin identificar
Oye, muchas
- 1:36Voz 1
gracias. Mira, se me aguaron los ojos
- 1:38Voz 2
y todo. Porque yo
- 1:39Voz 1
lo vivo diciendo todo el tiempo, ¿sabes? Y trabajo mucho en eso. Yo creo que una de mis grandes metas es Tengo muchos errores, obviamente, me falta demasiado, pero siempre creo que el trabajo de cada persona en esta vida es todos los días tratar de ser una mejor persona. Entonces tú no te imaginas, yo hoy soy una persona completamente diferente que hace tres días y diferente que hace, o sea, yo no tengo esa consistencia porque voy... tratando de evolucionar para bien para bien me alegra mucho cuando alguien me dice esto porque digo siempre le he dicho a las personas aunque estés en las redes sociales tú eres una persona y tienes que ser una persona de verdad verdad porque si no tarde que temprano lo vemos todos los días la máscara se te cae o eres tú o no hagas esto no hay vuelta de paso
- 2:24Voz 2
pero mira que me pasó contigo y no con todo el mundo pasa o sea las cosas son como son uno a veces ve personas mostrando vidas perfectas o haciendo actividades increíbles en las redes sociales pero cuando uno las conoce y uno dice ay como que no, no es tan chévere, con vos me pasó distinto. Dije, el Tulio de las redes es el mismo Tulio con el que uno se puede comunicar, así que qué dicha tenerte por acá, en este espacio, que es un espacio seguro para mujeres, pero que ahorita ustedes, como hombres, pues están acá, mejor dicho, marcando la batuta.
- 2:51Voz 1
Muchísimas gracias. Yo feliz, orgulloso, te lo dije también, porque te escucho todos los días. Mi esposa todo el día está escuchando tus podcasts. Y todas esas historias que están ahí, es de las cosas que más me puede gustar a mí. Son historias de mujeres, que todos los días te dicen, en la medida que vas escuchando, oye, de verdad, uno sí puede. Uno escucha eso y uno como que se alienta, o sea, como que coge fuerza porque uno dice, Dios mío, hay gente a la que le toca demasiado duro y a veces no está mal que te quejes porque eres un ser humano, pero a veces uno sufre y se deja derrumbar por unas pendejadas que no merecen la pena y que no hay derecho a hacerlo a la hora de la verdad.
- 3:30Voz 2
Tulio, tú directamente hablas que eres un experto en fracasos.
- 3:35Voz 1
Sí, claro.
- 3:36Voz 2
¿Cómo es que es la palabra que usas? Fracasología. El experto en fracasología. ¿Qué es ser experto en fracasología?
- 3:44Voz 1
Porque sabes que yo pasé por muchos mundos y resumidamente sí yo cogí, porque yo hablo mucho, yo soy como una abuela. Vas a tener problemas conmigo, soy como un abuelito que cuenta todos los detalles y todas las cositas.
- 3:56Voz sin identificar
Eh...
- 3:59Voz 1
La verdad es que tú me viste a mí en el mundo del espectáculo, de la música, la gente me veía supuestamente muy grandote. Y en una época, por unas situaciones, terminé retirándome, pero con una caída horrible. Gran parte se la dejó un disco que se llamaba Sudores. Sudores. Hoy en día hablo mucho de eso.
- 4:16Voz 2
Vení, vení, corte comerciales. O sea, ¿qué pasaba por la cabeza, no sé, tuya o de la persona que se encargó de toda esta parte para bautizar un disco? Sudores.
- 4:25Voz 1
Han pasado 30 años, yo me pregunto lo mismo. Exactamente lo mismo, por tirarnos las de irreverentes. Pero bueno, este creo que ha sido uno de los mejores aprendizajes. Entonces, claro, mi vida ha sido, toda la vida ha sido sube y baja, sube y baja. Yo nunca estoy seguro, o sea, todavía hoy en día la gente me dice... Oye, ¿cómo estás de bien? Y yo digo, vamos a ver hasta cuándo. Yo en la vida realmente me la he pasado para arriba. Ahora soy más organizado, estoy más centrado, sé exactamente qué es lo que debo hacer en la vida que es definitivamente servirle a las demás personas. Pero en ese entonces, digamos que estábamos en una época donde no se hacía música, o sea, los colombianos todavía no figuraban en la música, entonces no nos grababan, nadie nos grababa. Lo que yo te estoy hablando es que te va a dar risa esto. Yo me encontré con Shakira. Una vez, estábamos grabando unos videos para un programa de televisión de música y me encontré con Shakira en ese momento y sus palabras fueron, ah, Tulio, yo espero pronto estar sonando afuera como tú. Imagínate. O sea, Shakira no sabrá ni quién soy yo ni de qué estoy hablando hoy en día. Pero yo le dije esto y segurísimo que sí porque incluso estos días los vi en unos periódicos que estaba viendo antiguos de Estados Unidos. Yo siempre hablaba de Shakira, siempre hablaba de Juanes, siempre hablaba de Carlos Vives. Carlos Vives Fue el que definitivamente nos abrió la puerta a todos. Esa es la realidad. O sea, el primer punto fue ese. Pero cuando yo me voy a grabar esto, que incluso me encontré con Carlos Vives en un sitio que se llamaba aquí, ya puedo decir el nombre porque no existe, el City Rock Café, él venía saliendo y yo entrando y me dio la mano y me dijo, él apenas estaba empezando con lo de escalones, me dio la mano y me dijo... tú vas a lograr el sueño de todos los que no pudimos hacer música balada. ¿Qué tal? Y salgo yo con estas cosas. Con sudores. Pero yo me voy para Venezuela y tal, con el apadrinamiento de Ricardo Montaner, Félix Badrigal con las canciones más increíbles, Carlos Lara. Y el disco se llamaba Agua del Manantial. Pero cuando íbamos a sacarlo, un productor muy amigo, muy querido, me dijo, Tulio, como en Colombia no se venden discos de baladas, ahí estaba Marcelo Cezanne, estábamos todos luchando por eso. Me dijo, necesitamos hacer un disco poderoso, un disco doloroso, un disco que nadie se olvide de él. Tenía razón, nadie se olvidó de
- 6:40Voz 2
él. Evidentemente.
- 6:42Voz 1
Y le cambió el nombre al disco, el concepto, y se llamó Sudores. Yo era un pelado, a mí me pareció un súper reverente. Te pareció guau. Y yo dije, guau. ¿Has visto la carátula?
- 6:52Voz 2
No. No la veas.
- 6:53Voz 1
No. Todo el mundo busca en internet sudores.
- 6:58Voz 2
No, voy a hacer la tarea.
- 6:59Voz 1
Cuando yo empecé a hablar de sudores en las conferencias, el disco se conseguía, creo que en Amazon, si no estoy mal, y valía 5 mil pesos. Ahora vale ciento y pico mil. Ah, bueno. Me voy a volver famoso.
- 7:09Voz 2
Imagínate. La
- 7:10Voz 1
portada soy yo desnudo. Y entonces sudores, en esa época los efectos eran una cosa maravillosa, gotas de glicerina, entonces se ven sudores. Y llego yo a Colombia con ese disco, y olvídate, hasta ahí llegó mi carrera musical. Es decir, yo me convertí en ese momento en el meme de Colombia, pero era un meme serio. Es decir, menos mal no había redes sociales, porque seguro yo no estaría sentado aquí. O sea, me hubieran acabado de todas las maneras, a vidas y por a vidas. ¿Pero por qué sientes que era un meme? todas las emisoras de radio, yo prendía cualquier emisora de radio y todo el mundo estaba hablando de Sudores, riendo, o sea, ¿qué está Sudores con el patrocinio de Yodora? Pero yo decía, ¿pero tú cómo le vas a dedicar una canción romántica? ¿Tú te imaginas en radio? No, te dedico a Sudores. Aquí está Tulio dedicándole a Cristina a Sudores, no te dejan volver a entrar a la casa. O sea, era una cosa demasiado, demasiado, la canción es una cosa que cuando la oigas te va a
- 8:09Voz 2
encantar.
- 8:10Voz 1
La manera de cantarla, todo, buenísimo. Pero eso me mató, me mató completamente y yo ya en ese momento, aunque parezca mentira, era que no, o sea, nadie me contrataba ni para televisión ni para radio porque me veían aparecer y la imagen era sudor. ¿Qué edad tenías para
- 8:23Voz 2
ese entonces?
- 8:26Voz 1
Yo le pongo que unos 21 años por ahí. Uy, muy pelado. No, es que estaba muy chiquito. Yo empecé muy chiquito. Ayer justamente estaba haciendo un especial de una emisora que es 88.9, que ya hoy en día no existe en la radio, que fue como el gran fenómeno de acá. Y yo entré ahí, siempre me dice el jefe, me dice que tú entraste de 14 años a la radio y a partir de ahí empezó todo este cuento, ¿no?
- 8:51Voz 2
Es que es importante contextualizar a la gente porque todos conocemos a Tulio, y Tulio recomienda, no que el Burger Master, no que las hamburguesas, una cantidad de negocios a los que te dedicas que giran en torno al tema de la cocina, de la comida, de recetas, pero quizá mucha gente no sabe que tú iniciaste como artista desde muy chiquito, y por eso hablas de todo este tema de la música de Carlos Vives y demás, Porque evidentemente estuviste sonando por mucho tiempo. ¿Ese era tu gran sueño de chiquito?
- 9:23Voz 1
Sí. Mira, yo te voy a decir hoy cosas que yo nunca en mi vida he dicho, pero creo que son verdadero aprendizaje. Yo veo a la gente, todos los que estamos como en los medios y eso, normalmente, en principio, yo siento, obviamente no seremos el 100%, pero muchos sí, que necesitamos una... digamos, con un poquito de atención. Entonces uno de repente, por eso, uno suele ser muy introvertido, pero hacia afuera suele ser un poquito más suelto, sobre todo a través de los medios. Yo a veces me analizo y digo, pero ¿por qué todo esto? O sea, todo este recorrido, todo este camino, ya obviamente sal de un montón de deudas conmigo mismo, pero quizás cuando uno está en este mundo de los medios, que se está mostrando, que quiere que todo el mundo vea las cosas que uno hace y todo, es porque uno realmente necesita un poquito de atención. Eso es una cosa bastante real. Entonces yo, desde que llego a esta vida, no tengo muy claro desde muy pequeño, yo fui un jovencito, que crecía a punta de correazo limpio como en esa época eso a muchos de ustedes no les ha tocado a mí
- 10:29Voz 2
sí me tocó
- 10:30Voz 1
esto no era chancleta esto era correo como niño y ahí entiende uno a veces las cosas uno yo sé que me daban correo en mi cabeza yo no me acuerdo de ninguna de esas situaciones porque uno lo encapsula para poder seguramente vivir entonces Afortunadamente el mundo cambió porque seguramente los que crecimos así nos hicieron sentir de pronto que éramos poquitas cosas.
- 10:53Voz 2
Y
- 10:54Voz 1
esa poquita cosa es lo que hace, porque yo a veces pregunto, pero ¿cuál era este fan de ser famoso, de ser artista? Digo, viene seguramente de ahí, me sentía poquita cosa. No era, a veces digo, no es fácil ser Tulio. No me refiero al Tulio Recomienda, sino al Tulio Zuluaga. Y es que lo descubrí, te lo cuento en estos días, ¿por qué? En estos días, en una, no digamos discusión, en una reflexión con uno de mis hijos, yo soy muy amigo de mis hijos, uno de mis hijos me hizo caer en cuenta una cosa y es, tienes un problema que tienen la mayoría de los seres humanos, siempre quieres tener la razón, siempre quieres, a veces es difícil hablar contigo porque siempre quieres tener la razón y yo toda la vida he querido ser No la persona que te enseña, sino el aprendiz que aprende. ¿Listo? Porque como seres humanos nos falta mucho realmente poder escuchar más a las demás personas. Pero nosotros siempre perdemos el tiempo y perdemos la vida completa tratando de imponer lo que nosotros queremos a las demás personas. Y tristemente generalmente a las personas que más cerca tenemos. Entonces seguramente todo eso vino de ese entorno familiar mío, que fue un entorno familiar igual muy cariñoso, muy bonito. Yo no puedo decir que crecí en un desastre de familia, ni mucho menos, pero realmente me imagino que eso fue lo que me hizo desde muy pequeñito y te puedo dar esa respuesta como tan grandota alrededor, decir desde que nací, desde que me preguntaron la primera vez a los tres o cuatro años, ¿tú qué quieres ser? Y yo dije, quiero ser artista, bien famoso o quiero ser sacerdote. Bien famoso también.
- 12:35Voz 2
Dios mío.
- 12:37Voz 1
Es un tema muy bueno. Mi papá había sido sacerdote de su hija también. Entonces digamos que ahí empieza realmente como tal esta historia de, yo a veces pienso de para atrás y digo, esto es una historia de 50 años. de querer componer todas las cosas de este ser humano que está aquí. Y hoy en día puedo decir ya, ya empecé a dar los primeros pasitos para decir aquí estoy y ya empecé a entender un poquito más el sentido de la vida y del por qué estoy aquí.
- 13:04Voz sin identificar
Me dejaste
- 13:04Voz 2
pensando con ese comentario que te hizo tu hijo en esa conversación. ¿Qué opinas de eso?
- 13:10Voz 1
Muy teso. Mira, en principio yo le respondí, como siempre, con un cartapacio así.
- 13:18Voz 2
La pastoral.
- 13:19Voz 1
La pastoral. O sea, no puedo creer lo que me estás diciendo, no puedo creer esto, no puedo creer nada. Pero me costó por ahí dos o tres días. Yo volví a leer. Y yo olvidé hasta que dije, este man tiene la razón. Ah, fue por chat.
- 13:31Voz 2
Fue por chat.
- 13:32Voz 1
Fue por chat, además. O sea, cosas que no hagan nunca. Porque es que uno en el WhatsApp, yo le digo a la gente, nunca pelees por WhatsApp. Porque ahí tú no sabes la intención. Claro, tú interpretas. Es como tú te levantas y alguien te dice, uno costeño, ajá, ¿y tú qué? El otro lee, ajá, ¿y tú qué? ¿Qué le pasó a este man? ¿Y por qué se levantó? Y empieza una pelea. es mejor escuchar a la persona, jamás discutir por el WhatsApp. Claro, pero a
- 13:58Voz 2
veces también pasa que con algunas personas es muy difícil conversar y ese WhatsApp, aquí jugando a favor de tu hijo, quizá haya encontrado ese método como para acercarse y decir, ok, de pronto sí, se lo dejo por acá escrito, lo analiza, y me digo que lo analizaste un montón.
- 14:14Voz 1
Pero es que es doloroso, ¿por qué? Porque tú sabes que toda mi familia trabaja conmigo, todos mis hijos trabajan conmigo, todo el tiempo, entonces... Todo bien y de pronto un día que una persona te diga todo esto. Tenía su dolorcito. Estuve hace cinco minutos, sí, claro, tenía su cosita por allá guardada y me lo dijo. Y yo a los dos o tres días dije, este man tiene razón.
- 14:31Voz 2
Ay.
- 14:32Voz 1
Este man, yo he gastado mi vida tratando de tener la razón. Es decir, yo soy, a muchas personas nos pasa, no sé, y es muy triste. Es uno como, te pasó algo y uno es como, te lo dije, viste, te lo dije. ¿Por qué? ¿Por qué? O sea, ¿qué tienes tú que rastrillar a las personas en la cara? Nada. Nada. Yo creo que el mayor aprendizaje de un ser humano, y yo lo vivo diciendo todo el tiempo, no sé si tú sabes que yo soy medio tirado más hacia el budismo que hacia cualquier
- 14:58Voz 2
cosa, sin ser budista
- 15:00Voz 1
porque no lo soy. Pero toda la vida fue, hey, sea un recipiente, es decir, recibe, no tienes por qué estar todo el tiempo tratando de demostrar que tú tienes la razón. Y estaba enfrascado en eso. Tengo dos hijos, bueno, tengo cuatro hijos, listo. Tengo dos muy cercanos que trabajan mucho conmigo, más la chiquita que ahora ya siempre está también trabajando conmigo. Pero todos, yo no sé qué pasa con esta generación. Ayer casualmente le dije a mi esposo, me preguntó
- 15:25Voz 2
algo, le dije,
- 15:26Voz 1
es que estamos, perdón por la palabra, estamos jodidos. Y ella me dijo, ¿por qué? Y le dije, porque nuestros hijos son mil veces más inteligentes que nosotros. La tenemos perdida. O sea, no hay nada que hacer. Lo que esos manes dicen, hay que escucharlos. Hay que escucharlos. Porque uno siempre, es que es muy difícil porque obviamente ellos te corrigen mucho. Entonces uno es la lucha. Claro, claro. Entonces mira que teníamos una discusión y la voy a decir aquí. ¿Qué pasó ayer con mi hijo Nicolás? O sea, ¿no te imaginas? Yo no sé ese pelado de dónde salió. O sea, de verdad, de verdad. O sea, yo lo veo a veces y yo soy fascinado de su capacidad para hablar, para conquistar. O sea, no, no, él es una cosa, todo el mundo que se cruza con él tiene que venir a decirme ¿qué es este hombre? Además que es lindo, alto, o sea, buen cuerpo, pero es de una inteligencia, de una sagacidad. Entonces estábamos discutiendo en el carro, ¿sabes? Porque alguien preguntó, Tulio, yo no sé por qué me hacen la pregunta siempre, o sea, qué rabia. ¿Qué piensas de la pizza hawaiana? No tienes más tema para hablar conmigo que yo pensando en hablar de Dios. De otra cosa. De otra cosa. Hablemos de qué piensas de la pizza hawaiana. Y yo digo, pues... Ey, que dejen la bobada con la pizza hawaiana, cada quien se come lo que quiera. Yo no como pizza hawaiana, pero si tú quieres y te gusta, te felicito, el gusto es la razón. Punto. Nadie, qué dolor de cabeza pues con el tema de la pizza hawaiana. Si supiera cómo
- 16:56Voz 2
me como la pizza hawaiana, corte, corte, ya me cuentas así rapidito para que te rías. Yo pido pizza hawaiana y le saco la piña. No, yo
- 17:04Voz 1
hago lo mismo. ¿En
- 17:05Voz 2
serio?
- 17:08Voz 1
No, no eres la única.
- 17:10Voz 2
Pensé que estaba loca.
- 17:12Voz 1
Y es hasta rico. Y la gente me dice,
- 17:14Voz 2
pero ven, ¿por qué no la pides con jamón y queso? Y yo soy, no lo sé, me gusta hawaiana sin piña. Sí,
- 17:20Voz 1
porque te queda el saborcito de la piña, pero no pasa. Yo no la pido, pero si me la sirven le voy a sacar la piña.
- 17:26Voz 2
ok entonces
- 17:27Voz 1
me dice pero es que los italianos tienen razón en eso y yo le dije no no tienen razón en eso o sea cada uno se come lo que quiere me dice mira papá Es que no lo puedo creer. Me dijo, tú eres colombiano, la comida que más te gusta es el sancocho. Imagínate que tú llegas a España y un colombiano o quien sea abre un restaurante colombiano en España y dice que va a ser sancocho. Y tú vas a comerte el sancocho colombiano, pero al sancocho colombiano, además de todo lo que le ponen, le puso pera, manzana y fresas. Tú vas a decir que eso es un sancocho colombiano. Yo le dije, trágame tierra. No, nada. Me dejó mal delante de todo el mundo. Y yo soy el man que sé de
- 18:07Voz 2
gastronomía.
- 18:07Voz 1
Y él, con eso, lo desbarata a uno. ¿Qué me pasaba antes? O sea, esto me hubiera pasado hace un mes. Yo me hubiera enfrascado dos horas en una discusión con él.
- 18:17Voz 2
¿Sí?
- 18:18Voz 1
Así es, sí. Porque éramos, pero hijo, pero no sé qué. No, sin pelear. Como queriendo tener la razón. Como queriendo tener. Y yo ayer cuando dijo, yo... ¿Qué crees que te voy a responder a eso? Me dejaste callado.
- 18:28Voz 2
Ven, pero ¿qué cambió en tu chip? ¿Qué cambió en tu cabeza para que hace un mes tuvieras ese comportamiento, esa reacción y ahora no? ¿Algo pasó?
- 18:35Voz 1
Claro, es lo que te digo yo, pero es que el campanazo, fíjate que gracias a Dios yo en este momento soy como un terreno ahí listo para sembrar cositas, ¿sí me entiendes? Pero a veces uno no sabe el camino. Fíjate que las palabras de mi hijo me hicieron entender en medio de esa rabiecita como ser humano que me dio yo, pero ¿por qué me estás creyendo esto y no sé qué? Comencé a decir, oye, tienes razón. Entonces, esto fue estando en China. Yo voy a los restaurantes y voy a los países normalmente, y a veces invito a mi familia, a veces no, pero voy específicamente a aprender de la comida de cada uno de los países para poderte hablar bien sobre gastronomía. Yo soy de las personas que piensan que si tú vas a hablar de un tema, tienes que saber del tema. Entonces, alguien me hablaba de comida china y yo, bueno, no tengo ni idea. realmente no sé, entonces me fui para China, me dio paseo, me dio trabajo, grabo y adicionalmente aprendo cómo comen ellos para el día de mañana poderte decir en cualquier restaurante esto sí es comida china o realmente no lo es, ¿correcto? Entonces, si tú te pones a pensar, yo soy el que dirijo eso, a partir de que él me habló, en medio de ahí como dije, listo, yo no voy ni a opinar, ni voy a decir nada. ¿A dónde vamos a comer papá? Digan ustedes, a donde ustedes quieran. Y en esa guía de ellos mismos, de que ellos hacían, entonces, ¿cómo vamos acá? En esa libertad, de verdad que comencé a ver que se sentían mucho más valorados, que los estaba escuchando en muy poquito tiempo. Y yo dije, mira, este es el camino. El camino es escuchar a mis hijos. El camino es dejar que ellos decidan tranquilamente sin yo tener que estar discutiendo porque siempre estábamos, tú sabes, en esa brecha. Claro, en fricción. En fricción cuando viajamos que ellos dicen, aunque nos llevamos demasiado bien y somos muy amigos, pero ellos dicen, no, hoy vamos a comer comida italiana y eso para mí es... Pero estamos en China, ¿cómo vamos a comer comida italiana? Y entonces es
- 20:22Voz 2
un tire y aplauso. Dije, ¿hoy quieren italiano, Liz?
- 20:26Voz 1
Pero mañana vamos a Chino. ¡Ey, Chino! ¡Wow! ¿Qué cambió aquí? Es decir, todo el mundo contento con el asunto. Dije, claro, aquí el problema en esta ecuación soy yo como papá antiguo tratando de imponer lo que no puedo imponer. ¿Por qué estos manes hoy en día saben, están más informados que uno y en general suelen ser más inteligentes y más lógicos que uno? Parece mentira, pero...
- 20:48Voz 2
Pero mira qué chévere que te estés como permitiendo. Además que, pues por naturaleza, uno asume, el papá es el que se las sabe todas. Y el papá también asume que se las debe saber todas. Entonces cuando le permites de pronto esa ecuación, un poquito de flexibilidad, creo que vas a encontrar como mejores negociaciones. Y en el caso tuyo, ¿cómo fuiste criado?
- 21:10Voz 1
Todo impuesto. Es que era lo que yo te decía. Pero tu papá... Claro, el papá era el que decía, esto es así, es así. Entonces, ¿qué pasa? Yo crecí con muchas... Todos los de esta generación crecimos con muchas equivocaciones en nuestra cabeza. Y las defendemos a muerte, ¿por qué? Porque venían del papá, que era el centro, era el que decía, hey, esto es así, así es.
- 21:33Voz 2
Aquí se hace lo que yo diga.
- 21:35Voz 1
No, y no solo eso, sino que además tú aprendías. Era una época cuando tú no tenías información. Hoy en día, Hoy en día hay una vaina muy frega, a mí eso sí que me da como cosita, pero ya me acostumbré. Ya les digo, investiga, por favor. ¿Por qué? Porque hoy en día, no sé si has visto los hijos, cualquier cosa que tú digas. Yo digo, tal plato es tal cosa, y de una lo ves en el teléfono, en la inteligencia artificial. No más, para decirte delante de todo el mundo, no, no. Para
- 22:00Voz 2
refutarte, para corregirte.
- 22:02Voz 1
Pero es que me pasó. Y ahí yo creo que se fue el gran chip. Yo creo que mi alma se partió en dos, pero al final dije, pero me demostró que tenía la
- 22:10Voz 2
razón.
- 22:11Voz 1
En esa pequeña disertación entre mi hijo y yo, estamos en una mesa y alguien en esa mesa en China me dice, Tulio, ¿qué es un dim sum? Y yo, obviamente, yo no me las puedo saber todas, pero si no me las sé todas, es mejor decir, de verdad, espérate y averigua, es que decimos demasiada estupidez. Si una vez se responde. Me
- 22:33Voz 2
dijo,
- 22:33Voz 1
¿qué es un Dinsum? Y yo, ah, no, los Dinsum son estas bolsitas, tal, que se comen. Y mi hijo nomás me miró así, no por mal, tal, me miró y yo, no, no, son las bolsitas así que uno coge, tal, los vallitos, tal, bueno. Cuando de pronto me callo yo y cuando me meto el bocadito, oigo que él le dice a la persona, el dimsum son los bocaditos, o sea, las picaditas, puede ser lo que sea, puede ser una pequeña sopita. O sea, te
- 22:58Voz 2
corrige.
- 22:59Voz 1
Me corrigió allá en una mesa de 15 personas.
- 23:02Voz 2
No, no, no, claro. ¿Qué sientes tú? Obvio.
- 23:05Voz 1
¿Qué va a decir la gente? Nada. ¿Qué va a decir? Nada. Eso está en tu cabeza. Lo que hay que decir es que yo dije una estupidez. ¿Y ya? Yo dije, pues pucha, sí. A partir de ahí, en todo ese viaje, si la gente me decía, Tulio, ¿qué es tal cosa? El chincha pullo. No tengo ni idea, pero te lo investigo en dos minutos. Es mejor.
- 23:22Voz 2
Claro. Quedas
- 23:23Voz 1
más bonito. Yo no sé por qué nos metieron en la cabeza que como eres papá, tú tienes que saber responder absolutamente
- 23:30Voz 2
todo. A todo.
- 23:31Voz 1
Todo, todo.
- 23:32Voz 2
Uno te ve exitoso, triunfando con tus empresas, que son un montón, a lo que te dedicas y demás. Pero mira que al inicio de esta charla hablábamos que tenías primero otros sueños, el de ser artista o ser sacerdote. Yo quisiera saber, tú hablabas, fue por un disco, Sudores, que no funcionó y hasta ahí se enterró mi carrera. ¿realmente tú llegas a este mundo de la cocina por un golpe de suerte? ¿Por qué sentiste que ya no servías para la música? ¿Qué fue? O sea, ¿cuál fue como ese giro para cambiar totalmente tu vida?
- 24:08Voz 1
Antes, voy a hacerte un paréntesis y perdón porque me pasa mucho eso que me dices de uno te ve muy exitoso con todas tus empresas.
- 24:15Voz 2
Sí.
- 24:15Voz 1
Con algunas. Tengo otras que están quebradas. Ok. Para que la gente lo sepa que no importa tampoco. O sea, que no sé si viste que saqué una marca de De champús y de jabones de hombre. Mira, una pasión así absolutamente maravillosa, pero cometí el propio error que yo trato de enseñarle a las personas. Que yo les digo, vas a montar un emprendimiento si no piensas en el emprendimiento. Antes piensa en cómo lo vas a lograr. Y cometí un grave error. Yo siempre digo a las personas, para tú ser exitoso, lo primero que tienes que pensar, y es real, Tatiana, es en las demás personas. Ojo, no es porque hay no tan bueno. No, no, no. Esta es ley de venta. La gente no te compra lo que tú les quieres vender. La gente te compra lo que necesita para estar mejor. Entonces, si la gente compra lo que necesita, ¿yo en qué necesidades tengo que pensar en las mías? No, en las de las demás personas. Y este es el centro de todo. ¿Qué pasaba? Que yo tenía una necesidad. Yo soy súper fanático de los aromas de hombre y me echaba por aquí, por allá. Y dije un día, no es que no encuentro nada en Colombia que tenga estos aromas. Te quería dar gusto. Tres años buscando los aromas que queríamos para el shampoo de hombre. Eso a nadie le importa. Entonces, en menos de tres meses ya estaba quebrado. Perdí todo lo de esas. Tengo que hacerte una confesión. A mí me salen con que tú le recomiendas vender un
- 25:29Voz 2
shampoo. yo imagino que tiene que oler alguna receta, o tiene que ser comestible.
- 25:38Voz 1
No, no tiene que no por eso, hay que tener cuidado.
- 25:40Voz 2
No, pero es que además de eso, tenés una marca como tan clara, que eso es interesante, pero además, cuando quieres romper el esquema, digamos, en este otro tipo de productos, la gente, o sea, es difícil entrar en esos otros temas. Yo sacaba
- 25:55Voz 1
ahí la gente, ¿eso qué es? ¿Un aceite de oliva? Yo
- 25:57Voz 2
imagino que un champú comestible. No sé.
- 26:00Voz 1
Bueno, ahora sí vuelvo a lo que me preguntaste. Mira, Afortunadamente, yo no sé por qué. Yo soy un tipo que no le tengo pena ni miedo a nada. Antes me siento muy orgulloso cuando me toca empezar de cero. Es súper raro. Por eso le llamé el maestro de fracasología. Ciertamente habrá ahí unas peleitas de ego, digamos, entre comillas. Pero claro, cuando pasa todo el tema de los discos, ahí hubo muchas cosas. No fue solamente el disco Sudores, porque recuerda que después yo hice Vallenato. y también hice una mala digamos que una mala negociación estaba muy peladito y también ahí también me enterré lo último que me quedaba o sea quemé mis últimos cartuchos por decirlo de alguna manera De repente estoy en una situación en la que en el 97, 98, que era lo que yo tanto explicaba siempre, en que hubo esta famosa crisis del UPAC en Colombia, así le llamaba a la gente. Y pues obviamente muchos estuvimos en mala situación y sobre todo los artistas en ese entonces, que no había patrocinio, no había shows, no había nada. Todo se paralizó y mi esposa María Alejandra queda embarazada de Nicolás. Y entonces yo ya en medio de todas las cosas, del desespero de no tener show, de no tener cómo vivir, ya debía un montón de cuotas del apartamento por el tema del UPAC, no había podido terminar de pagar el carro. O sea, lo que tú te puedas imaginar.
- 27:24Voz 2
Yo digo, bueno, yo me tengo que poner a hacer otra cosa. Me voy a poner a hacer
- 27:27Voz 1
otra cosa. Y entonces empecé con el periódico, con los clasificados, porque no había todo lo que tenemos hoy en día. A ver qué me pongo a hacer. Y de pronto vi mecánico automotriz. Y yo dije, a mí la mecánica automotriz me gusta. Mi padre había tenido mucho que ver con ese gremio también. Y me meto a estudiar mecánica automotriz en una escuela pequeñísima que había en el centro de Medellín que se llamaba, tremendo nombre para un garaje, Escuela Superior de Electricidad Automotriz. ¡Wow! Voy para allá, éramos cuatro pelados en un garaje. ¿En la escuela superior? Bueno, en la escuela superior. Ya no existe, por eso puedo hablar de ella. Y aprendí, ahí aprendí una cosa y es que depende más el estudiante que la misma escuela. Depende de lo que tú quieras. O sea, yo, este era mi salvavidas. A mí se me metió en la cabeza que yo iba a salvar a mi familia y que iba a sostener todo a través de la mecánica automotriz. Entonces fue una época... digamos que muy dura para mí también en el fondo en el ego como persona porque yo seguía saliendo con videos en televisión yo cuento esa historia en la que yo estoy cambiándote y es verdad cambiando el aceite de un carro ahí, y el dueño del carro mira para arriba, y yo estaba ahí en televisión, en MTV.
- 28:49Voz 2
Que era el canal de los videos, o sea, wow. Es que en ese
- 28:51Voz 1
entonces no existía MTV latino, solo el americano, y no sacaban nada en español, y una de las primeras canciones que sacaron en español fue el compadre Miguel de Tulio Zuluaga, en MTV, en una sección que se llamaba In Situ, y yo ahí cantando el compadre Miguel, y la gente miraba, me veía cambiando el aceite, Eso fueron las drogas, pelado,
- 29:11Voz 2
¿verdad?
- 29:12Voz 1
¡Ay, no! Yo digo, bueno, pero es que la gente cree, ahí aprendí que la gente cree que hay trabajos más importantes que otros.
- 29:18Voz 2
Ven, pero yo sí me quiero detener en eso porque ya tú hablas de esto como algo divertido, es una historia más de tu vida, una sumatoria, pero un pelado que llevaba años soñando con eso, que además los artistas, y tú sigues siendo artista, artista de la cocina, pero eso es un arte... Tiene una alta sensibilidad. El tema de las emociones les pegan durísimo. Y está el tema del ego. O sea, aquí no nos pongamos a decorar las cosas como son. Es verdad. ¿Cuál era el sentimiento real que experimentabas? Si pudiéramos como devolvernos un momentico a esa escena de tú con el aceite y viéndote ahí y decir como, ¿qué está pasando con mi sueño? ¿Qué pensabas tú?
- 29:58Voz 1
Tú dices eso y yo lo único que te puedo responder es que yo entonces, viéndolo de esta manera, estoy un poco loco.
- 30:04Voz 2
Sí.
- 30:05Voz 1
Cero. A mí eso no me...
- 30:07Voz 2
¿Ni el Tulio de ese momento?
- 30:09Voz 1
No, no. Yo miro para atrás y yo me meto tanto en la película, o sea, le meto tanta emoción. Es como si yo pusiera una meta y yo iba por un super taller porque yo dije, yo no dije, ay, voy a ser mecánico automotriz. No, me acuerdo que me senté, estaba con mi suegro. Un día le dije, voy a ser mecánico automotriz y voy a montar porque estaba escuchando. Por eso yo le digo a la gente, escucha las necesidades de las personas. Estábamos en una reunión y mucha gente, no, es que lleve el carro y tal. ¿Qué es esto que hay? Y dije, ahí, ahí hay una brecha, o sea, ahí falta algo. Listo, me encuentro este tema de la mecánica automotriz para estudiar y yo digo, voy a crear y voy a montar el taller automotriz perfecto. Sí. O sea, que la gente, y de hecho cuando yo empecé, empecé haciendo eso. Le decía a la gente, a los amigos, le decía, ya, le llamaba... El nombre existe. Carmax, le puse yo en ese momento. ¿Qué era? Tatiana me llamaba. Como yo soy una persona que me conocía, yo iba... te recogía el carro en tu casa, o sea, en esta época, hace muchos años, esto ya existe hoy en día, me llevaba el carro, hacía acuerdos con algunos talleres, los talleres reparaban tu carro y yo me ganaba un porcentaje sobre cada repuesto y hacía un acuerdo con el taller y me ganaba un porcentaje. Entonces comencé a atender muchos carros de esta manera, sin un peso en el bolsillo, solamente haciendo acuerdos, pero tenía muy claro que iba a ser algo buenísimo y la gente era feliz. ¿Por qué? Porque... No hay un trauma más maluco que llevar el carro al taller y que recogerlo. Imagínate si tú tienes una persona que sabe de mecánica automotriz, que está cuidando si lo que le están haciendo a tu carro es verdad o no, y además te lo devuelve a la casa lavadito y perfecto. Y pagas. Listo, eso era todo. Y ahí empecé yo a decir, voy a crear un servicio así. Eso no fue sostenible porque se me fue volviendo grandecito. Y entonces ahí es cuando decido después abrir un taller que a los tres meses estaba quebrado, por supuesto que sí. Y ahí empieza una historia muy bonita con una marca de vehículos italianos hasta que me convertí, perdón, en el representante de la marca en Colombia,
- 32:07Voz 2
en
- 32:08Voz 1
10 años. Pero créemelo, yo no recuerdo haber tenido ningún sentimiento como de sentirme pequeño, no. Antes lo único que hice fue que me defendí Y ahí fue cuando la gente se enteró de lo que estaba pasando. Ahí nació el maestro en fracasología porque estaban naciendo en ese momento las redes sociales, sobre todo Twitter y este tipo de redes. Y un día la gente, una revista muy grande, fue a tomarme una fotografía como, miren a Tulio Zuluaga.
- 32:39Voz 2
En el taller.
- 32:40Voz 1
Claro. Y yo muy orgulloso. Pero como con mala
- 32:43Voz 2
intención.
- 32:44Voz 1
Un poco sí.
- 32:45Voz 2
Ok. Un
- 32:46Voz 1
poco sí. Y después vino un programa de televisión igual de una persona que había sido hasta amiga mía que yo decía no. Puedo creer lo que has hecho. Es decir, era como diciendo, hey, este man que era el artista, mírenle este fracaso tan bárbaro y mírenlo en un taller. Como si el trabajo fuera de
- 33:03Voz 2
sonra.
- 33:04Voz 1
Estoy de acuerdo contigo. Entonces, tú puedes buscar, yo creo que esa portada todavía está y estoy yo así. Portada no, perdón, una página grande interna. Y toda la reflexión era, hey, ¿qué le pasó a este tipo? O sea, ¿cómo así?
- 33:15Voz 2
¿Y tú cómo leías eso? Eso me dio duro.
- 33:19Voz 1
Y ahí fue cuando escribí por primera vez una carta que le mandé a todos los medios en ese momento, que se llamaba, no se llamaba, perdón, decía era, no había nacido la palabra, decía era, preguntan si soy un fracasado y al final solamente respondí sí, soy un fracasado. Y empiezo a contar en la carta un poquito la historia, muy resumida, diciéndole a la gente que yo descubrí que primero, sobre todas las cosas de esta tierra, antes de ser cantante o lo que fuera, yo había venido a esta vida a ser papá. Por eso es que hablo mucho del tema del papá que se corrige y todo, porque yo creo que eso es uno de mis grandes centros. Y saqué esa historia con una foto con mis tres hijos y la historia es muy linda. Y esa historia conmovió a Colombia.
- 34:06Voz 2
Pero esa fue como la manera de decir a la gente, o a los medios en este caso, como, hey, para.
- 34:10Voz 1
Y me dejaron tranquilo, es decir, nunca más, porque incluso me empezaron a llamar grandes periodistas. En ese entonces me llamó el Capi, me llamó Margarita Bernal, me llamó un montón de gente a decirme, tú acabas de contar o de relatar exactamente lo que mi vida es. Es decir... Yo dije, entre comillas, que muchas cosas en esta vida uno realmente las hace por la familia y no las hace por obligación. Las hace por una necesidad del alma y del corazón. O sea, de uno mismo. Entonces, ese tema de hacerlo todo por la familia, que a veces las mamás son, no, es que dejé mis sueños por ti, dejé el otro. No, no, no. Los sueños se transforman. Algunos los puedes dejar en stand-by, otros sueños tienen fecha de vencimiento, se tienen que ir y otros simplemente se transforman. Entonces, si tú me preguntas a mí si me dio duro, Podrá ser un poquito, pero en mi cabeza no hay. Como algo de nostalgia,
- 35:00Voz 2
seguramente.
- 35:01Voz 1
No, nunca. O sea, yo no quería, no sé si salí tan mal, digamos, entre comillas, de lo que me había pasado en el tema de la música. Tatiana, que yo nunca en mi vida quise ni siquiera volver a pronunciar una nota musical.
- 35:16Voz 2
O sea, quedaste peleado, quedaste como peleado
- 35:18Voz 1
con ese sueño. Hace poco lo dije en una conferencia, estaba en una conferencia y no sé por qué mi hijo, que es el que dirige, el otro hijo que dirige también las conferencias, ha soltado, comenzamos a poner en medio de la conferencia un show que yo hago muy bonito, el del Maestro en Fracasología, Y hay una parte donde entran bailarinas y todo, como recordando esa época de Tulio, cantante, con la música. La gente se enloquece y de repente ese día me subí al escenario en un sitio llamado Sabor Barranquilla y en medio de las bailarinas cogí el micrófono y empecé a cantar. Y por primera vez, eso fue hace nada, hace un año, un año y medio. Y lo dije en redes sociales, dije, creo que por primera vez siento que hice las paces con Tulio. El Tulio Cantante de hace muchos años.
- 36:00Voz 2
Es que para allá iba. Yo siento que tú eres muy buen vendedor de historias y estás acá obviamente contándonos todo este tipo de... de maneras de ver el fracaso de una forma positiva, y te lo agradezco muchísimo, pero también siento que uno con los sueños no cumplidos, lo digo por mí, todo el mundo piensa diferente, de alguna manera uno se tiene que reconciliar, porque hay sueños, a ver, hay sueños que no dependen de uno, hay sueños que uno quisiera haber logrado, pero me pongo de ejemplo, yo hubiera querido ser una presentadora internacional en Telemundo, Pero es que eso no depende solo de mí. Hay personas eligiendo, hay personas haciendo casting, hay espacios. O sea, por más que tú tengas la aptitud, la actitud, las cualidades, el talento y como todo lo que quisieras sacar para llegar a ese lugar, pues te escogen ahora es muy distinto con la música pero en tu época era más complicado ahora las redes sociales ya cualquier persona tiene esa posibilidad de mostrarse a través de su plataforma y muchos la logran así en el caso de tu época era en serio un espacio muy cerrado muy complicado muy competido entonces son sueños que aunque uno quisiera cumplir no solamente dependen de uno y uno como hace para cerrar esos sueños Pero además reconciliarse con ellos, ¿por qué no nos digamos mentiras, Tulio? O sea, si eso está en tu corazón, es porque querías lograrlo. Ay,
- 37:35Voz 1
yo creo que la respuesta a eso es que, y a veces me lo he preguntado, y lo voy a decir en voz alta.
- 37:44Voz 2
Sí.
- 37:45Voz 1
¿Realmente yo quería ser cantante?
- 37:48Voz 2
Ok.
- 37:48Voz 1
Creo que te lo dije al principio. Y mira que siempre que yo digo, no, es que yo quería ser cantante y... Sacerdote. Famoso.
- 37:54Voz 2
Famoso.
- 37:56Voz 1
Entonces, en el fondo, a veces yo me pregunto por qué es cierto lo que tú estás diciendo. Y para muchas personas es súper raro cuando dicen, ¿cómo así que un cantante? Pues un día dicen, ya no imagino. Pero no, como si nada, como si estuvieras dejando de fumar o de tomar. Sí. No, ¿sabes qué pasa? Yo a veces me pregunto si realmente, yo lo que quería era ser seguramente reconocido.
- 38:16Voz 2
Por ahí está.
- 38:17Voz 1
Claro, yo creo que ahora que tú lo dices, yo digo, yo quería era que me vieran, yo quería que me escucharan, te lo dije al principio. Seguramente crecí No es fácil ser Tulio, no es fácil ser uno mismo, eso es verdad. Pero crecí seguramente sintiéndome nada, sintiéndome de chiquitico.
- 38:33Voz 2
Invisible.
- 38:34Voz 1
Invisible. Y esto fue una de esas reflexiones de mi hijo también. Es decir, me decía como si tuvieras que demostrar algo. Él me decía, tú eres grande para mí, para todos. ¿Por qué tienes que demostrar algo? No tienes nada que demostrarle a nadie. A nadie, entonces eso seguramente, mira que hay por eso, ahora mientras tú vas hablando me voy acordando de cositas, voy a combinarlas de la conversación con él, como tratando de decirnos, hey, claro, entonces yo digo, seguramente yo lo que quería era ser, porque yo nunca fui juicioso, nunca fui el tipo que estudió música, ni que estudió piano, ni que estudió canto, estudié por pedacitos y me aburría, entonces en el fondo ahora que tú lo dices yo digo, Yo seguramente no necesariamente quería ser cantante.
- 39:19Voz 2
Sino reconocido, famoso. Yo
- 39:21Voz 1
quería ser reconocido, quería ser escuchado. Quería que la gente dijera, mira, ahí va ese man que es
- 39:26Voz sin identificar
un
- 39:27Voz 1
putazo. O sea, eso es. Y yo creo que eso es uno de los grandes problemas también de muchos seres humanos. O sea, queremos a veces ser tan reconocidos que terminamos queriendo imponernos. Y ahí eso es una batalla que nunca vas a ganar, que nunca vas a ganar. Ahora que digo eso, perdón, lo mezclo. Yo decía a veces, oye, ¿por qué a mí nunca me dan un premio? ¿Por qué nunca me nominan a nada? Muchos nos preguntamos eso, ¿cierto? Y uno trataba y luchaba por conseguir ese tipo de cosas. Yo una vez en mi vida dije, no, que los premios y las cosas llegan cuando tengan que llegar. Que los reconocimientos lleguen cuando tengan que llegar, que sean de la gente, de verdad, verdad. No de que me los haga un manager o que me los haga una persona o que me los haga relaciones públicas. No, cuando la gente sienta la necesidad y de repente, fíjate, el año pasado pronto, pum, Forbes. Y de repente, pum, a Codrés, el mundo de los restaurantes. Y de pronto, pum, empezaron a darme una cantidad de reconocimientos. Cuando yo ya no me los esperaba. Cuando yo ya dije, y esa es la parte más bonita, no los necesito. Es como si Dios te dijera, mientras los necesites, no te los voy a dar. El día que tú digas, esto tiene que ser merecimiento. O sea, que la gente lo considere. Es que no soy yo ni lo que yo creo que yo soy. Es que considera a la gente que yo le puedo aportar a su vida. Y ahí es cuando van a llegar. Entonces yo creo que fíjate que esto no fue un sueño apagado. Porque mucha gente a veces a mí me dice, bueno, ya puedes hacerlo, ya puedes cantar, canta. No quiero.
- 40:56Voz 2
Chulie lo que era el reconocimiento.
- 40:58Voz 1
Ahora, ¿sabes qué quisiera hacer? Quisiera cantar para Dios. Eso te va a sonar un poco extraño. ¡Qué lindo! Pero es real, es real. Es decir, una de las cosas de mi vida, seguramente por mi papá también, es que yo toda mi vida fui un buscador. Estuve muy mezclado con el tema de la religión. Entonces siempre estuve muy alrededor del hinduismo, del budismo, del mismo catolicismo. Fui evangélico durante muchos años de mi vida mientras estuve en la televisión. O sea, fui una búsqueda impresionante y eso es igual que la música. ¿Cuándo dejé de ser un buscador y de sentirme angustiado por lo que tenemos alrededor? El día que dije, yo no tengo nada que buscar. Y sabes una cosa, ahora pensando, mientras tú dices, quizás también en esa vida tan alborotada que yo tenía, yo no sé si tú sabes, y esto te lo juro, yo me casé y duré un mes casado. Tuve una niña, que es María José, mi hija mayor, O sea, todas estas cosas pasaron, pero quizás lo mismo. Es decir, yo necesitaba ser escuchado, reconocido y todo. Y seguramente cuando yo me encuentro con María Alejandra, que es mi esposa, me cambia toda la vida. Es decir, ella realmente creo que comenzó a escucharme, comenzó a. a valorarme sobre todo eso porque ya toda la vida es tú vales, tú vales, tú eres, tú eres y seguramente yo por eso ya no me preocupé más porque la gente me reconociera. Me reconocía ella y me reconocían mis hijos y me reconocía mi suegro que me enseñó demasiado y me reconocía mi familia y era lo único que importaba.
- 42:29Voz 2
Tulio, yo te tengo que agradecer por lo que acabas de hacer. Es muy difícil abrir el corazón de esa manera y reconocer cosas que no son tan chéveres. Sobre todo, te lo digo porque los hombres fácilmente no muestran ese lado vulnerable. El ego nos juega a las personas una mala pasada. y que tú hayas usado una frase como yo quería ser visto yo quería ser reconocido te lo agradezco muchísimo porque estás reconociendo cosas que uno puede reconocer en voz baja
- 43:03Voz 1
en la casa
- 43:04Voz 2
o que en el corazón de uno sabe por dónde va la cosa claro Pero pues ya uno usar un micrófono y con todo lo que representa decir este tipo de cosas, te lo agradezco mucho porque estamos conociendo a ese Tulio transparente, honesto, real y humano. Es lo más importante.
- 43:22Voz 1
Yo te voy a decir de mi vida absolutamente todo. A veces a María Alejandra le da pena cuando me escucha hablar de cosas que ella dice, eso que tú dices. Eso me lo podría haber dicho a mí en la casa. Porque yo siempre digo, si las personas... a una sola persona que esté viendo en este momento, escuchando tu podcast, diga, esto es lo que me pasa a mí, yo voy a dejar de pelear por tener la razón. Si podemos impactar a una sola persona, el trabajo está hecho.
- 43:50Voz 2
¿Cuánto llevas con
- 43:51Voz 1
María Alejandra? 31 años. ¡Uy, mucho! ¡Un montón! Pero multiplícalos por mil, porque ella siempre viaja conmigo, está al lado mío, trabajamos juntos, ella es la que maneja toda la parte de contabilidad de la empresa, hablamos todo el día, Mi suegra nos ve sentarnos a tomarnos una copa de vino y hablamos dos horas. Ella dice, ustedes están locos. ¿De
- 44:13Voz 2
qué hablan? De
- 44:13Voz 1
que hablan unas personas que de las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche están hablando y después se sientan en un bar y entonces siguen hablando. ¿De qué están hablando? Esa es la realidad. Entonces, porque nos enganchamos con mucha fuerza y ahí hay algo que... Fíjate en esto que te digo yo, en pensar a las demás personas, sirve para todo, hasta para el matrimonio, porque a mí me dicen, ¿cuál es ese secreto del amor de ustedes dos? Y yo siempre digo, porque María Alejandra piensa más en mí que en ella, y yo pienso más en María Alejandra que en mí. O sea, cualquier cosa que yo voy a hacer siempre pienso como, esto a ella le irá a gustar, ¿no? Y a veces me voy transformando también a la par. Yo veo que a ella no le gusta o la escucho que dice alguna cosa y digo, ah, carajo, eso lo voy a arreglar yo. Cosas tan sencillas como, ah, listo, entras al baño y obviamente que un hombre levanta las dos
- 45:02Voz 2
papitas.
- 45:03Voz 1
Listo. Y después te vas y te acuestas a dormir. y tu esposa se levanta en la noche dormida para ir al baño, y se tira sobre el... Y entonces ya tú sabes, tú sabes. Entonces ya uno va aprendiendo cosas tan sencillas como, hey, si hago esto, yo tengo que dejarlo para que mi esposa esté tranquila. Entonces, digamos, todo ese mecanismo de pensar cada uno mucho en el otro, pues obviamente nos ha hecho una vida, no sin problemas, pero bastante, bastante feliz y bastante de amigos compartidos.
- 45:35Voz 2
Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. A mí no me gusta esa frase de esa manera. Yo digo que al lado.
- 45:41Voz 1
En mi caso,
- 45:42Voz 2
adelante. Y me encanta que lo veas así. Además que yo siento que las mujeres tenemos una capacidad de construir hogar, de sostener. ¿Qué ves tú que Alejandra ha impregnado en ti para que te hayas convertido en la persona que eres hoy?
- 46:04Voz 1
Mira, Ella con su confianza, como te decía yo a ti, todo el tiempo, o sea, si tú la oyes a ella hablar, aún después de 30 años, si yo algún día digo, estoy mal por esto, porque ella siempre está ahí como, ¿tú acaso es que no has visto lo teso que eres? O sea, ¿tú acaso es que no has visto? O sea, ella en vez de que pasa mucho entre las parejas, que se atacan en sí mismas, sacándose todas las cosas y todo, no, ella al contrario siempre me hace tratar de entender mi valor, es decir... Yo he escrito una carta que ha sido también una de las más famosas en su momento en internet, donde yo decía que la gente me preguntaba quién era Tulio Recomienda, esto pasó en una entrevista, y yo, la persona me preguntó, ¿quién es Tulio Recomienda? Y yo me la quedé mirando y volteé así, María Alejandra estaba ahí, que me estaba acompañando, y le dije, ella.
- 46:50Voz 2
¡Ay, qué lindo! Ella es
- 46:51Voz 1
la verdadera Tulio Recomienda. Es verdad, porque hubo un momento en mi vida donde ya yo estaba empezando con el tema de la televisión, Ve que esa pregunta nunca te la respondí, pero bueno. Había estado haciendo un programa de televisión con un canal de Antioquia que se llamó Gastrosofía. Ese fue todo el inicio de Tú le recomiendas como tal. Y cuando eso se terminó, yo empecé a escribir en el periódico de la ciudad y en las revistas de los aviones, pero nadie me pagaba. Todo era gratis. Porque es que en el mundo gastronómico nunca se pagaba nada. Le pagaban a los chefs, pero la gente que escribía todo no. Y ella siempre me decía, aguanta. Yo no, ya no puedo más. Y yo seguía haciendo otros trabajos, presentaba en televisión y todo. Y ella decía, pero tú le recomiendas, lo voy a enterrar mañana. O sea, no más, no más, no más. O sea, no, no más, de verdad. Y ella, nunca se me olvidará. Pero no, o sea, tienes que aguantar, estás haciendo nombre. Es que la gente piensa que es que tú le recomiendas, nació hace dos o tres años, tú le recomiendas, lleva 17, 18 años, como tú le recomiendas, escribiendo en periódicos y cosas. Eso fue formando, digamos, una credibilidad. Y yo aguanté por ella, porque es que yo decía, yo venía todos los días y decía, esto no sirve, yo no voy a poder generar o volver esto una empresa, porque la gente me decía, pero tú cobras las recomendaciones de los restaurantes. No, no puedo. entonces haz esto, haz aquello, no sé qué tal y un día en una conversación con mi suegro también me dijo aprende a valorarte es que gran parte del problema ha sido que uno no se valora aprende a valorarte aprende a hacer las cosas también de una manera distinta y de repente ahí nace como tal fácil cocina para los que no cocinan y con fácil cocina para los que no cocinan que la gente la vio muy famosa en pandemia Pero tiene 17 años, fue donde yo empecé a encontrar el primer caminito para poder generar ingresos con unos patrocinadores y sostener lo que tú le recomiendas. Pero es por ella. Si ella no se para en la raya en ese momento, yo hubiera tirado la toalla.
- 48:49Voz 2
¿Sientes que ella te ha sostenido en los momentos donde tú sentías que definitivamente
- 48:53Voz 1
no podías? Totalmente. Lo he dicho hasta el cansancio, en mil cartas y todo, hasta que me paró. ¿Por qué María Alejandra? ¿Por qué María Alejandra? Al revés. Por eso te digo, ahí comencé yo a descubrir cuál era mi verdadero problema o mi verdadera necesidad de reconocimiento. Y gran parte lo aprendí de ella, porque yo decía, yo no puedo creer. María Alejandra es una mujer preciosa, es muy bonita, de hecho en Medellín cuando yo la conocí a mí me presentaron a la Barbie, así la llamaban, había tres mujeres en ese entonces que eran la locura y tal, y me dijeron, te vamos a presentar a la Barbie, como si tuvieras a la muñequita, es una cosa impresionante, es demasiado bonita y hoy en día es más bonita todavía. Yo nunca en mi vida, es que ahí es donde uno empieza a entender, nunca en mi vida he podido entender por qué ella, ella siempre dice, yo soy bajo perfil. No le gusta que le tomen ni una fotografía. No le gusta. Y si yo voy a poner una fotografía a la familia, me toca esperar un mes a que ella elija una foto para yo ponerla, pero además todos los días me dicen, no, ¿pero por qué? Le escribo una carta y seguramente me dicen, me lo hubieras dicho a mí, ¿por qué lo pusiste en la red? ¡Ja, ja, ja! Yo no entiendo, no lo puedo entender y todo el mundo dice que yo le digo a Aleja porque es que es un ejemplo para las demás personas. Mira qué tan bonito en los comentarios la gente como le envía, la gente pone en los comentarios como mi amor, te mando esta carta, siento lo mismo, pero no sé cómo escribirlo. Digo yo estoy es para eso, por lo menos para hablar por algunas personas, pero a ella no le gusta. ¿Y cómo
- 50:19Voz 2
es la vida en la casa, esa intimidad entre ustedes dos como esposos? ¿Cómo se reparten, digamos, las tareas del hogar? ¿Cómo funciona el hogar de ustedes?
- 50:28Voz 1
En algún momento de la vida, Mara Alejandra, la que cocinaba, que nunca había cocinado, pero cuando le tocó, la cocina la encontró porque yo estaba trabajando en unos programas aquí en Bogotá. No, y como la vida de una pareja normal, lo único que tenemos es que los dos trabajamos todo el tiempo, o sea, realmente esto se nos volvió una empresa tan grandota que ella todo el tiempo está con el tema contable, con los temas legales, con los temas, entonces siempre estamos en casa, ella tiene una oficina, yo tengo una oficina en un piso más abajo y simplemente pues todo el tiempo estamos ahí hablando, almorzamos juntos, no sé cómo explicártelo, somos una unidad por decirlo de alguna manera, siempre estamos con los hijos, somos una familia muy divertida. Como somos hombres, yo siempre decía, ahora llegan las novias y se nos llevan los hijos. Entonces dije, aquí esto va a ser la familia divertida. Y entonces nuestra casa es una casa muy divertida. Tú siempre ves a los hijos con sus novias, o sea, con los amigos, siempre están viniendo a la casa. Porque realmente estamos haciendo asados, estamos haciendo cosas, grabamos todo el día recetas. O sea, todo el día estamos en función de trabajar y viajamos mucho. Para mí el mejor regalo de la vida para los hijos y para todo el mundo es viajar. Así sea titiribí, pero esa unidad de la familia, las familias se conocen mucho y se juntan mucho cuando están viajando y están 24 horas al día en función de estar haciendo algo. Ahí es cuando empiezan a aparecer como los grandes descubrimientos.
- 51:48Voz sin identificar
Además de María
- 51:48Voz 2
Alejandra, ¿cuáles son las mujeres de tu vida?
- 51:51Voz 1
Las mujeres de mi vida son, mira, mi suegra. ¿Sí? Sí, mi suegra Marta. Yo le decía toda la vida, tú eres mi maestra zen. Marta
- 51:59Voz 2
es...
- 52:00Voz 1
Marta es... Ella tiene que ser una reencarnación. Esa es una cosa... Nunca se me olvidará su frase, porque cuando uno va a pelear con alguien o alguna cosa, ella siempre decía, mi hijo, pon una balanza. La vida es una balanza. Siempre pon... La pendejada que hizo en este momento esta persona pesa más que todo lo que esta persona ha hecho en tu vida. Entonces siempre... Todas las cosas de ella son una cosa que uno dice... Dios mío, ¿qué me está diciendo? Porque es increíble. Pero qué bonito que
- 52:32Voz 2
tengas una buena relación con tu suegra.
- 52:33Voz 1
Mucho, mucho, viajamos juntos a todas partes. Vamos, ahora en China estábamos con ella, porque además tiene unas pilas que no las paga nadie.
- 52:40Voz 2
De verdad,
- 52:41Voz 1
de verdad. O sea, estás rabia. A las 10 de la noche, bueno, vamos ya para el... Caminaste toda la muralla china, te subiste en globo, bajaste, cruzaste el país, estás despierto a las 6 de la mañana, llegas a las 10 de la noche al hotel y ella...
- 52:54Voz 2
ir a dormir, todo el mundo, jóvenes y todo, no más Marta, no, no, no,
- 52:58Voz 1
no, aquí a dormir en dólares, no, no, no, a ver, a ver, ¿a dónde vamos? No, de
- 53:02Voz 2
verdad,
- 53:03Voz 1
si la entras a la una de la mañana, eres una heroína, entonces esa energía de ella fue una cosa bien, bien bonita. Otra mujer de tu vida. Mi mamá, por supuesto, que también, mejor dicho, ha sido una mujer absolutamente grandiosa, una batalla contra el cáncer así maravillosa, salió adelante, vive en España, toda mi familia ha Pues por parte de mis abuelos es española. De ahí viene yo creo que mucho esta vena de la comida, del buen comer. Mis dos hijas, tanto mi hija Camila, que está siendo uno de mis sueños frustrados. Eso ha sido un sueño frustrado mío, pero ya no lo quiero hoy en día, que fue ser
- 53:39Voz 2
piloto.
- 53:40Voz 1
En mi época yo dije, oye, también uno podría ser piloto. Cuando estaba saliendo del colegio sería aviador. Yo no lo logré, ella sí se acaba de graduar de aviación, entonces es maravilloso, para mí es un lujo ver a una jovencita, a veces ella nos lleva en la gira del máster y todo el cuento, entonces es una cosa maravillosa. Mi hija María José, que es toda una artista, ella es súper histriónica, esa sí es una artista, de verdad, esa sí canta, esa sí está interesada en el tema del arte, vive en Barcelona en este momento, ha estudiado muchísimo, son mujeres que me dan demasiados ejemplos, la verdad que sí.
- 54:16Voz 2
¿Y cuáles son esas mujeres que te inspiran o la mujer que te inspira?
- 54:19Voz 1
María Alejandra, sí, totalmente. O sea, esa es la verdad. A todo, a salir adelante, a escribir las cosas que escribo, a hacer las cosas que hago. Fuera de eso es que ella me mantiene como muy atado al piso y adicionalmente allá hay una cosa muy chévere y es, no es como que mucha gente dice, ay no, pues tan linda ella que a todo le dice sí, no, ella a todo me dice no. Es una lucha interna dentro de
- 54:44Voz 2
casa. ¿Sí? Todo el
- 54:45Voz 1
tiempo. Todo el tiempo. Es decir, entonces me ayuda a perfeccionar las cosas. ¿Por qué? Por ejemplo, yo tengo un ejemplo. Cuando nació el Burger Master, yo le dije a ella, me van a hacer, voy a hacer un evento así para ayudar a los medios. Me parece muy lindo, pero pues eso no va a funcionar. Eso no va a
- 55:04Voz 2
funcionar.
- 55:05Voz 1
Pero ella, claro, en el fondo tenía razón, porque como yo lo tenía en mi cabeza en ese momento, no hubiera funcionado. Entonces, claro, cuando ella me dice eso no va a funcionar, yo, ay Dios.
- 55:14Voz 2
Aquí viene. ¿Qué
- 55:15Voz 1
pasa? Claro, yo me hago especialista en el problema. Es que uno tiene que hacerse especialista en los problemas, no en las soluciones. Entonces yo me como el problema y empiezo a, tú sabes, como afinarlo tanto hasta que lo hago funcionar. Pero casi que todas las cosas, porque ella siempre dice, Tulio es el de las ideas, yo soy el de la gestión por debajo, entonces ella... claramente sabe hoy en día qué le puede funcionar y qué no le puede funcionar a un cliente. Entonces, a veces, a veces no siempre, creo que es lo que más me ayuda porque mis ideas, yo suelto ideas 300 veces al día. Yo soy ahí, se me ocurrió que vamos a hacer tal cosa, no sé qué. Cuando ella me dice... No, eso no me gusta, por esto, esto, aquello. Y yo, por qué eres así, Dios mío. Pero me obliga, me obliga a sentarme y a decir, a ver, espérate un momentito, como dicen en Antioquia, un bobo cariado mata a
- 56:03Voz 2
la mamá.
- 56:04Voz 1
Tal cual. Entonces ella me dice eso y yo empiezo a afinar, afinar, afinar, hasta que, pum, tengo un proyecto perfecto. Y entonces vuelvo donde ella porque yo todo lo que voy a hacer se lo digo. A ella y a mis hijos les digo esto. Y escucho, Y todas las vainas que me dicen. Y digo, me gusta el nombre, no me gusta el nombre. O sea, somos un equipo general en eso. A veces eso es muy molesto. Es difícil,
- 56:23Voz 2
claro. Es
- 56:25Voz 1
muy difícil. Voy a hacer este evento.
- 56:27Voz 2
Y te lo desbaratan. No,
- 56:28Voz 1
claro. Y en la familia, cuando yo dije Burger Master, lo primero que decían en toda la familia era, En su momento es cierto, decían, qué nombre tan feo. No podías haberte inventado algo. Ahora todos son enamorados del nombre. Todo el mundo dice, increíble, cómo no nos gustaba al principio. Digo, claro, porque te vas acostumbrando al nombre y la cosa funciona muy bien. Pero esto nos ayuda a perfeccionar cada cosa. Es decir, obviamente todas las cosas uno va aprendiéndolas en el camino. Pero necesitas esta ayuda que aunque a veces molesta, tú necesitas no la persona que te dice sí a todo. No, que te aplaudan
- 57:01Voz 2
todo, no. Tú
- 57:01Voz 1
necesitas la persona que te dice no. Y entonces estás obligado a solucionarlo para que a todo el mundo le funcione muy bien.
- 57:08Voz 2
Ven, y ella, lo que percibo, según lo que estás contando de María Alejandra, es una mujer con una intuición muy elevada, ¿no?
- 57:16Voz 1
Esto no funciona,
- 57:17Voz 2
esto sí,
- 57:18Voz 1
bueno,
- 57:18Voz 2
eso
- 57:18Voz 1
ya creo que eso viene en el chip
- 57:20Voz 2
femenino, las mujeres tenemos esa intuición. ¿Cuál ha sido ese momento en que no has escuchado la intuición de ella?
- 57:27Voz 1
Yo estaba pensando... ¿Y perdiste el año? Por eso, ahí te lo digo, los shampoos.
- 57:32Voz 2
Ella te dijo no. De una dijo,
- 57:33Voz 1
pero por... ¿Por qué? En Colombia sí hay cosas para los hombres. Pero le decía yo, pero es que vas y hueles y huele a fresa y huele a coco. O sea, no tiene que ver. O sea, no es que quiera decir que un hombre no puede oler a fresa y a coco. La masculinidad no está medida así. Yo eso lo sé, pero no es lo que a mí me gusta. No. Cuando salí con el nombre enemigo, a mí me parece lo más elegante del mundo. Y efectivamente ella dijo enemigo. ¿Cómo que enemigo? Si ese va a ser el enemigo tuyo que te va a quebrar la empresa. ¡Ay, no! No escuché. No escuché y no solucioné las cosas antes. Esa vez fui necio. Esa vez dije, no, a mí todo me funciona, vengan a ver.
- 58:10Voz sin identificar
No,
- 58:10Voz 1
no, es que todas las personas tenemos éxito, pero yo siempre digo, soy maestro en fracasología porque todos los seres humanos diariamente fracasamos más que triunfamos.
- 58:20Voz 2
Totalmente.
- 58:20Voz 1
Todos los días fracasas al subirte en el taxi, al contestarle a una persona. O sea, tú tienes un exitico por allá. Dios mío, y a veces hasta dormido. De resto, la vida son fracasos. Entonces, si tú te acostumbras y amas los fracasos, Dios mío, tienes el mundo a tus pies. No hay de vuelta. Yo prefiero trabajar en los fracasos que por allá arriba en los éxitos, porque el éxito sí es una de las cosas más endebles.
- 58:42Voz 2
¿Cuál es esa conversación que tienes con tus hijas, que ha sido esa conversación difícil para ti como hombre? Que tú dices,
- 58:48Voz 1
ay,
- 58:49Voz 2
no, Dios mío, este tema.
- 58:51Voz 1
No, yo, no, no. No me ha tocado, creo yo. Es que hoy en día ya no tuvimos, no fue como en nuestra época, ¿verdad? Que
- 58:57Voz 2
había un poco de tabú en la conversación.
- 58:59Voz 1
No, cuando el papá, sí, es que había un chiste hace muchos años que era muy charro, que el papá explicándole al niño y le decía, en esta época hoy en día, no, es que mira, viene la abejita, se para sobre la cosa y trae el polen y no sé qué, y el niño se lo queda mirando y le dice, bueno, ¿y en qué momento la flor y la abejita tienen sexo?
- 59:17Voz 2
¿En qué me estás explicando? A ver,
- 59:19Voz 1
cuéntame, porque sí. No, yo no me acuerdo de alguna conversación, o sea, como compleja.
- 59:24Voz 2
No,
- 59:25Voz 1
no, no. Lo que pasa es que nosotros, como estamos todo el tiempo tan juntos, todo el tiempo estamos hablando de absolutamente todo. Entonces, en las niñas, cuando les llegó su momento, era... Pues la cosa más sencilla y más tranquila de la vida y transparente. Somos muy amigos, ¿sí me entiendes? Entonces no me ha tocado como esas conversaciones difíciles más allá que en algún momento que están tristes o que no se sienten que valen. O como cualquier ser humano que tiene momentos en que se estrellan contra una pared y sienten como no soy bonita o no me siento bien o sí, o esta persona me dijo y no. O sea, ese tipo de conversaciones sin ser difíciles pues simplemente son la típica conversación que tendría un papá con un hijo. eres el
- 1:00:06Voz 2
papá amigo
- 1:00:07Voz 1
soy papá amigo sí
- 1:00:08Voz 2
que expresa amor ahora un
- 1:00:09Voz 1
poquito más de lo que era claro soy demasiado amoroso soy pasado la verdad sí toda la vida yo soy el hombre de los besos de que vente cargo ya mis hijos dicen ya no más por amor de Dios desde que estaban chiquitos les leía libros eso me pareció bonito en estos días que me dijo mi hijo Daniel sabes una cosa que yo extraño mucho estando ya grande Cuando tú nos leías.
- 1:00:30Voz 2
Ay, qué divino. Porque yo
- 1:00:31Voz 1
les leía toda la vida. O sea, yo siempre estaba como, ¿cómo soy mejor papá? ¿Cómo lo hago mejor? En medio de todos mis errores y mis desastres. Y empecé a leerles toda la vida, ¿sabes? Pero toda la vida les leía cuentos que los hicieran pensar. Entonces, yo nunca les leía un cuento normal, ¿no? Yo les leía el manual zen, les leía todos los cuentos indios, todos los cuentos budistas, o sea, todo lo que me encontraba sobre la tierra. para que ellos pudieran reflexionar y pudieran pensar. Todas las noches, pum, pum, pum, sin falta. Hasta el día que el más grande me dijo, no, no, ya, párale, ya no más. Y los otros dos chiquitos como... Entonces empecé a leer a los chiquitos en otro cuarto, pero era incómodo porque tenía que despertarlos para llevarlos a su propio cuarto. Bueno, mejor dicho.
- 1:01:16Voz 2
Era un papá muy presente.
- 1:01:17Voz 1
Sí, toda la vida. Sí, yo a veces digo, la vida tal vez me dio eso, fíjate. O sea, la vida me dio toda esa época de fracasos, yo lo digo mucho hoy en día, Fíjate que hace dos años hicimos una medición de cuántos días yo había estado en mi casa. Hace dos años estuve solo 18 días en mi
- 1:01:32Voz 2
casa
- 1:01:32Voz 1
en todo el año. Entonces yo decía, menos mal que yo era un fracasado perdido mientras mis hijos crecieron, porque siempre estuve ahí. Siempre estuve ahí. O sea, tú le recomiendas cuando empezó a moverse, a viajar. Estamos hablando de hace cuatro o cinco años, con mucha fuerza, 2018. quizás 2020 empezó como a moverse la cosa ya mis hijos estaban grandes
- 1:01:56Voz 2
ahorita hablaste que no todos tus negocios son exitosos que hay otros negocios que no te funcionan tanto pero evidentemente todo lo que haces alrededor de Tulio recomienda tus recetas cuando hablas de un restaurante esto es una locura ¿Qué piensas tú cuando ves eso? Es que, de verdad, yo creo que uno a veces no es consciente, no sé si la palabra sea poder, digamos el alcance o capacidad, como lo quieras llamar, que uno tiene, o que su trabajo tiene, o que su comunidad, o que sus redes sociales, o que su proyecto tiene, hasta que uno lo ve. O sea, y uno a veces dice, ¿en serio pasó esto con que yo simplemente fui a comerme, a probar un plato de sopa, y este señor que estaba a punto de la quiebra... De repente veo a través de las redes que tiene una fila enorme y que el negocio lo tuvo que ampliar, pero eso está pasando contigo, con Tulio. ¿A qué crees que responde esto?
- 1:02:55Voz 1
Yo creo que responde a varias cosas. Mira, a mí me acusan mucho. Digo me acusan porque es verdad que a mí me pagan por todas esas recomendaciones. Y definitivamente
- 1:03:03Voz 2
no. No,
- 1:03:03Voz 1
no. Yo le digo a la gente, ahí tienes 500 restaurantes que he recomendado. Alguien te tiene que decir la verdad si es que me pagaron o no me pagaron. No, nosotros vivimos de los masters, de las conferencias, tengo patrocinadores, pero lo que son recomendaciones como tal son completamente gratuitas. Ahora, voy a decirlo así porque se lo digo a otros influenciadores. Si yo considerara que debo cobrar las hey, cóbrala, no pasa nada, es tu trabajo. Es que no es, la gente a veces dice, no, pero digo, pero si tú tuviste que comprar una cámara o venir a un carro a gastar gasolina, porque es un trabajo como cualquier otro trabajo.
- 1:03:37Voz 2
Hay foodies que se dedican a eso.
- 1:03:38Voz 1
Claro, y está bien, porque hay gente que dice, ay, es que ese foodie cobra. Sí, es que tú no cobras en tu trabajo, o sea, esa es la realidad. Para mí desde el principio fue un tema de querer ayudar a los restaurantes, o sea, eso nació, ¿por qué? Porque yo estaba en un programa, como te dije ahora, que se llamaba Gastrosofía, Y empecé a entender una cosa. Llegaban en el 2017, antes, como en el 2015, 2016, en todas las ciudades había, Bogotá menos, pues obviamente, pero en casi todas las ciudades había dos o tres buenos restaurantes. La gente realmente iba a los restaurantes para celebraciones especiales y no se salían del mismo restaurante. Así, tal cual. O sea, es como cuando tú vas a Crepes and Waffles. ¿Cierto? Que yo siempre digo, porque los seres humanos somos ahí. Abres el menú, miras un menú con 300 opciones y pides crepe de champiñones.
- 1:04:26Voz 2
Lo mismo, sí.
- 1:04:27Voz 1
Con pollo. Chao. Eso es lo que pido. Mira que a todos les dio risa, porque
- 1:04:30Voz 2
es
- 1:04:30Voz 1
verdad. Yo le digo, Aleja, ¿tú para qué miras el menú media hora? Ya me lo sé. Porque los seres humanos no somos. Entonces yo decía, las personas necesitan un amigo que les pueda decir, hey, arréjate y prueba esto. Y adicionalmente empecé a ver que había muchos restaurantes, muchos jóvenes que salían, estudiaban en Francia, en Italia y tal y venían a Colombia. La gente no les daba la oportunidad porque siempre iban a los mismos restaurantes, tanto que los meseros se saben los nombres y el plato que tú pides y la forma en que te gusta. Entonces yo dije, necesito poner una persona en la mitad que conecte a ambos. Conecte al muchacho que estudió, démosle la oportunidad con el público. Y ahí nace tú y lo recomiendas como tal. Entonces en ese momento dije, lo voy a hacer con toda la fuerza del mundo. Empecé a ir a emisoras de radio, todo eso gratuito. Y hablaba de los restaurantes, iba a programas de televisión que me invitaban, hablaba de... Estos son mis cinco recomendados de la semana. Y ahí empezó, ahí empezó el tema. Entonces mi lucha siempre ha sido verlos llenarse. O sea, mi mejor pago, Tatiana, siempre... Y mi mayor frustración es cuando no pasa, porque a veces no pasa, ¿cierto? A veces uno no conecta con alguna cosa. Pero generalmente, ayer estaba en uno, en Cotiza Longaniza, que yo hablé de un arroz de chicharrón, pero no me imaginé la revolución que iba a causar. Cuando el chef me llama y me dice, ¿qué carajo hiciste? Se me acabó
- 1:05:42Voz 2
el chicharrón.
- 1:05:43Voz 1
No, es que no les da, es que no les da. Ayer incluso estábamos reunidos, porque mira que van más allá, con un amigo que es asesor de restaurantes, Y yo estaba hablando con él diciéndole, bueno, mira, yo no me puedo meter en esto, pero a mí sí me gustaría que cuando yo haga una recomendación, por lo menos los restaurantes reciban una asesoría, porque a veces le juega en contra.
- 1:06:05Voz 2
Porque no dan abasto, se llenan de gente.
- 1:06:08Voz 1
La única asesoría que yo les doy siempre es cuando yo veo un video que va subiendo demasiado rápido, yo llamo al restaurante y le digo al dueño, así no me conozca, porque a veces no me conocen, llamo al dueño y le digo, mira, yo no soy nadie para decirte esto, pero el video se disparó. Esto quiere decir que vas a recibir muchas personas. El mejor consejo que yo te puedo dar es solamente sirve lo que tú puedas servir. El resto estás agotado. Es mejor estar agotado. ¿Qué nos pasa muchas veces? Es que yo saco y el dueño, que ha pasado una época de pronto difícil, hace un chicharrón sabrosísimo, tiene capacidad para hacer 30 chicharrones, le llegan 200 personas. Uf, muy difícil. El hombre que hace empieza a correr, a hacer más y más y más chicharrones, pero no le van a quedar igual. Claro. Entonces termina saliendo 30 personas muy contentas, Pero terminan saliendo 200 personas que me dan varilla a mí. O sea, que es mentira. Tú eres el culpable. Yo soy el culpable. Entonces yo le digo al dueño, ¿qué hiciste? No, es que vendí 200 chicharrones. Mira que todo, un montón de historias que sacan en redes. Es que vendí 200 chicharrones cuando Tulio vino. Y yo digo, ¿pero bien vendidos? Esa es la pregunta. Y tú te das cuenta cómo si la persona lo hizo bien. Porque el restaurante con un solo video empieza a crecer. Cuando yo tengo muchos restaurantes, a veces que me llaman, hey, ¿me pasas el video de nuevo? Es que viene un momento y yo digo, pero ¿por qué no sustuviste a todos los clientes? Ah, claro, no aprovechaste. Ahí se da una cuenta. Exacto. Entonces, a veces lo he hecho. O sea, a veces como que digo, listo, pum, pongo el beat, voy como, si está muy rico, vuelvo y le saco otro video. Y vuelve y se dispara, pero después vuelve y baja. Entonces, ya cuando me llaman la tercera vez, yo digo, tienes que revisar qué está pasando. Hay algo que está fallando. Algo está fallando porque es imposible.
- 1:07:38Voz 2
Pero, ¿cuál fue ese primer restaurante que la toteó? ¿Hace cuánto pasó esa situación que tú reconociste o identificaste el poder? Tú lo recomiendas, porque es que tiene que haber un antes y un después. Hay un día donde tú dices, ¿qué?
- 1:07:53Voz 1
Yo no me acuerdo mucho de para atrás, pero había muchísimos restaurantes que cambiaban su historia. Pero creo que una de las más grandotas y fuertes fue aquí en Bogotá. Sabes que yo generalmente le digo a la vida, cuando la gente me dice, ¿tú cómo llegas a los restaurantes? Yo digo, generalmente llego por situaciones divinas, rarísimas. Hay algo alrededor de nosotros. Entonces resulta, yo le digo a la gente, no te quejes, no critiques, no condenes. Algo está pasando alrededor cuando algo pasa que tú no esperabas. Llegué al aeropuerto de Bogotá. No, su vuelo está retrasado dos horas, por decir alguna cosa. Y yo, ah, bueno, perfecto. Entonces me voy, ya bueno, yo digo, listo, voy para la sala y cuando hago eso, me entra un mensaje, por favor, tú, necesitamos tu ayuda, no sé qué, un pequeño restaurante de chicharrones y de carne y tal. Y yo,
- 1:08:38Voz sin identificar
qué
- 1:08:38Voz 1
tan raro, porque en el momento que yo conecto las cosas y digo, me dan dos horas y me entra este mensaje y yo digo, bueno, voy a ir a rendir, la niña me dice, no, no, no alcanza, está en Bogotá, no le va a dar para ir y volver y yo. Esto significa algo. O sea, tú de una
- 1:08:53Voz 2
sientes ese llamado. Si pierdo el vuelo,
- 1:08:54Voz 1
lo pierdo. No hay nada que hacer. Pero yo tengo que ir a este sitio porque es muy raro. Porque en este momento me llega este mensaje. Voy a un lugar chiquitico. O sea, sin saber la historia, solamente me habían dicho, por favor, ven, ¿qué tal? Un sitio de chicharrones. Me voy para este sitio de chicharrones en Villa del Prado, pequeñito. ¿Puedo decir el nombre? Sí,
- 1:09:11Voz 2
claro.
- 1:09:12Voz 1
Me voy para este sitio. Esto fue de los primeritos aquí en Bogotá, muy fuerte. Llego a este restaurante, entro, me encanta porque yo llego primero, pruebo y yo, uy, esto está delicioso, me encantó. Y sin que ellos supieran, yo empiezo a grabar video. Listo, porque ellos, no sé si no sabían quién era yo en ese momento, eso fue hace muchos años, o se estaban haciendo que no sabían quién era yo porque ellos mismos me habían escrito. Y normal, tú sabes, yo pago mi cuenta y todo. Y empecé a hacer el video. Y la administradora, ah, soy yo. Se llama Ginette. Y yo, ven, ¿te puedo hacer una entrevistica? Ah, ¿por qué no? Por el restaurante. Ah, ¿tú quién eres? O sea, no sabía. Porque me había invitado seguramente. Otra persona. Sí. Yo, nada, tú y tal, no sé qué. Ah, ¿por qué tú me vas a acostar? No, no te vas a acostar nada. Yo ya me voy a acostar. No te preocupes. Yo te voy a hacer una pregunta y tú me la respondes. Listo. Sale el video. Y eso fue, tengo un primo que vivía enfrente cuando me llamó y me dijo, ¿tú qué hiciste con mi restaurante favorito? Ya no puedo entrar. Hay una fila, me lo dijo así, me mandó un video así, mira eso. Hay una fila, o sea, esto nunca en la vida era así de chiquitito. Bueno, ese restaurante se llama Carnívoros. Listo. Cuando me llama el dueño y me dice, nosotros íbamos a cerrar. O sea, teníamos 15 días para entregar el local. porque el dueño sufrió unos problemas de salud y se gastaron lo poquito, y el restaurante no daba suficiente, obviamente salvando al dueño.
- 1:10:37Voz 2
Y era un problema de salud un
- 1:10:38Voz 1
poquito complejo y todo el cuento, y de repente viene esto, y ellos han sido agradecidísimos. Estamos hablando de un restaurante que empezó, empezó, empezó, y de repente Tatiana hoy en día tiene Creo que tiene cinco sedes aquí en Bogotá. O sea, iban a cerrar, ahora tienen cinco sedes. Son grandísimos. La más grande queda enfrente de la embajada de Estados Unidos. Ellos siempre me llamaban como, ¿qué te pagamos? No me debes nada. La felicidad para mí es verte crecer. No sé si lo has visto, me hicieron un mural, un graffiti. ¡Ay,
- 1:11:08Voz 2
Dios
- 1:11:09Voz 1
mío! 25 metros a una cosa. Un día me llamaron y me dijeron, queremos que vengas. Ah, bueno, fui con José Gabriel casualmente, que íbamos a hacer un especial y llego yo allá. Y salen ellos con bombas blancas, o sea, era una cosa...
- 1:11:22Voz 2
Ay, qué lindo. O
- 1:11:22Voz 1
sea, nada, los periodistas que estaban ahí decían esto, ¿por qué un restaurante, por qué hace eso? Pero bueno, dice, no tenemos cómo pagarle y luego nos cuentan también, como tú no, como a ti no hay cómo pagarte y pasamos de tener 12 empleados a tener 180 empleados, 5 sedes, o sea, toda la familia salvada, una cosa espectacular. ¿Sabes qué han hecho? Ellos en su pueblo, porque no son de aquí, construyeron una escuela. Y le dan educación gratis a los niños. Entonces me dijeron así, ese es tu pago. Y yo, ok, ese es el mejor pago que yo puedo recibir. Entonces son muchas historias así. No siempre pasa, ojalá. Ojalá siempre pasara. Muchas personas tienen un bombazo y después se caen por lo que te digo. No alcanzaron, no les dio, no pudieron. Pero son demasiadas historias de personas que salen de la calle, montan sus locales, hacen cosas. Es muy bonito. A mí me gusta ayudarles a impulsarlos en ese proceso para que puedan realmente crear una empresa como tal.
- 1:12:16Voz 2
Tulio, pero para. O sea,
- 1:12:19Voz sin identificar
dame un
- 1:12:19Voz 2
momento. Esto no lo podemos normalizar. O sea, esto no se nos puede volver paisaje. Tú llegas a la casa y recibes ese llamado, ese mensaje, esa carta, lo que sea. Estás en tu hogar con tu esposa, con tus hijitos. Recibes toda esta información como, por ejemplo, es que el dueño a partir de ahora ya va a poder sostener. Es que había una enfermedad, es que levantaste una familia, es que habían unos hijos, es que había una educación que se había frenado y gracias a ti. O sea,
- 1:12:46Voz 1
¿qué pasa por tu
- 1:12:47Voz 2
cabeza? Que
- 1:12:48Voz 1
no es gracias a mí. Y esa es la lucha más grande de todas. Yo solo soy el comunicador. ¿Quiénes tú le recomiendas? Todas las personas que están ahí. Yo no fui a hacer la fila. ¿Quién hizo la fila? ¿Quién fue y compró platos de comida? Tú le recomiendas la comunidad. Listo. Entonces, hace muchos años yo lo dije así. Dije, solo el problema también de muchos seres humanos es que queremos todo el éxito para nosotros solitos. Y tenemos a nuestros compañeros al lado y no, no. Queremos que de nosotros sea reconocido como el que más sabe, como el que más tiene, como el que tiene las ideas y los otros no. Entonces, siempre he dicho, hey, tienes que crear un gran equipo. El gran secreto, tú lo recomiendas, que mucha gente no lo ve, es que fue la primera vez tal vez que empezó a aparecer esta palabra porque la gente hablaba de seguidores. Yo dije, no, esto es una comunidad de amigos que van a ir a comprobar si lo que yo les dije es verdad. Entonces, yo se lo digo a todos en las conferencias. Les digo, ustedes quieren decir, no, es que Tulio cambió la historia de este restaurante. No, la cambió la gente que me paró bolas.
- 1:13:50Voz 2
Yo
- 1:13:50Voz 1
solamente soy ahí como un medio. Yo soy como, si me entienden, la persona, el comunicador. Como si fuera un programa de televisión que dice, hey, esto está bueno. ¿Quiénes realmente impactan? Y no te lo digo por falso... Por falso, ¿cómo se diría? Por falso ego. Sí, como
- 1:14:04Voz 2
por falsa humildad.
- 1:14:05Voz 1
Exacto. Entonces yo soy muy tranquilo con eso. No hay un sentimiento como tal más allá de decir, que bueno, me ayudaron a que esto fuera realidad. O sea, a mí me gustaría decirle todos los días a las personas, ayúdame. A veces cuando salen videos que no arrancan porque las redes sociales son muy duras. Yo digo, ves, es que no es Tulio. Si el video no arranca, no pasó nada. Yo hice lo mejor que pude. Pero si no arranca, ¿de quién es la culpa? ¿O de quién es la motivación a la hora de la verdad? De la gente que no lo quiso ver. Entonces realmente quien impacta a las personas es la gente. Y definitivamente, y te lo digo así, no siempre estoy llamado a descubrirlo. Definitivamente es algo que está alrededor de nosotros. A mí me lo dijo un Taita... en la Nación Gunayala, que fui a hacer unas recetas allá, y me lo dijo, ustedes, los hombres y mujeres de las ciudades, viven con los ojos cerrados a toda la magia que los rodea. Y ese día yo aprendí a mirar la magia. Entonces yo, en todo, mi esposa a veces dice, tú vives buscándole la hueva al gallo. Todo lo que pasa es, ¿qué será? ¿qué será? Pero es que así es. O sea, yo digo, todo lo que pasa, así es. Si yo te tengo que contar una historia, Creo que no la he contado casi. Yo cuento mucho la de un hotel en el eje cafetero que es impresionante. O sea, lo que pasó ahí. Pero hay otra también muy impresionante, muy chiquita. Durante pandemia me apareció una jovencita con un emprendimiento llamado Amaí de alfajores. Listo. No es algo que yo recomiende normalmente. Yo soy más de restaurantes y tal. Bueno. Pero resulta que la mamá, como muchos, perdió el trabajo en pandemia. Y ella, chiquitica, una jovencita, muy bonita. No, yo voy a ayudar a mi mamá. Yo sé hacer alfajores. Y empezó a hacer alfajores. No sé cómo. Yo comencé a hacer en ese entonces para ayudar en pandemia. Hice muchas cosas. Ahí hubo salvo un emprendedor. Mucha gente sostuvo a emprendedores donando una página. O sea, hicimos cosas muy bonitas. Y como siempre te digo, la gente. ¿Ves? La gente. Y ella... Llegó porque yo hice una cosa que se llamaba Batalla de Emprendedores. Entonces abrí las puertas de mi casa y le dije a los emprendedores, vengan, si tienen algo bueno, propónganme, vengan y yo lo grabo en mi casa. Listo, con tapabocas y todo, elegido,
- 1:16:18Voz 2
porque era el susto de ese modo. A mí yo no le tengo miedo a eso, pero bueno,
- 1:16:21Voz 1
María Alejandra sí. Y entonces ella llegó con sus alfajores tan buenos. Le salió la crónica y Pues le compraron alfajores de toda Colombia. Entonces ellos pasaron la pandemia salvados. Ella compró sus hornos, todo se profesionalizó. Se acabó la pandemia y ya tuvo que volver a la universidad. Entonces para poder pagar, vendió los hornos. Al poco tiempo, dijo otra vez, se quedó, yo no sé qué pasó, si tienen una aplicación económica o no, pero dijo voy a volver al tema de los alfajores. Listo. Y la mamá le dijo, listo, haz alfajores. Y ella empezó a hacer otra vez sus alfajorcitos. Pero eso pasa tres, cuatro años después de pandemia. Y resulta que va a la otra parte de la historia. Yo estoy viajando por Colombia con el tema de los másteres y estoy en Yopal. Llegué a Yopal a las 10 de la noche. Entro al hotel y cuando entro al hotel yo posteo todos los días. Me dice la directora del máster, que es Camila, me dice, oye, me oí, no posteaste. Y yo, verdad, no, no es que esta corredera, nosotros hacemos tres y cuatro ciudades por día, en avión pim pam, todo el día. Bueno, le dije, pues sí, pero ya, ya, ya, primera vez en mi vida que no voy a postear, listo. Cuando yo voy a firmar el registro, no me preguntes por qué, suelto el bolígrafo, me quedo ahí pensando, le digo a Camila, ven, lléname tú el registro y me senté en una silla ahí en el hotel y empiezo a buscar en mi archivo de videos. Tan, tan, tan, tan. Un video para publicar. Se me metió en la cabeza que tenía que publicar un video a las 10 de la noche, hora que nunca lo hago. Y yo, pim, pim, pim, tan. Y yo, ve, vi el de Amaí. Y yo, pum, descargué el video, lo tiré. Pum, grande esta emprendedora, ya. No más. Ya, llegué y Camila me dijo en la fila, no, es que no ibas a publicar. Y yo, sí, no, no fui capaz de no publicar, seguro. Pero seguro que Amaí está abierta todavía yo. No sé, pero es un ejemplo de emprendedor. Listo. Estoy en la habitación y a la una de la mañana empiezo a recibir unos mensajes de ella a los gritos, llorando, diciéndome, tú sabes que yo no creo en nada. Ella tuvo una vida y una historia muy difícil. Me decía, tú sabes que yo no creo en nada, en ninguna cosa sobre la tierra, en nada. Y yo, ¿qué le pasó? ¿Se equivocó de teléfono o alguna cosa? Yo no entiendo. Y me dice, ¿cómo te parece que vuelvo a abrir mi negocio de alfajores? Y obviamente pues nadie sabe de mí hoy en día porque yo dejé de hacer alfajores y nadie me compra y tengo pues una montaña de alfajores que saqué y no tengo cómo publicitarlos ni nada. Y me daba pena decirte nada. Resulta que la mamá le dijo, mija, yo sé que usted no cree en nada, está angustiada por los alfajores, vaya y préndale una velita a la Virgen de la Huacatala en Medellín. Y ella muy juiciosa dijo, yo no creo pero voy a ir. Y fue y prendió una velita. Pregúntame, ¿cuándo has prendido la velita?
- 1:19:09Voz sin identificar
No, a
- 1:19:09Voz 2
esa hora, a las 10 de la noche.
- 1:19:11Voz 1
¿Por qué carajo llevo a poner ese video?
- 1:19:13Voz 2
Qué
- 1:19:14Voz sin identificar
locura.
- 1:19:14Voz 1
¿Ves? O sea, son cosas que quizás una persona normalmente pasa todo esto y ella llamaría llorando, no sé, y yo diría, ah, mira, qué bonito, pero pues no creo en nada. Yo siempre estoy enlazando las historias. Digo, ¿pero por qué pasó esto en este momento? Entonces, todas mis historias alrededor de tú lo recomiendas, la mayoría tienen algo ahí. Entonces yo le digo a la gente, relájate, hay algo, crean lo que crean. ¿Tú
- 1:19:38Voz 2
en qué crees?
- 1:19:39Voz 1
Si tú me lo preguntas, creo en una imagen obviamente de un Dios que me impusieron desde que yo estaba muy pequeño. Pero yo creo, sé que hay algo alrededor de nosotros, Dios, si puedo decirlo de esa manera para que la gente lo entienda, que, entre comillas, nos cuida, nos da muchas oportunidades, nos está haciendo caminos a la hora de la verdad. Tengo una teoría sobre el ser humano. Yo siempre pienso que las personas, tú sabes que la energía ni se crea ni se destruye. Es decir, y yo digo, bueno, ¿te moriste? Esa energía, ¿a dónde se va? ¿Al cielo? ¿Sabes qué pienso? ¿Qué creo yo firmemente? No sé, algún día descubriré cómo es el enlace, pero yo creo que yo me muero Y esa chispa, esa energía, le salta a otra persona. ¿Sí me entiendes? Es decir, puede ser a tu hijo, a tu papá, a otra persona que lo necesita. Por eso, muchas personas, yo lo saco de una reflexión loca, porque es que si tú te pones a ver, los seres humanos somos un conjunto de muchas cosas que nos van componiendo. Entonces yo digo, yo creo que nosotros somos una sumatoria de muchas energías. Por eso, si el ser humano, si tú te pones a ver, tiene el mismo cerebro durante los últimos, qué sé yo, millones de años, el mismo cerebro, o sea, ¿por qué entonces nos costó tanto llegar a crear un avión? ¿Por qué nos costó tanto llegar a hacer un computador? Porque si es el mismo cerebro, desde el día uno que el hombre empezó a pensar, debió haber podido crear el avión, o sea, debíamos tener todo allá adentro. Entonces yo digo, la única forma es que cada persona iba descubriendo cosas y luego van saltando a las personas y las personas van haciendo sumatorias. Y de pronto tú un día te levantas y dices, wow, ¿por qué no me había ocurrido esto? La fórmula es esta. Yo digo, tiene que ser una sumatoria de alguien cercano de repente que falleció y te pudo haber brincado. Es una teoría que tengo, pero creo que... que somos una sumatoria de energías, porque toda esa energía que tenemos dentro, ¿a dónde se va cuando te vas de este mundo? Muchos dicen, no, la reencarnación, y subes y bajas, eso... Yo soy un poquito más científico en eso y digo, tiene que ser, porque si tú tiras dos chispas, se juntan, no hay nada que hacer. Entonces yo digo, tú las atraes, te pegas, o sea, es un tema muy interesante a la hora de la verdad.
- 1:22:02Voz 2
Y sientes que cuando pasan este tipo de cosas, que para mí son bendiciones a las personas, a los restaurantes y demás, pues hay algo como de Dios, de la divinidad o de ese ser en quien tú crees, que te acompaña y que al final bendice a esas personas.
- 1:22:15Voz 1
Esta historia que yo conté en redes sociales, que se hizo muy famosa, salió en prensa y todo, nunca la he contado así en vivo, la de mi oído.
- 1:22:21Voz 2
¿Te acuerdas?
- 1:22:22Voz 1
¿Tú viste eso? No. Eso fue un fenómeno increíble, porque yo un día, ¿cómo te parece? Me levanto y...
- 1:22:29Voz 2
Dejaste escuchar. Sordo,
- 1:22:30Voz 1
en el oído izquierdo. Y entonces, esta sordera en el oído izquierdo, y me levanté yo,
- 1:22:36Voz 2
Alejandro,
- 1:22:36Voz 1
me tapo y nada, perdí el oído. Entonces, en medio de todo, yo esto nunca lo había hecho. Mi esposa me dijo... Yo salía de viaje y mi esposa me dijo, no puedes salir de viaje porque no sabes si te puedes subir en un avión. Y era un domingo. Entonces me dijo, usa tus redes sociales. Todo el mundo lo hace. Pon una historia buscando un otorrino que te pueda atender hoy domingo. Alguien tiene que aparecer. Yo no voy a hacer. Hazlo. Entonces salí. Salgo el primer video y digo, perdí el oído completamente. Eso fue un fenómeno, porque eso obviamente... Pero también la gente tratando de ayudarme, ¿no? Que el otorrino apareció un montón de gente, entonces vía telefónica me ayudaron, me consiguieron citas de todo. Voy donde el otorrino, me mira, me dice, tienes hipoacusia severa y tienes varotrauma. Me dijo, chao. Me lo oído. No hay nada que hacer. Y esto es una de las cosas que todavía la ciencia no sabe ni por qué sucede ni cómo lo soluciona. Entonces me mandaron unas medicinas y unas cosas y todo. Me hicieron... como una, metieron una máquina especial y todo, y no, o sea, el laboratorio confirmó lo mismo, perdiste el oído, nada que hacer, listo. Yo tenía una serie de conferencias, como cuatro conferencias, entonces yo llego, me dijo el médico, lo único es que no te subas en avión, por lo menos en este momento. Entonces, ¿qué pasó? Cancelamos todas las conferencias, sin problema, porque había tiempo, pero había unas conferencias que yo no quería cancelar, eran Tunja, y era para los campesinos de Boyacá, Y cuando hablamos con la persona, la persona dijo, ¿cómo te parece que hay personas que ya se vienen de muy lejos, han bajado de la montaña para venir a la conferencia? Son campesinos. Yo le dije a mis hijos, pues ya aléjale. Eso fue una pelotera. Dije, no me importa. Me voy. Me voy. Listo. Nosotros a veces alquilamos una avioneta para recorrer el país porque nos sale mejor. Hacemos cuatro ciudades por día. Claro. Bueno, pero sin compresión ni nada, un zapatito chévere. Y le decimos, no, consigan algo que tenga compresión, por lo menos dijo el médico, ¿cierto? Que vuele bajito para poder llegar a Tunja. Pero si hay alguna posibilidad, olvídate de esto. Yo me voy a subir al avión, hice el video, dije, bueno, aquí estoy, familia y tal. Y cuando me voy a subir al avión, dije una cosa muy charra, o sea, simplemente cogí la puerta y me dio miedo, no sé por qué. Me agarré la puerta y yo, lo único que dije fue, Dios, Si esto, o sea, si esto que yo considero que es una buena acción me va a costar el oído, que sepas que lo estoy haciendo. Yo le hablo como si fuera un amigo. Que sepas que lo estoy haciendo por la gente, no por mí. Y me subí en
- 1:25:15Voz sin identificar
el avión. Me
- 1:25:15Voz 1
voy. El avión le pasó algo en la mitad, tuvimos una emergencia, o sea, de todo, listo. Pero bien, llegamos allá, yo hago la conferencia, fue muy bonito. Yo siempre que termino las conferencias, no importa si son 100 o 1000 personas, por eso me demoro tanto, le digo a todo el mundo, no se preocupen, cuando se acabe la conferencia, yo no soy como una estrella que sale corriendo, digo, ahí voy a estar parado al lado del escenario para tomarme fotos con todo el mundo. Y ahí me demoro dos horas siempre, listo. En medio de todo esto, la gente saludándome, no sé qué, ya cuando había acabado la conferencia, llega una campesina y me dice, me dice, Tulio, gracias, sé lo de tu oído, gracias por no anteponer tu salud ni siquiera a las necesidades de nosotros. Lo que yo escuché hoy aquí me cambió la vida. Gracias. Me da un pico y cuando voltea la cabeza, me dice, en el oído que yo no oigo, me dice, lo de tu oído está hecho.
- 1:26:09Voz 2
Yo
- 1:26:09Voz 1
escuché Te traje un helecho. En principio. Listo. Y yo dije, yo la miré y yo, helecho, no. Lo de tu oído está hecho. Listo. Y ella se fue y yo, ah, gracias. Foto, foto, foto, foto. Tan. Listo. Yo me subo en el carro y le digo a mi equipo, hey, me acabo de escuchar algo por el oído. A ver, lo escuchemos. Nada. Cero. Y yo. Entonces me lo imaginé. Y listo. Ya no le paré bola. ¿Verdad? Volví a subir. Bajé. Pum. Llego a Medellín. Me marca María Alejandra y me equivoqué. En vez de coger el teléfono con la derecha, lo cogí con la izquierda. Y oigo, me estaba hablando yo. Háblame. El oído está funcionando. No te conté que en mi familia dijeron, ah, no, es que es normal. Mira a tus tíos, mi tía, todos pierden el oído izquierdo después de los 50 años. Entonces, fíjate, ya decíamos listo. Entonces ya Tulio simplemente está siguiendo la herencia de la familia. Acostúmbrate a eso. Y me acordé que mi abuelo tenía aparatico. Todos mis tíos tienen aparatico. Y digo, bueno, está muy bien. Y me empieza a sonar. Y yo, vea usted, tan raro esto. Al día siguiente, ya estaba escuchando la mitad. Al día siguiente, voy al laboratorio, me revisa y me dice la doctora, estás escuchando un 90%.
- 1:27:21Voz 2
Increíble.
- 1:27:22Voz 1
¿Por qué pasó esto? Le digo yo a ella, me dice, yo soy científica, no te puedo decir y no puedes repetir, que me perdones lo que te voy a decir, pero yo no estoy diciendo el nombre de ella. Y yo, ¿qué? Es un milagro. Y usted me está diciendo que es un milagro. Es un milagro. Ya, bueno. Listo. Salgo de ahí, me dice Maradona, bueno, bueno, fantástico, a cuidarte y tal, bueno. Y le digo... Yo no voy a contar ya nada más de esto, o sea, ya yo no quiero pues que la gente me vea en redes sociales, como pues con todo el tema del oído, ya, ya, suficiente, yo conto una cosa y ya, listo. Me acuesto a dormir, me acuesto a dormir, Tatiana, y a las cuatro de la mañana abro los ojos, con cuatro notas que soñé, cuatro notas, dos, yo hace años no tocaba ni una guitarra, realmente no se tocaba nada. Me levanto a las cuatro, abro internet y yo a ver cómo es la posición en la guitarra. Parecía un loco. Bajé, ojo, ya había dicho que no iba a contar nada más. Me siento, cojo papel y lápiz y empiezo y escribo una canción de chorro.
- 1:28:23Voz 2
Si yo te digo que todos los días
- 1:28:25Voz 1
el Señor viene a tocar tu puerta y nunca estás ahí porque no cuenta. Pero el coro dice, ¿cómo no vas a contar lo que ha pasado hoy? ¿Cómo no vas a gritar que ya sanado estoy? O sea, Para. Y yo, ¿esto qué es? Es impresionante. Y hago toda una canción de agradecimiento a Dios. Pero yo terminé como si estuviera hipnotizado. Terminé, bajé la guitarra y yo dije, ¿qué es esto? ¿Qué es esto?
- 1:28:51Voz 2
Dios.
- 1:28:52Voz 1
Es una vaina muy extraña, ¿ves? Y muchas personas pueden no creer, pues, yo digo, esto es una cosa demasiado, demasiado loca. Entonces yo digo, si uso mi voz hoy en día, digo, aquí está mi voz ausente, lista. Si sirve, no para llenar estadios, ya ahora es distinto. No para que me reconozcan, no. Quiero hacer canciones para que la gente diga, puedo dar gracias con esto.
- 1:29:12Voz 2
Desde el inicio de este proyecto, hemos sido un podcast que se dedica a escuchar mujeres, a contar historias de mujeres. Lo
- 1:29:18Voz 1
sé.
- 1:29:18Voz 2
Y aquí tenemos datos, con que elijas uno o dos papelitos, es más que suficiente. Quiero saber qué opinas de estos datos.
- 1:29:26Voz 1
¿Elijo uno solo? Sí. Dios mío, espero
- 1:29:29Voz 2
que
- 1:29:30Voz 1
salga el que es.
- 1:29:31Voz 2
No es una pregunta.
- 1:29:32Voz 1
Bien. Una de cada cuatro mujeres en edad de trabajar en el mundo no tiene ingresos propios ni control sobre su dinero porque las leyes o las costumbres de su país se lo impiden. Totalmente cierto. ¿Qué opinas de eso? Terriblemente, terriblemente. O sea, yo a veces digo, Dios mío, yo quiero vivir para ver este país manejado por una mujer. Toda la vida he tenido, toda la vida he tenido estas, digamos que estas, estos sueños y lo he dicho muchísimas veces, me parece que A ver, este tema de lo que dice la gente de, no, es que si eres mujer, a veces hasta ganas menos en algunos trabajos de los hombres. Es una realidad. Seguramente ha cambiado mucho hoy en día. Pero la
- 1:30:13Voz 2
brecha sanarial todavía...
- 1:30:15Voz 1
Todavía sigue estando. Yo digo, pero ¿por qué si las mujeres en general son más inteligentes que los hombres? Son más perceptivas que los hombres a la hora de la verdad. Y generalmente, la mujer como tal... que está como cuidadora de hogar, como cuidadora de familia en su ADN también, como la cabeza de una familia, yo digo, tendríamos, estoy casi que seguro, que tendríamos casi que cero corrupción en muchos de los grandes trabajos y de las grandes empresas de nuestro país. Estoy absolutamente seguro de eso.
- 1:30:48Voz 2
Sí, que te soñas un
- 1:30:50Voz 1
país liderado y gobernado por mujeres. Pero totalmente. Es que uno dice, las mujeres, si tú te pones a pensar, cuando se aburren, piensan en la casa, piensan en los hijos, piensan en cómo mejorar las cosas. Los hombres cuando nos aburrimos, hacemos guerras en el mundo. Es la verdad. Estamos muy obsesionados también por eso mismo que yo te he contado aquí, por ser reconocidos, por ser alguien, por ser más poderosos que todo el mundo. Yo veo que en general a las mujeres eso no les importa mucho. Realmente, es decir, pero los hombres realmente competimos, no todos, perdón, no todos, voy a hacer claridad, pero muchos, muchos competimos por el poder. Y eso es una cosa que en general a las mujeres no les importa demasiado. Es una cosa que toda la vida, toda la vida, de hecho, mira, a mi papá, que fue sacerdote jesuita, yo le discutí y le peleaba mucho a eso, joven. O sea, para mí, en mi cabeza no me cabía, porque las grandes cabezas de la iglesia toda la vida han sido hombres. hasta de las iglesias es verdad yo voy a creer bueno y por qué por eso yo digo yo voy a creer en esta iglesia sea la que sea yo voy a creer en esta iglesia el día que veamos un papa mujer el día que las mujeres tengan el mismo poder yo quisiera ver en Colombia de verdad y no tiene nada que ver con la política actual quisiera ver su vida una mujer quisiera ver en la iglesia una mujer liderando la iglesia quisiera ver punto yo sé que muchos van a decir ah ya ha pasado en muchos países y si y no Porque es que a las mujeres las juzgan muy duras. Si es una presidente mujer, ¡ay, qué mujer! Digo, pues todos los presidentes de antes eran hombres y tampoco han hecho nada. Entonces no inventes. O sea, hay que dar oportunidades. No todo el mundo va a saber hacer las cosas bien. Tú,
- 1:32:27Voz 2
Leo, respóndeme
- 1:32:31Voz 1
sinceramente. ¿A
- 1:32:32Voz sin identificar
los hombres les gusta el chisme? Nos
- 1:32:33Voz 1
encanta. Nos encanta. Tú me decías, ¿de qué hablas con María Alejandra? Yo llego todos los días y le digo, ¿qué? ¿Qué pasó hoy? ¿Qué te
- 1:32:41Voz 2
contaron? ¿Qué te
- 1:32:41Voz 1
dijeron? Chismear es muy chévere. ¿Listo? Criticar... No debería de ser tanto. También es chévere internamente. Nadie dice que no. Pero uno ahí también se va. Yo siempre digo la crítica sin consideración envenena la vida. Y acaba. Esa es la realidad. Por eso yo no critico restaurantes. Listo. O sea, lo puedo hacer en privado, pero jamás en público. De la crítica sin consideración, eso es violencia. No hay nada que hacer. Si tú criticas a una persona delante de la demás gente, no hay nada que
- 1:33:10Voz 2
hacer. A ver. Tú eres un gran papá. Has visto a María Alejandra embarazada en varias ocasiones. Sí. ¿Qué tal es ella para soportar el dolor?
- 1:33:21Voz 1
Ay,
- 1:33:22Voz 2
no, estos embarazos. ¿Es una dura? No. ¿Mi cuenta de
- 1:33:26Voz 1
edad? No, o sea, no. O sea, ella trabajó conmigo. Estábamos en el taller. Estábamos en el taller con la pipota, así viajábamos todos, o sea, como si nada pasara sobre la tierra. Estaba en el taller sentada,
- 1:33:36Voz 2
miró así y
- 1:33:36Voz 1
dice, ay, tan raro, me oriné, ya había roto fuente. O sea, hasta el último día en la mesa.
- 1:33:41Voz 2
Una guapa.
- 1:33:41Voz 1
Una guapa, como si nada.
- 1:33:43Voz 2
En cambio. No,
- 1:33:44Voz 1
para la clínica, me la llevó para la clínica, entra, el médico la ve y le dice, ah, no, ya empezó el trabajo de parto, rompiste fuente. Dice, ah, bueno, entonces ya vengo. Voy a ir a la casa y el doctor me dice, no, es que tengo que ir a la casa porque tengo que traer la maletica, la ropa del bebé. No, no, no. ¿Usted va para cirugía? Ya.
- 1:34:01Voz 2
Dios.
- 1:34:02Voz 1
Llega, no, no, deme 30 minutos.
- 1:34:06Voz 2
No, chao.
- 1:34:07Voz 1
Tiene un umbral del dolor altísimo.
- 1:34:09Voz 2
En cambio, ¿ustedes los hombres por qué cuando les da una gripa se desmayan?
- 1:34:13Voz 1
Eso dicen siempre, pero yo digo de verdad, yo no, pues yo no soy, en mi casa dicen que soy así, realmente yo creo que
- 1:34:19Voz 2
no. Eres
- 1:34:19Voz 1
así, Tulio,
- 1:34:20Voz 2
eres
- 1:34:20Voz 1
así. Yo no me enfermo, pero es que nunca me enfermo. Pero cuando te da
- 1:34:23Voz 2
algo,
- 1:34:23Voz 1
te mueres. Me da algo, sí, me da
- 1:34:25Voz 2
algo. ¿El cólico de tu esposa, ella, o sea, siente full dolor o es tranquilita con eso? No,
- 1:34:32Voz 1
no, no, cero, no.
- 1:34:33Voz 2
¿Alguna vez te has puesto a pensar cómo sería el dolor de los cólicos en nosotras las mujeres?
- 1:34:39Voz 1
En estos días me dio como una, ¿cómo se llama eso? Como una piedrita de estas que dan. ¿Cómo se llaman? Los cálculos. Cálculos. Cálculos, ok. Me dio un cálculo. Aparentemente lo boté, pero yo no entendí que era eso y una médica amiga me dijo, eso es más o menos un cálculo. para que lo entiendas. Es un código exagerado. Yo pensé esa noche, Tatiana, que me había muerto. O sea, yo estaba en Estados Unidos justo y yo empecé con el dolorcito y yo, y este dolorcito iba subiendo, o sea, es una cosa inexplicable. Entonces yo entré, era muy tarde, todos estaban dormidos y me encerré en el baño y me acosté en el piso del baño y yo lo único que decía, Dios, no me dejen morir fuera de Colombia, de verdad. Yo pensé que esa noche me iba a morir. Después me regañaron porque me dijeron, ¿por qué no le dijiste a nadie? Mira que yo tampoco soy como, ay, no, no, yo no. No, yo dije, no, yo no quería molestar a nadie en ese momento. Y si ya era un dolor para matarme, pues ya, no había nada que hacer. Y en Estados Unidos, mate la complicación. Pero yo les dije, mate la complicación para llevarme para Colombia muerto, Dios mío. No, no, no. Pero duré mucho rato, como una hora y media sudando frío o sea una cosa. Cuando termina la médica me dijo, sí, eso es el dolor de la muerte. O sea, impresionante. Me dijo, hazte de cuenta que eso es un colitis.
- 1:35:50Voz 2
Ahora imagínate, nosotras como mujeres aguantando este ciclo permanente. Unas berracas. Unas
- 1:35:57Voz 1
berracas, nadie dice que no.
- 1:35:59Voz 2
¿Te pones un ratito nuestros zapatos?
- 1:36:01Voz 1
No, ¿qué me vas a hacer?
- 1:36:07Voz 2
Vamos a hacer una serie de preguntas y si la respondes correctamente...
- 1:36:12Voz 1
Si te gusta... Si la
- 1:36:13Voz 2
respondes correctamente, el dolorcito está suave, un coliquito suave. Pero si no la respondes correctamente, el coliquito sube. ¿Listo? Bienvenido al colicómetro. Dios
- 1:36:24Voz 1
mío. Ya tengo susto.
- 1:36:31Voz 2
¿Cuántos días dura el sangrado promedio de una menstruación normal?
- 1:36:36Voz 1
Tres días.
- 1:36:38Voz 2
Bien, se salvó. ¿Aplaudan? Sí. La leche materna puede cambiar de color si el bebé se enferma, ¿sí o no?
- 1:36:46Voz 1
Sí. Está bien. Bueno, menos mal. Yo no sé si ustedes saben lo que está pasando. Me tienen conectado a un aparato en el que me están infringiendo un cólico, un cólicazo.
- 1:36:57Voz 2
Bien, bien, bien. Aplausos para Tulio, es amor. Gracias,
- 1:37:00Voz 1
gracias. Dios mío, qué susto.
- 1:37:02Voz 2
Tulio, ¿cuántas medidas tiene un brasier?
- 1:37:07Voz 1
Pues pucha, yo me acuerdo que es la copa, la A, la C, la no sé qué, no, pero no, no. Súbala ese cólico, dale, no hay problema, listo, me está haciendo la barriga así. ¿Está haciendo? No, no, no.
- 1:37:18Voz 2
¿A las mujeres les crecen los pies durante el embarazo, sí o no?
- 1:37:22Voz 1
Sí, totalmente.
- 1:37:24Voz 2
¿Aplausos? Cuando una mujer tiene la menstruación, ¿cuántos mililitros de sangre pierde?
- 1:37:32Voz 1
Ay, no, Dios mío. Dale a zaparato.
- 1:37:36Voz sin identificar
Para
- 1:37:36Voz 2
arriba.
- 1:37:38Voz 1
No se me va a olvidar nunca en la vida. Bien, perfecto. No, ya, ya, ya.
- 1:37:48Voz 2
¿Tuviste el colicómetro? ¿Cómo fue la experiencia? ¿Y qué piensas de nosotras que tenemos que atravesar esto
- 1:37:54Voz 1
mensualmente? Mira, para serte honesto, esto es una radiación de electricidad. No creo que sea ni el 10%, te lo vas a poner tú y tú misma me lo vas a decir. No creo que sea ni el 10% de lo que ustedes sufren en el mes. Y en esa época obviamente hay que entenderlos y entenderlos muy bien. Yo ya sé, por lo menos con mi esposa yo aprendí a reconocerlo, mucho. Porque ella normalmente empezaba, increíblemente le pasó toda la vida y nunca se dio cuenta. Siempre empezaba como un día al mes, como, tengo un dolorcito de cabeza. Y yo, ya, ya no decía nada. Ya, ya sé, un dolorcito de cabeza. Pero siempre decía, no sé por qué, me voy a tomar una pastilla. Y yo, qué raro. Treinta años llevo con ella y ella siempre dice eso, tengo un dolorcito de cabeza.
- 1:38:34Voz 2
Imagínate. Ya. Pero tú sabes identificar notas, cambios en ella cuando viene el ciclo.
- 1:38:40Voz 1
Hay algo en el aliento, ¿sabes? Hay algo en el aliento. No te puedo decir que sea un aliento malo. No, no, no. Ahí cambia. El aliento cambia. Pero ¿sabes qué, Mara Alejandra? No es como... Pues no lo sé como tanto, pero pareciera que no, es decir, que no le daba tan tan duro a la hora, la verdad, por lo menos en el genio, en la cantaleta, como dicen muchas personas, porque hay personas a las que les da muy muy duro. Es decir, yo crecí en una casa con mujeres, tenía dos hermanitas.
- 1:39:12Voz 2
Sí.
- 1:39:13Voz 1
Entonces sí veía una que se ponía bastante brava, bastante distinta, por decirlo de alguna manera, pero no, eso van las mujeres. A la hora, la verdad, hay unas personas seguramente que les da más duro, sí, ser un experto en esto, otras menos duro,
- 1:39:24Voz 2
pero...
- 1:39:25Voz 1
Pero no, yo en general, como era Alejandra, que yo pueda decir que en ese momento del año, perdón, del mes, fuera demasiado diferente, no, la verdad no, afortunadamente.
- 1:39:34Voz 2
Tulio, si tú llegas a tu casa esta noche y mañana te levantas siendo mujer, ¿cómo crees que se vería tu vida?
- 1:39:43Voz 1
Uy, no lo sé, nunca me he hecho esa pregunta, pero si tuviera que reencarnar y ser una mujer, o sea, uno desde su punto de vista, en estos días yo creo que le hice a Aleja esa pregunta, pero... pero no, yo creo que yo me siento muy cómodo siendo hombre, pero pues obviamente es una cosa muy difícil de definir. ¿Pero
- 1:40:00Voz 2
crees que tendrías las mismas oportunidades, podrías experimentar los mismos sueños, todo lo que tú tienes hoy siendo mujer?
- 1:40:07Voz 1
Sí, yo pensaría que sí, hoy en día pensaría que sí, es que hoy en día fíjate que las mujeres lideran y mandan en muchísimas cosas como no hemos visto nunca en la vida, o sea, nosotros estamos viendo unos artistas O sea, grandes grandototes, pero yo creo que las mujeres son las que más están liderando esto. Es decir, estamos hablando de una Shakira, estamos hablando de una Karol G, ahora estoy viendo a Gracie creciendo de una manera brutal. O sea, ya es otra historia completamente distinta. O sea, es otra historia distinta. Fíjate, lo que te digo yo, seguramente por el tema del tema de ser cuidadoso y todo, tú ves a los gerentes de banco y todo, generalmente hoy en día ya están siendo mujeres, o sea, están liderando una cantidad de cosas muy, muy grandotas a la hora, la verdad. Entonces yo me imagino que sí, me imagino que habrá un poquito más de dificultad por lo que tú decías, pero creo que el mundo ha cambiado demasiado hoy en día, hoy en día, hoy en día. Vi en estos días a alguien que estaba haciendo una reflexión sobre eso y me llamó mucho la atención, que decía, mira qué tan raro, y en el fondo me quedé pensando y dije, es verdad, los hombres generalmente admiran a otros hombres. ¿Has visto eso? Es difícil que un hombre admire a una mujer, es muy difícil. Mira que los hombres tú ves y realmente escuchan música de hombres. las mujeres pueden escuchar de hombres o de mujeres con total tranquilidad. Pero es más fácil para un hombre generalmente reconocer el éxito, entre comillas, y amar, entre comillas, a un Carlos Vives que a una Shakira, por decirlo de alguna manera. No lo digo de mala manera, pero en cierto, en el fondo, tienen un poquito de razón. Pero es lo mismo, es por nuestra forma, nuestro ADN, por decirlo de alguna manera. Y entonces hoy en día lo que estamos viendo con una Shakira, con una Karol G, con todas las personas que están trabajando allí, es que están rompiendo todas las barreras, todos los estigmas y llegando a lugares donde ni siquiera ningún hombre colombiano había llegado nunca, ni en sueños.
- 1:42:01Voz 2
Tú que eres un hombre esposo, papá, que además papá de mujeres, tienes como esa oportunidad de compartir mucho con el género femenino. ¿Cuál sería ese mensaje final que tú le das a los hombres frente a nosotras, las mujeres?
- 1:42:16Voz 1
Yo creo que lo más importante, de verdad, verdad, lo más importante, lo estábamos hablando, Ortica, es escuchar. Yo creo que ahí está todo el secreto de todas las cosas. Realmente cuando una mujer se siente escuchada, los hombres somos muy amigos de hablar de nosotros. Tú lo ves en los restaurantes y todo, las mujeres escuchan. Es muy charro, es decir, y uno cree que así va a conquistar a todas las mujeres. Uno llega y yo tal, hago, soy esto, y tal, y hago videos, y lleno, y tal, y hago filas. Son cosas que yo no digo nunca en la vida, pero te las estoy poniendo como ejemplo. Y las mujeres están escuchando y uno no escucha. Y eso, en el fondo, va creando una brecha grandísima. Yo te lo puedo decir con dolor, porque hace poquito me pasó eso. Yo no sé qué estaba hablando con María Alejandra, y me dijo, pero es que no me estás escuchando. Y yo le dije, ¿cómo que no estoy? ¿Desde hace cuántos minutos? Y me dijo, desde hace 30 años. Y ciertamente sí hablamos y todo, pero también me hizo caer en cuenta de muchas cosas. Me decía, todo el día estamos hablando, sí es cierto, pero hablamos todo el día de trabajo. Y cuando nos sentamos de pronto a hablar por las noches y todo, entonces estamos hablando de uy, está este sueño, no sé qué, qué tal, vamos a hacer esto, pero estamos alrededor de un tema que se llama Tú lo recomiendas. Tú has hablado con María Alejandra y yo, ah, pues pucha, es verdad. Entonces hay que tener mucho cuidado con eso, ¿cierto? Es decir, no es que esto te vaya a causar una infelicidad, si se puede decir así, tan brutal, pero lo cierto es que si uno no está escuchando a su pareja, Ahí no hay nada.
- 1:43:51Voz sin identificar
¿Tú se lo has
- 1:43:52Voz 2
dicho a ella todo o quisieras de pronto aprovechar? Yo creo que
- 1:43:54Voz 1
se va a sorprender cuando vea esto.
- 1:43:56Voz 2
¿Hay algo que quisieras de pronto decirle que tengas guardado?
- 1:43:59Voz 1
Muchas cosas. O sea, yo tendría que pedirle mucho perdón y se lo digo a ti. O sea, a mi hijo yo creo que se va a sorprender mucho también cuando oiga esto porque yo este tema no lo he hablado con él.
- 1:44:10Voz 2
Lo que te
- 1:44:10Voz 1
dijo Ortica del tema del WhatsApp. Ayer Mara Alejandra que me decía, bueno, ¿cómo estuviste con Nico en Bogotá? Yo dije... tan distinto en todo, porque por primera vez en la vida, después de tantos años, gracias a Dios, tuve la oportunidad antes de morirme, de darme cuenta de esto, yo creo que lo he estado escuchando, creo que le he validado todo lo que ha dicho y todo, entonces el hombre lo veo distinto. Llevamos como un mes en este proceso y yo veo que, yo sin decirle a nadie, apenas lo estoy diciendo aquí, o sea, todos van a decir, esto es tan raro que, ese papá aquí en esta, pero en este momento, sí, yo estoy diciendo porque, porque, Les estaba tratando de imponer lo que me impusieron a mí, no ser escuchado, de pronto no ser valorado, con todo y que a mí me fascina empoderar a la gente. Por eso a veces no entiendo, pero uno comete errores. ¿Qué es empoderar a la gente? Yo todo el día le estoy diciendo a mis hijos, a todo el mundo, todo el tiempo, ¿qué es eso? ¡Wow! No lo puedo creer. ¡Wow! ¡Wow! Pero el problema mío es que cuando me discuten una idea mía, ahí sí no escucho. ¿Sí me entiendes? Por eso para mí era tan difícil, porque yo decía, ¿por qué me estás diciendo este tipo de cosas si yo todo el día estoy impulsándote, estoy haciendo que ganes más? Todos los días me invento negocio y te digo, coge todo este negocio para que ganes más, ¿cierto? Pero a veces eso no es lo importante. Volvemos a lo mismo, miren, escucha. Hay un adagio árabe que dice, cállate la boca y escucha más. Por eso Dios te dio dos oídos y una sola boca. Y tú lo estás desaprovechando. Y entonces yo ya empecé, yo en el amor soy intensito.
- 1:45:46Voz 2
Entonces
- 1:45:48Voz 1
yo soy, es doloroso, pero te lo puedo decir, yo soy como, y a veces pienso, últimamente lo estoy corrigiendo porque digo, no me causa muchos problemas como en la pareja, porque yo hay muchas cosas que dejo ahí, tampoco son daños. pero yo a veces no entiendo y después comienzo a reflexionar y digo, es que somos diferentes. Yo soy un tipo que Mara Alejandra es mi amiga, punto. Entonces yo soy, mi suegra dice, qué jartera ese tipo. Lo digo en buena, porque es que yo la llamo cada 10 minutos. Intenso. En 30 años. O sea, yo soy como, qué hijo gorda, pero no, no ni siquiera para preguntar nada, sino, no, estoy aquí, no sé, para que sepas, ya llegué, pum, sí, ya hice el podcast con Tatiana, sí, súper, súper bien, dale, te amo, chao, pum. por allá a las media hora, la vuelve a ver, ya llega al aeropuerto, estoy aquí, ya va a correr.
- 1:46:35Voz 2
Está muy presente.
- 1:46:37Voz 1
Lo he ido bajando últimamente. Entonces, ¿qué pasa? Eso no es malo, a ella le fascina. Cuando yo no llamo, ella dice, ¿qué pasó tan raro que no llamaste?
- 1:46:45Voz 2
¿Cierto? Además,
- 1:46:48Voz 1
es la mujer perfecta porque es cero celosa. Ella tiene una teoría que ella dice, si haces algo que yo no me doy cuenta. Bien, entonces con eso ya tú no haces nada. No te preocupes, que eso es como
- 1:47:01Voz 2
un miedo ahí, como yo digo, esa teoría ya funciona. Entonces,
- 1:47:04Voz 1
¿qué pasa? Como ella no me llama con la misma...
- 1:47:10Voz 2
Intensidad.
- 1:47:11Voz 1
No quería decir más. Bueno. Entonces, a veces yo soy como, ¿pero por qué? O sea, ¿por qué? ¿Por qué ella no me puede llamar si yo la llamo 30 veces? ¿Sí me entiendes? Pero esto no nos causa ya problemas hoy en día. Porque yo ya no digo nada. Yo digo, listo, perfecto, dale, no hay ningún problema. Pero son un montón de cositas que uno debería ir corrigiendo. Este que te estoy diciendo le va a dar mucha risa. Si sale y si lo ve, ¿por qué? Porque va a decir, exactamente así es. Pero es que yo tengo que decírtelo. Y tengo que decírtelo porque desde hace... Hace bastante tiempo vengo diciendo, la única manera de ser exitoso en tu vida es que primero tú seas exitoso por dentro. Tienes que todos los días luchar por tratar de ser la mejor persona posible. Y la única manera de poder ser la mejor persona posible es cuando yo te lo digo en público, para que otras personas también lo escuchen y ya quede comprometido. Ya, no puedo hacer nada, ya, porque si no todo el mundo me va a decir, ¿qué le dijiste a Tatiana? No, que voy a mejorar, no lo estás haciendo, ¿ves? Entonces, cuando tú vuelves pública a estas cosas que a veces no queremos contarle a la gente, es tu única manera de dar un paso hacia la sanación. Lo que tengas guardado, lo que te estés ocultando, lo que sepas que no está bien, pero que tu alma te lo exige, tienes que contarlo, tienes que decirlo en voz alta, primero para que otros aprendan, pero obviamente también para que tú puedas liberar muchísimas cosas.
- 1:48:32Voz 2
Más de uno está con la boca abierta, sobre todo en la casa. Tulio, gracias. Gracias por venir, por abrirte, por compartirnos tus aciertos, tus desaciertos, tus errores, tus compromisos, que aquí has dejado sobre la mesa una cantidad de compromisos. Gracias por eso y sobre todo por ponerte también del lado de nosotras, que también es muy importante. que como mujeres seamos escuchadas y validadas. Así es. ¿Cómo te sentiste?
- 1:48:59Voz 1
Muy bien. ¿Mucho dolor? Cada día me siento más tranquilo. No, en este momento no fue tanto. Por eso te dije, esto sí da un poquito de dolor, pero nunca va a ser como lo de ustedes, porque yo ya viví, digamos, un episodio un poquito igual, entonces ya sé lo que eso significa.
- 1:49:15Voz 2
El rey Midas de la cocina, el papá, el esposo, el amigo, el artista también, el hombre de las mil ideas y miles de estrategias exitosas y también el experto en fracasos. Aquí lo tuvimos. Tulio, recomienda en Vos Podés el podcast. ¡Chao! Soy Tatiana
- 1:49:33Voz sin identificar
Franco y
- 1:49:33Voz 1
esto es Vos Podés,
- 1:49:34Voz sin identificar
el podcast.
- 1:49:35Voz 2
Vos Podés,
- 1:49:42Voz sin identificar
el podcast.
Episodios relacionados
Otras conversaciones para seguir explorando.



