La derecha está en manos de Vicky

La derecha está en manos de Vicky

31 de dic de 2024

En este episodio del podcast "A Fondo" de María Jimena Duzán, se analiza cómo Vicky Dávila, directora de la revista Semana, ha irrumpido en la política colombiana y está causando un revuelo dentro de la derecha, anteriormente dominada por el uribismo. Este fenómeno refleja una crisis tanto en la política colombiana como en los medios de comunicación.

Capítulos

La nueva jugadora en la derecha: Vicky Dávila

Vicky Dávila ha emergido como una figura prominente dentro de la política de derecha en Colombia, superando a muchos de los precandidatos establecidos del uribismo en las encuestas. Su influencia proviene de su posición como directora de la revista Semana, lo que le permite amplificar su discurso opositor al gobierno de Petro.

El impacto de Dávila en la política y los medios

La entrada de Vicky Dávila en el escenario político de la derecha colombiana refleja una crisis tanto en la política como en los medios. Su capacidad para dictar términos en un campo dominado históricamente por el uribismo pone de manifiesto la falta de estrategia y cohesión dentro de este grupo.

Las debilidades del uribismo actual

La desaparición de las Farc y los problemas judiciales de Álvaro Uribe han dejado al uribismo sin un discurso fuerte. En este contexto, Dávila ha sabido ocupar el vacío de liderazgo. La política de derecha está en declive, y los candidatos tradicionales no logran conectar con el electorado.

Un cambio en la estrategia política

Vicky Dávila está redefiniendo la política de derecha en Colombia, utilizando un discurso que apela al miedo y al rechazo hacia figuras como Petro y Santos. Su ventaja es que opera desde una posición mediática fuerte, lo que intimida a sus competidores.

Conclusión

Vicky Dávila se posiciona como una candidata potencialmente poderosa dentro de la derecha colombiana, alimentada por una narrativa mediática que combina un rechazo visceral al gobierno actual y un aprovechamiento efectivo de la plataforma que le ofrece la revista Semana. Mientras otros candidatos parecen estancados, ella continúa subiendo en las encuestas, poniendo de manifiesto no solo la crisis del uribismo, sino también la transformación del juego político en Colombia.

Menciones

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               A la derecha colombiana se le metió al rancho una nueva jugadora que está causando estragos en su campo. Se trata de Vicky Dávila, la directora de la revista Semana, de propiedad del empresario Gabriel Guininski. Desde ese medio, ella se ha proyectado como la gran opositora al gobierno de Petro y en las encuestas ya empieza a aparecer por encima de todos los demás precandidatos de la derecha. Como era de suponerse, su inesperado aterrizaje tiene a las huestes uribistas en shock y los más descontentos con estos movimientos telúricos son los propios precandidatos de ese partido. Sin excepción, la consideran una intrusa y una advenediza que anda en la tarea de ver cómo logra ser la ungida por Uribe. No se la pasa ni en pintura, pero eso si ninguno se atreve a cuestionarla en público, porque le temen. Saben que si la exponen, pueden terminar triturados por un medio tan poderoso como Semana. Para eso es que sirve hoy el periodismo. Para evitar represalias, solo se atreven a hablar mal de Vicky en la trastienda, por allá bien lejos, para que no los oigan. Si Uribe termina escogiéndola como su candidata, me salgo del centro democrático y me voy por firmas. Me advirtió uno de los candidatos que me pidió que no dijera su nombre. Otro que también me pidió que no lo identificara me confesó que la llegada de Vicky había convertido la carrera hacia la presidencia en una pelea muy, pero muy desigual. Porque mientras a todos les tocaba hacer su campaña sin megáfono, Vicky tenía uno para ella sola. Y si no, miren su primer acto de campaña con Fico, el alcalde, que se realizó hace poco en Medellín. Hola, ¿qué tal? Los saludamos. Gracias. Gracias por recibirnos en Medellín. Gracias Eafit por recibirnos en su casa. Gracias a todos los que hoy nos están acompañando aquí en Eafit, donde realmente nos sentimos como en nuestra familia, en nuestra casa. donde realmente nos sentimos como en nuestra familia, en nuestra casa. El hecho de que la directora de Semana sea la figura de la derecha que más puntea en las encuestas, pues refleja la profunda crisis de la política y de los medios que vive Colombia. Pero también revela la crisis que padece la derecha. El hecho de que ninguno de los candidatos, ni el jefe del partido, sea capaz de confrontar a esta candidata inesperada, ni de desenmascararla por haberle cambiado las reglas del juego, evidencia una falta de agallas que juega a favor de Vicky, quien parece tener hoy la sartén por el mago. Ella está jugando en la cancha de ellos, pero imponiendo sus propias reglas y está volviendo normal el que a los candidatos uribistas les toque hacer política por las vías convencionales, mientras ella, la reina de la colmena, lo hace desde un cohete que la propulsa y que se llama semana. ¿Qué tal un 10-10-10? Les explico. 10% de IVA, 10% de impuesto de renta para las empresas, 10% de impuesto para las personas, sin exenciones y sin gabelas, para nadie. Porque aquí muchos poderosos se han acostumbrado a tener un sistema tributario a su medida, hecho a su medida, a costa de la pequeña y la mediana empresa, a costa de los trabajadores. a costa de la pequeña y la mediana empresa, a costa de los trabajadores. Vicky sabe además que aterriza en una derecha en declive que ya no tiene el brillo de antes. Esa derecha de hoy no ha podido recomponerse desde que sucedieron dos hechos. La desaparición de las Farc, que dejó sin discurso al uribismo, y el juicio que enfrenta al expresidente Álvaro Uribe por los delitos de fraude procesal y soborno a testigos. ¿Qué daño ha contribuido a hacerme el doctor Montalegre, señora juez? Muchas gracias. Gracias, señor imputado. uribismo que tanto estigmatizó a todo lo que oliera a izquierda, hoy anda errante por los pasillos del poder, sin el lustre de antaño y disparando para el lado de la radiola. Su voz está ausente de los grandes debates de control político y su jefe natural, el expresidente Uribe, anda más preocupado por los líos judiciales que por el futuro del centro democrático. La oposición hoy corre por cuenta de Polo Polo. en Colombia hay un nuevo frente y ese frente se llama Frente Casa de Nariño, un frente en donde usted, Gustavo Petro, es el comandante. Para colmo, los candidatos de la derecha pues no emocionan. En la primera línea está Miguel Uribe, un politólogo conabolengo que entró al Congreso con el título de haber sido el congresista más votado de la lista del Centro Democrático. Un país que trabaja así no merece tener un presidente que no lo hace. Afortunadamente, aquí estamos los que creemos que por nuestro país vale la pena madrugar y volver a trabajar, trabajar y trabajar. Volver a trabajar, trabajar y trabajar. La derecha vieja que adora a los delfines le puso todo en bandeja, pensando que era el candidato para aglutinar el antipetrismo. Consiguió el respaldo de Manuel Santiago Mejía, un reconocido empresario antoqueño, dueño del periódico El Colombiano. En compañía de otros empresarios de Bogotá y Medellín, Mejía lideró una vaca con el fin de contratar a Lester Toledo, uno de los asesores del presidente Bukele de El Salvador, para que por 100 mil dólares mensuales convirtiera a Miguel Uribe de aquí a diciembre en el Bukele colombiano. en el Bukele colombiano. Hasta ahora, todo ha sido un costoso fiasco, porque el nombre de Miguel Uribe no despega en las encuestas. Hay candidatas que hace rato esperan en esa fila india como Paloma Valencia, sin duda una de las congresistas más juiciosas y disciplinadas del Congreso. Ella ha apoyado al gobierno en unos temas, pero se ha opuesto en otros con argumentos de peso. Paloma representa una derecha más estudiada y sensata que la que abandona a María Fernanda Cabal, la candidata más radical y la trompista del grupo. Sin embargo, a pesar de que María Fernanda Cabal usa la red X para divulgar trinos delirantes, su nombre tampoco despega en las encuestas. De ese uribismo feroz e implacable que le respiró en la nuca a Santos, no queda mayor rastro. Y ese vacío lo fue ocupando la revista Semana y su directora Vicky Dávila. Simplemente quiero dejarles sembrado en su corazón un mensaje y es yo estoy aquí como periodista que viene más daño pero que de esta vamos a salir y espero que estén de acuerdo con eso de esta vamos a salir pero vamos a salir, pero vamos a salir unidos, vamos a salir entendiendo que tenemos que tener claridad mental, que tenemos de alguna forma todos que aportar algo de esfuerzo y que este país tiene tanto potencial, que este país tiene gente tan linda como ustedes y todos los que nos están siguiendo en nuestras redes sociales a esta hora en semana que definitivamente tenemos con qué salir adelante. Los que quieren acabar con el país se van a quedar con las ganas. Ella cumple a la perfección las dos condiciones para ser candidata de la derecha. Profesa un odio profundo contra Petro y contra Juan Manuel Santos, dos némesis que han sido parte de los odios que ha movido la derecha. A diferencia de los candidatos que tiene la derecha en el partidor, Vicky emociona porque su discurso antipetrista apela al odio, al miedo y a los clics. Su consigna es simple. Petro es el enemigo número uno de los colombianos de bien y es el causante de todos los males del país. Es además una candidata temida, porque nadie, oíganme bien, nadie se atreve a decirle nada por estar haciendo política desde una revista. Y por el contrario, ella sigue fresca, subiendo en las encuestas. Está claro que la política se volvió un circo en Colombia y que Vicky no va a renunciar a su cohete. Ella seguirá montada sobre él hasta que se convierta en la candidata inevitable de la derecha. Iba a terminar aquí esta audiocolumna que publiqué en la revista Cambio, pero me parece importante referirme a una declaración delirante del presidente Gustavo Petro, que nos señaló a las mujeres periodistas de Colombia como muñecas de la mafia. Esa declaración es propia de un presidente delirante que hace rato perdió la noción de la realidad. Somos muchas las periodistas mujeres que nos enfrentamos a la mafia y que perdimos mucho por librar una guerra absurda que nunca se ganó. Y lo hicimos porque considerábamos que esta democracia y este país valía la pena. Insultarnos de esa manera es desconocer la historia. Y usted, presidente, lo que está haciendo desde el poder es desconociendo la historia, porque quiere que la historia sea usted. Esto es A Fondo. Mi nombre es María Jimena Duzán. A Fondo es un podcast producido por Mafialand. Postproducción de audio, Daniel Chávez Mora. Gestora de audiencias, Beatriz Acevedo. Música original del maestro Oscar Acevedo. Nos pueden escuchar también en mi canal de YouTube. Gracias por escuchar. Soy María Jimena Duzán.