Renuncia la vicepresidenta jurídica de la Cámara de Comercio Tania Hernández

Renuncia la vicepresidenta jurídica de la Cámara de Comercio Tania Hernández

31 de ene de 2025

En este episodio se discute la renuncia de Tania Hernández, vicepresidenta jurídica de la Cámara de Comercio de Bogotá, debido a las presiones y controversias surgidas por una investigación interna relacionada con acoso laboral con componentes de género.

Capítulos

El origen de la controversia

La discusión se originó por denuncias de acoso laboral contra Gustavo Andrés Piedraíta, director del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara. Tania Hernández lideró la investigación que determinó que no hubo acoso sexual, pero sí acoso laboral por género.

Desarrollo en la Junta Directiva

Durante una reunión de la Junta Directiva, Tania Hernández expuso los hallazgos de la investigación, pero enfrentó oposición de algunos miembros, incluyendo una presión para invalidar las conclusiones del comité.

Renuncia de Tania Hernández

Hernández decidió renunciar tras considerar insostenible su posición frente a las presiones para desestimar una investigación importante sobre violencias de género en la entidad.

Conclusión

La salida de Tania Hernández pone en evidencia las complejas dinámicas internas en las instituciones corporativas frente a denuncias de acoso y la lucha por los derechos de género en el ambiente laboral. La situación expone cómo, en muchos casos, las voces de las víctimas quedan silenciadas frente a intereses corporativos.

Menciones

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               Daniel, bienvenido. Muchas gracias, Julio. La reunión de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Bogotá que se llevó a cabo ayer fue escenario de una encendida discusión que finalizó con la renuncia de viva voz de una de las más altas funcionarias de la Cámara, la vicepresidenta jurídica de la entidad, Tania Hernández. Ella había adelantado una investigación contra otro alto funcionario de la entidad Tania Hernández. Ella había adelantado una investigación contra otro alto funcionario de la entidad, el abogado Gustavo Andrés Piedraíta, director del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara, la institución que maneja multimillonarias diferencias entre particulares o de estos con el Estado. El origen de la investigación se lo habíamos contado aquí en el reporte. Una alta funcionaria denunció al doctor Piedradita por aparente acoso sexual y maltrato laboral. Las denuncias inicialmente fueron recibidas por el presidente ejecutivo de la Cámara, Ovidio Claros, quien me confirmó su existencia antes de la publicación. Cuando me comuniqué en ese momento con el doctor Piedradita para preguntarle su versión sobre el asunto, me dijo que las denuncias no tenían ningún fundamento y que provenían de otros dos funcionarios de la cámara que querían quedarse con su importante puesto. La cámara inició una investigación por parte del Comité de Prevención del Acoso Sexual que presidió Tania Hernández la vicepresidenta jurídica de la entidad ya ante ese comité la presunta víctima dijo que, abro comillas, es un patrón de conducta del doctor Piedraíta frente a sus subordinadas que termina en relaciones sentimentales, cierro comillas. La víctima presunta moderó las manifestaciones que había hecho inicialmente y dijo que ella, comillas, no había hablado de acoso sexual, cierra comillas. El comité determinó entonces que la conducta en investigar no era la de acoso sexual, sino la de acoso laboral por razones de género. Las conclusiones señalan que el doctor Piedraita incurrió en dinámicas de, abro comillas, discriminación estructural que perpetúan la desigualdad y vulneran los derechos fundamentales de las trabajadoras. Conductas que si bien no recaen en el título de acoso sexual, se encuentran adscritas a lo que se denomina violencias de género, igualmente despreciables como comportamiento de un directivo, cierro comillas. igualmente despreciables como comportamiento de un directivo, cierro comillas. Hubo testimonios, además de los de la víctima, que ratificaron estas aparentes conductas y que muestran que presuntamente el doctor Piedraíta usó su poder jerárquico para ejercer coerción, intimidación o manipulación. El Comité para la Prevención del Acoso Sexual, presidido por la abogada Tania Hernández, como les digo, vicepresidenta jurídica de la Cámara de Comercio, concluye que tales conductas de acoso laboral con marcas de género deben ser investigadas por otro comité, el Comité de Convivencia Laboral de la Cámara de Comercio. La decisión es del veintiséis de diciembre del año pasado. Ayer se reunió la Junta Directiva de la Cámara presidida por Enrique Vargas Lleras, y allí la situación tuvo un desarrollo muy particular. Para hablar de ese tema, saludamos a quien hasta ayer fuera la vicepresidenta jurídica de la Cámara de Comercio de Bogotá, la abogada Tania Hernández. Buenos días, doctora Hernández. Buenos días, Daniel, ¿Cómo se encuentra? Muy bien, doctora, ¿Qué fue lo que le pidió ayer el presidente de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Bogotá, Enrique Vargas Lleras? Ayer hubo una reunión, una reunión que se suponía debía ser una lectura de una decisión, una decisión objeto de investigación durante 30 días por un comité conformado de acuerdo a los procedimientos establecidos previamente en los protocolos de la Cámara de Comercio de Bogotá. Esa reunión había sido citada textualmente como extraordinaria para escuchar la decisión. Sorpresa me llevo cuando llego a la reunión y me notifican que será además citado el señor Gustavo Piedraita, y me notifican que será además citado el señor Gustavo Piedraita, a lo cual me pareció que era normal, no tenía ningún inconveniente que el señor estuviera presente, pero fui clara al iniciar la reunión con el presidente de la Junta que no iba a permitir que se abriera ningún debate porque la oportunidad procesal para poder debatir había culminado. Comencé la exposición, le pedí que me dejara leer el fallo, que era lo más conveniente para que todos entendieran de dónde había comenzado la denuncia y a dónde había llegado la decisión, para que todos tuvieran el contexto completo, lo cual contestó que no, que no se iba a aguantar 29 hojas, que por favor procediera con un resumen. Yo tenía mis notas, entonces procedí con mis notas de resumen. Inicié por hacer el contexto de lo que significan las funciones de la Junta Directiva. Funciones establecidas en los estatutos de la Cámara de Comercio, artículo 17º, literal es velar por el fiel cumplimiento de la ley y los estatutos, el Código de Ética y Buen Gobierno. Código de Ética y Buen Gobierno que señala en el artículo 6º literal 6, responsabilidad, diligencia y cuidado por el que deben velar los miembros de la Junta. De modo que les hice este preámbulo para que entendieran la dimensión de lo que tenían que hacer y la responsabilidad que tenían el día de ayer. lo que tenían que hacer y la responsabilidad que tenían el día de ayer. Seguí explicando quiénes hacíamos parte de este comité y cómo para llegar a una decisión bastante objetiva, como se requería y especializada por los temas que se trataban, que son los temas de violencia de género, había adquirido y había contratado el apoyo de la Corporación Cisma Mujer y Escuela Abogados con el objeto de que pudieran acompañarme en la decisión de la mejor forma y conocimiento especializado. Posteriormente expliqué qué pasos habían dado y la denuncia, cómo había sido por parte de la víctima, que fue la primera que denunció porque después vinieron más víctimas que denunciaron. Y como esa persona, expliqué muy claramente, no habla de un acoso sexual, sino de un patrón de conducta del doctor Piedraita, frente a sus subordinadas que terminan relaciones sentimentales y que por tanto terminan en un acoso laboral, que es finalmente en lo que terminamos. Siguiente hice un análisis de las normas, no fue más que las normas, citar una a una las diferentes normas que trae la ley, ley expedida el año pasado, en junio de la 23.65 al 20.34 y expuse cada una de sus definiciones que es violencia de género como se constituye, y ahí comenzó el malestar. Mi lectura dedicada y cuidadosa de cada uno de estos sitios y la gravedad de los mismos generó la primera molestia por parte del doctor Alberto Prejado, quien consideró que estábamos enfrente de una cosa muy delicada y que esto era imposible que estuviéramos hablando de esto. A lo cual expresé, como le dije también al doctor Botero, que se molestó que yo solo estaba repitiendo las normas. Eso me lo había inventado yo. Esas son las normas vigentes, lamento decirles, para todos los colombianos, así no les guste. Así se llamen miembros de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Bogotá. Continúa después. Esas normas, perdóneme doctora Hernández, esas normas la llevaron a usted a la conclusión de que debía continuar una investigación contra el doctor Gustavo Piedradita por acoso laboral relacionado con género. Por acoso laboral con énfasis en marcas de género, por violencia de género. El resultado de una investigación muy seria, que además dan un término procesal muy corto y que me tomó bastante tiempo, vuelvo y les digo, con expertos, expertos que me ayudaron a poder entender esto, a poder comprender las pruebas, a tomar una decisión de la forma más objetiva para todos, pues es una decisión donde todos los testimonios, aún he escuchado el testimonio del doctor Piedradita, quien lo citó y le dije, si quiere venir con abogado, venga con abogado. No, no, ya entendí que no necesitaba, tenía de oficio varios miembros de la Junta, pues lo entendí. Pero le dije en su momento que fuera con abogado, a quien escuchamos, escuchamos todas las versiones, escuchamos y analizamos cada una de esas manos que levantaron, algunas pidieron anonimato, por el temor que les implica en su momento, me parecía demasiado, cuando me dijeron, es que tiene mucho poder, doctora. Doctora, él se la pasa diciéndonos cómo lo protege la Junta. Bueno, ayer palpé ese poder frente a la investigación del doctor Piedraíta? ¿Qué le pidieron hacer, doctora Hernández? Le dar una instrucción por parte del presidente de la Junta, Enrique Vargas Lleras, al presidente de la Cámara de Comercio, el doctor Ovidio Claros, de que hoy saliera a mentirle al país, que hoy saliera a decirle que el señor Piedraíta había sido absuelto y que además de eso no iniciáramos ningún otro procedimiento porque había un non vis-a-vis, como decía el doctor Botero, olvidándose de que yo no tomé un fallo. Aquí hay una decisión de recomendación, que es lo que implica el comité. Pero él en ese momento se volvió el más férreo defensor de este principio de derecho. Entonces pidieron abiertamente desconocer las decisiones del comité, violar las normas estatutarias, violar las normas del Código de Ética y solicitar arbitrariamente al presidente de la Cámara que saliera a decirle al país lo que no es verdad. Yo no pedía más nada que escucharan la decisión e iniciaran el proceso disciplinario porque es más, porque ya ni siquiera era posible el proceso ante el Comité de Convivencia Laboral, porque la funcionaria, que fue la principal víctima que denunció, había renunciado, renunciado y ahora entiendo por qué. Claro, entonces este problema es que ya el Comité de Convivencia no era competente porque cuando renuncia la víctima ya no se puede ir allá. Se los dije en esta instancia, esta decisión que se tomó el 26 de diciembre, desde el 26 de diciembre, que era que el comité lo conociera, pues ya no tiene lugar, señores, tiene que ir a dónde, a un proceso disciplinario. Pero no, no, no, ya ese proceso habían decidido durante hora y media sin conocer los elementos de juicio. Solo con el dicho del doctor Gustavo Alcuales le dieron total credibilidad. No obstante todos mis argumentos, que debía ser así. ¿Quién debe adelantar ese proceso disciplinario, doctora Hernández? La gerencia de talento humano al interior de la Cámara de Comercio de Bogotá es la competente para adelantar. Bueno, y en este contexto. Y una cantidad de recomendaciones que hicimos. Sí, señora, en esta, en medio de esta junta muy encendida, ¿por qué decide usted presentar su renuncia de viva voz ante esa junta? Le voy a ser franca, esta era una decisión que cada que tenía junta en los últimos meses me tentaba. Me tentaba ante la pequeñez de lo que tuve que observar, ante la pequeñez de la falta de aportes al gremio empresarial, al tejido empresarial y solo la defensa de pequeños y mezquinos intereses. Pero ayer fue la gota que derramó la copa. Pasar por encima de los derechos de las mujeres, pasar por encima de las víctimas de violencia de género de forma rampante, sin vergüenza, como les dije ayer, ya no podía más. que toca con mis derechos, toca con mis principios. Y además pedirme que me... O sea, explíqueme usted cómo me puedo quedar. Después de que yo escucho a las víctimas que creen en mí, que levantan la mano y denuncian, con todos los temores que eso significa, ¿qué puede pasar y cómo mirar a los ojos a esas víctimas y decirles que me quedo por unos pesos y por un cargo y que no me importó nada? Que he dejado que todos me atropellen. Que he dejado que unos señores abiertamente se lleven por encima del derecho. Y los derechos de la mujer. Y los derechos de esas víctimas que por primera vez decidieron hablar como dijeron. Porque usted está aquí, porque les ofrecí seguridad tenía que ver eso, no era incapaz, ayer fue la gota que derramó la copa eso era inviable se los acerté, se los dije esto no podía continuar pero a mí me pide el doctor Alberto Preciado que me ponga en los zapatos del victimario que me pide a mí y a la administración que por favor tengamos la humanidad como le dije yo doctor primero no pensó también en pedirme que me pusiera en los zapatos de la víctima pero además también hubiera estado mal su única petición debía ser que fuera objetiva que fue lo que hice ser objetiva jamás me imagin que hice, ser objetiva. Jamás me imaginé que todos arremetieran en esta mesa porque fui objetiva. Era una lectura de una decisión para que ellos tomaran unas medidas y ordenaran lo que corresponde, que era la apertura de un proceso donde se iban a tener todas las posibilidades de defensa, donde se iba a poder escuchar y hacer una investigación mucho más amplia, pero la orden, en el momento en que da la orden el doctor Enrique Valdas de que se lleve rampantemente todos los derechos, todos los derechos y que olviden las violaciones de género solamente por intereses que ahora entiendo muy claramente, personales, pues no, no pude continuar más. Hace unos minutos hablé con el doctor Enrique Vargas Lleras, presidente de la Cámara de Comercio de Bogotá, quien niega cualquier presión a la vicepresidenta jurídica y decidió declinar la posibilidad de hablar porque dice que este tema debe ser legalmente tratado de manera confidencial y reservada por disposiciones existentes y por respeto a los diferentes actores. Mil gracias doctora Tania Hernández. A comienzos del año, el doctor Piedraíta me escribió pidiendo que las publicaciones del reporte sobre su caso fueran eliminadas. Eso sí, no dijo una palabra de la mención que hace la investigación sobre el tema de acoso laboral por razones de género. Le respondí que no iba a censurar las publicaciones porque cuando las efectué cumplí con el rigor, con todo rigor, el deber de verificación. La presunta víctima renunció a su trabajo y tampoco quiere hablar de tema. Como es costumbre, las mujeres llevan las de perder en estos casos. Este fue el reporte coronel de hoy. Muchas gracias.