
Este episodio se centra en la decisión del gobierno de Donald Trump de congelar las ayudas internacionales proporcionadas por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Esta decisión ha tenido un impacto considerable en diversos países, especialmente en América Latina, afectando específicamente a Colombia.
Capítulos
Antecedentes de la USAID y su impacto global
Se describen los antecedentes de la creación de la USAID en 1961, su papel históricamente en la ayuda humanitaria y como una herramienta de soft power estadounidense para frenar el avance del comunismo. La discusión se centra en cómo la congelación de fondos impacta principalmente en áreas como derechos sexuales y reproductivos, medio ambiente y desarrollo rural en América Latina.
Impacto en Colombia
Detalla cómo la congelación de fondos afecta específicamente a Colombia, principal receptor de esta ayuda en la región. Se destacan los programas relacionados con la reforma agraria, el catastro y la implementación del Acuerdo de Paz, los cuales quedan en riesgo sin la financiación de USAID. También se menciona el impacto en ONGs y sectores gubernamentales.
Perspectivas políticas y diplomáticas
Se aborda la falta de consenso bipartidista en EE.UU. sobre la ayuda internacional y cómo esto afecta la reputación y credibilidad del país en el mundo. Se discute el enfoque aislacionista de la administración Trump y sus implicaciones en políticas medioambientales y de migración. Se menciona el temor de una posible desertificación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico.
Repercusiones para el futuro
Se analiza cómo esta medida puede ser el inicio de un cambio más amplio en la política exterior estadounidense. Los invitados sugieren que Colombia y otros países afectados deben buscar estrategias de negociación y cooperación que se alineen con las prioridades estadounidenses actuales.
Conclusión
Este episodio destaca el complejo escenario que enfrenta Colombia y otros países latinoamericanos debido a la decisión de Trump de congelar fondos de USAID. Con el impacto en múltiples sectores críticos y la necesidad de una nueva estrategia de negociación con EE.UU., los actores locales e internacionales deberán ajustar sus enfoques para mitigar los efectos de estos cambios en la política internacional estadounidense.
Menciones
- (Org) USAID
- (Persona) Donald Trump
- (Persona) Elon Musk
- (Org) Casa Blanca
- (Persona) Joe Biden
- (Org) RIMISP
- (Persona) Diego Bautista
- (Persona) Adam Isacson
- (Org) WOLA
- (Persona) Rodrigo Botero
- (Corporación) Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible
- (Org) CPJ
- (Persona) David Adams
- (Org) OTAN
- (Org) ONU
- (Org) LifeLock
- (Org) IRS
- (Org) JEP
- (Lugar) Colombia
- (Lugar) Estados Unidos
- (Lugar) América Latina
- (Fecha) 2023
- (Fecha) 2024
- (Evento) Congelación de fondos de USAID
- (Concepto) Calentamiento global
- (Ley/regulación) Acuerdo de París
- (Cita) "Que USAID era una agencia criminal..." - Elon Musk
- (Cita) "Esto nos va a servir para reflexionar..." - Diego Bautista
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Y la Casa Blanca ha ido cada vez más lejos, porque no solamente ha ordenado congelar casi toda la ayuda exterior de los Estados Unidos, sino que en el caso de la USAID, que es la agencia más grande que brinda ayuda humanitaria en el mundo, Trump ha dicho incluso que debería ser cerrada. Y su mano derecha, Elon Musk, que es el oligarca digital que ha sido nombrado para reformar el tamaño del Estado en Estados Unidos se dio el lujo incluso de escribir en su cuenta en X, plataforma de la cual él es dueño, que USAID era una agencia criminal, porque financiaban el mundo programas relacionados con los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, con el tema de género y la preservación del medio ambiente. Para ponerlos en contexto, la USAID es una agencia que se fundó en 1961 y es producto de los acuerdos de la posguerra y de una narrativa norteamericana en la que se pretendía ayudar a los países más necesitados y más desiguales y evitar así el avance del comunismo. iguales y evitar así el avance del comunismo. Algo así como el brazo amable del poder imperial de los Estados Unidos. Y es a través de esta agencia que se distribuye una impresionante cantidad de ayuda humanitaria en todo el mundo, con el fin de promover la democracia en diferentes países, impulsando muchas ONGs. En sus inicios, la USAID era visto como el brazo amable del Big Stick y era de alguna manera registrada con cierta prudencia en varios países de América Latina. Sin embargo, con el tiempo fue afinando sus proyectos y se fue convirtiendo realmente en una agencia que permitió el crecimiento de muchas de las ONGs más importantes que existen hoy en el mundo y desde luego en Colombia. Muchas de esas ONGs han sido claves en el avance que ha habido en países como Colombia en materia de los derechos sexuales y reproductivos de la mujer. La aprobación, por ejemplo, del aborto como está planteado en Colombia, por ejemplo. En la lucha que se llevó a cabo en Argentina y en México. Pero también han sido claves en la defensa de las comunidades LGTBIQ+, y en el avance en materia de protección a sus derechos, que se han registrado en varios países de América Latina y en el mundo. Desde que llegó Donald Trump al poder, su gobierno ha hecho todo lo posible por acabar con estos avances. Primero decidió que había que suspender la enseñanza relacionada con todos los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y con el derecho de las minorías LGTBIQ+, que se hacía en los colegios de Estados Unidos. Y con la decisión de congelar los fondos de la USAID, pues va a golpear muy seguramente a todas estas ONGs, muchas de las cuales van a tener que desaparecer porque se quedarían sin fondos. Para que entiendan de lo que estamos hablando y de la cantidad de plata que dejaría de entrar, miremos lo que fue el presupuesto en el 2023 de la USAID y cuánto fue la ayuda a nivel global distribuida por esa agencia? La ayuda ascendió a 42 mil millones de dólares, principalmente en el área de desarrollouidos en América Latina y de esos 1.700 millones, 389 millones llegaron a Colombia, lo que convierte a este país en el primer receptor de ayuda de USAID. El segundo fue Haití, con 316 millones, y el tercero Venezuela, con 205 millones de dólares. Por lo que se ha podido establecer, la mayor parte de estos dineros que llegaron en el 2023 fueron destinados al cumplimiento de programas que tienen que ver con el punto 1 de La Habana, en materia de actualización del catastro y en materia de reforma agraria y proyectos para los campesinos. Colombia recibe el 26% de la ayuda que llega a América Latina, proveniente de la cooperación con los Estados Unidos. Elon Musk, van a mirar en qué es que se está invirtiendo o se invirtió sus programas en zonas alejadas donde hay conflicto en Colombia. Pero además de los ONGs en derechos humanos, hay otro sector muy golpeado, el sector gubernamental, que tiene la responsabilidad de desarrollar y de implementar el Acuerdo de Paz del 2016, sobre todo en el tema de su punto número uno, en el tema de las tierras, en el tema de actualización del catastro y de proyectos productivos para los campesinos. Los fondos destinados, por ejemplo, a la Agencia Nacional de Tierras quedan congelados. Y lo mismo los fondos para la JEP, el Tribunal de Justicia Transicional, que fue creado luego de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC. Ese tribunal recibe de USAID unos 3.5 millones de dólares al año. Hoy su financiación por este lado está en veremos. Para este año, el gobierno de Joe Biden le había pedido al Congreso de Estados Unidos que aprobara un presupuesto para la USAID de 413 millones de dólares para Colombia. Y los sectores que iban a recibir más dinero eran los que tenían que ver con la migración y con los que estaban trabajando todas las políticas para enfrentar el calentamiento global. Frente a la migración, el gobierno de Donald Trump tiene la pica en Flandes y ya estamos viendo todo lo que se ha hecho para implementar su programa de deportaciones de ilegales de Estados Unidos. Sin embargo, en materia de políticas para frenar el calentamiento global, pues Donald Trump ya ha dicho que los presidentes como Petro, que están metidos en eso, están miando fuera el tiesto. Lo más probable es que luego de estos 90 días de reflexión sobre qué va a pasar con estos fondos, se acaben definitivamente los fondos que van a la lucha contra el calentamiento climático, en la que Donald Trump no cree. Hoy este podcast está dedicado a mirar y a explicar el impacto que puede tener en el mundo, en la región y en Colombia, la decisión de Donald Trump de congelar esta ayuda humanitaria que se daba a través de esta agencia, de USAID. ¿Y cuáles son los caminos que debe empezar a mirar un país como Colombia, que hasta el sol de hoy sigue mirando a Washington. Está con nosotros Diego Bautista, que es el director de la oficina de RIMISP, que es el Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural en Colombia. para el desarrollo rural en Colombia. Lo invitamos porque además de que Diego Bautista estuvo muy presente en un proyecto muy hermoso que se llaman los diálogos improbables, en los que recorrió el país acercando familias, personas que por el conflicto no se hablaban. Es una persona que ha trabajado con USAID. Lo conoce muy bien por dentro y conoce muy bien cómo funciona la cooperación. Para Bautista, la situación o los esquemas de cooperación internacional cambiaron, así se está diciendo hoy que esta congelación de estos fondos es una medida temporal y que después de 90 días el gobierno de Estados Unidos van a decidir qué queda de esa cooperación y qué se va. Es decir, que lo que hay que entender es que las cosas no van a ser igual que antes y que es hora de mirar nuevos caminos. ¿Qué vamos a hacer? Y ya voy para las cifras. ¿Qué vamos a hacer? Pues esto es una decisión clara de la administración de Estados Unidos actual en términos de unas acciones para cambiar el esquema de cooperación internacional que tienen en su política de cambio de intereses y va a ser más un tema de negociación que de cooperación con el American First y todo este asunto. Nosotros tendremos que ver cómo hacemos un Colombia First que quepa en el American First, pero eso es una agenda que tenemos hacia adelante porque hay que resolver, porque como decía Rodrigo, quedan los temas en suspenso muy complicados para la gente. El impacto aquí es significativo para Colombia. América Latina en el 2024 recibió 1.800 millones de dólares y de esos 1.800 millones de dólares, 389 millones más o menos de dólares vinieron a Colombia. Y eso implica el 80% de la ayuda que da Colombia, Estados Unidos a Colombia. Entonces, 384 millones de dólares en un año, en una serie de programas que también es parte de la reflexión. Hay más de 30 programas de USAID, unos muy significativos que tienen que ver con la agenda de corresponsabilidad, como los que tienen que ver con narcotráfico, con lucha contra las drogas. Otros decididamente esenciales para complementar la implementación del acuerdo de paz en temas de tierras, apoyo a catastro, apoyo a la reforma rural integral, a la reforma agraria, pero también un componente humanitario significativo. Los impactos de este congelamiento, de esta parada de la ayuda son brutales en varios niveles. A nivel de comunidades y organizaciones hay territorios en Chocó, en Tumaco, en el mismo Catatumbo, Bajo Cauca, etcétera, donde hay organizaciones que han sobrevivido, que han hecho esa resiliencia a partir de los programas de USAID que han estado en terreno. Entonces, ahí hay un primer impacto grueso. Hoy va a quedar en suspenso ayuda humanitaria que queda amparado y se requiere que el gobierno colombiano mire cómo está quedando eso para mirar cómo entra a apoyar comunidades que están atrapadas, comunidades que llevan proyectos de actualización, de formalización de propiedad rural interrumpidos por el paro, etcétera, etcétera. Pero hay también otros temas significativos a nivel de industria. O sea, realmente lo que está pasando acá es que se acaba una industria. Y cuando se acaba una industria eso genera unos golpes durísimos, no solamente para los operadores de USAID que operan esos recursos y que implican unos temas empresariales en Estados Unidos que seguramente van a generar unas tensiones allá, pero aquí también hay un golpe duro a la tecnocracia y a organizaciones y centros de pensamiento que también se financiaban con USAID. Entonces, a mí me están llegando en estos días tres, cuatro hojas de vidas diarias. De personas súper calificadas. Súper calificadas, profesionales con trayectorias impresionantes, que hoy no están, digamos, en los 30 programas, dirigiéndonos, orientándonos, profesionales. Entonces, hay un golpe fuerte también a un sector de tecnocracia que no está en el gobierno, pero que estaba en USAID haciendo tareas que complementan la acción del gobierno que hoy no van a quedar fuera. Entonces hay un golpe también muy fuerte. Y hay un golpe también a las estrategias generales del gobierno en términos de paz, en términos de medio ambiente, que decía Rodrigo, y también que son los temas de la agenda que deberían ser de la agenda futura, como los temas de migración. Pero pongamos en contexto lo que significó y significa USAID desde que fue creada por John F. Kennedy en 1961, cuando Estados Unidos necesitaba mostrar una cara amable, una especie de soft power para frenar con ayudas lo que ellos consideraban era el avance irrefrenable del comunismo en el mundo. Y un dato adicional, a pesar de que es un programa que tiene muchos años, es uno de los programas más desconocidos por los norteamericanos promedio, entre otros porque es un programa que opera por fuera de los Estados Unidos. Un hecho que ha sido muy bien utilizado por el propio Donald Trump y Elon Musk y que les ha permitido congelar esos fondos con argumentos que van desde que se está despilfarrando dinero para defender el aborto y para defender la ideología de género. Dos temas con los que Donald Trump y su narrativa ultra, pues no comulgan. Adam Jackson ha trabajado en defensa, en seguridad y en procesos de paz en América Latina desde 1994. Y desde hace un tiempo dirige el programa de defensa en la región de WOLA. Y WOLA es una organización líder en investigación e incidencia que promueve los derechos humanos en las Américas. Paradójicamente, es una de las pocas ONGs que no se ha visto afectada por la decisión de Donald Trump de congelar fondos de cooperación. Porque en el caso de WOLA, la financiación no proviene de esos fondos estatales norteamericanos, sino de fundaciones privadas que se dedican a promover los derechos humanos. De acuerdo con Adam y Saxon, USAID surgió en la época de la Guerra Fría por cuenta de un gran consenso entre los demócratas y los republicanos. Y su objetivo era mostrar a Estados Unidos con una cara bonita, una especie de soft power. Según lo explica muy bien aquí Adam Sackson, ese consenso puede haberse perdido entre los demócratas y los republicanos. Pues tenemos que, tal vez, empezar en el inicio. Es que USAID y la idea de realmente tener un programa grande de ayuda al exterior fue algo que nació durante la Guerra Fría. Fue John F. Kennedy quien creó esa agencia USAID por un gran consenso bipartidista de tratar de competir con los soviéticos. No solamente en el tema militar, pero también en el llamado poder suave, soft power. La buena imagen de Estados Unidos en el mundo, para ganar electos en el mundo, para mostrar una cara más bonita de Estados Unidos. Y siempre ha habido cierto consenso sobre eso, incluso en la posguerra fría, durante la guerra contra el terrorismo. USAID siempre ha tenido mucha inversión. Pero a pesar de eso, nunca ha sido un programa muy grande. Hay países en Europa quienes donan, como donaciones, casi un por ciento de su producto interno bruto y como 5 hasta 10 por ciento de sus, no, alrededor de 5 por ciento de sus presupuestos nacionales a la ayuda exterior. En Estados Unidos no es así. La ayuda exterior son como, bueno, la parte no militar son como entre 20 y 30 mil millones de dólares mundialmente. Y eso como parte del presupuesto nacional de Estados Unidos es menos que la mitad de un punto porcentual del presupuesto de Estados Unidos. punto porcentual del presupuesto de Estados Unidos. No es muy importante para el presupuesto de Estados Unidos. Pero cuando los encuestadores le preguntan a los estadounidenses qué porción del presupuesto de Estados Unidos es la ayuda exterior, muchos dicen, ah, es la tercera parte o es la cuarta parte. Muchas veces lo exageran mucho. Y esos programas no siempre son populares porque los votantes no ven de manera directa los impactos. Y también a veces son impopulares porque hay la imagen, tal vez no muy equivocada, de que muchas veces se gastan en gastos de oficina, en gastos administrativos de los contratistas de USAID. Entonces, siempre ha tenido cierto problema de imagen. Pero aún así, el recorte de USAID tendría un costo mayor para Estados Unidos en imagen y en credibilidad y en la capacidad de evadir malos impactos como incrementos de inmigración o incrementos en crímenes y inestabilidad y corrupción que entonces contribuyen a la migración o a la inestabilidad regional, pero son impactos indirectos. Entonces, un votante promedio no necesariamente ve los beneficios de eso. Y siempre ha habido una parte del Partido Republicano que se oponía a eso, como cualquier programa de bienestar o un programa de gasto estatal, se oponían a eso. El senador Jesse Helms, republicano de Norte Carolina en los años 90, famosamente era el encargado de la Comisión de Relaciones Exteriores, famosamente le llamó a la ayuda exterior, dinero perdido bajo un agujero de una rata. Y eso siempre ha sido una opinión minoritaria pero importante, pero ya es la opinión del Partido Republicano bajo Trump. La ala del Partido Republicano que ahora domina el partido es una ala que ve al papel de Estados Unidos como si somos solo un poder entre varios poderes en el mundo. No somos el poder indispensable. La influencia de Estados Unidos no es tan importante y debemos enfocar más en América First en lo que está pasando dentro de nuestras fronteras. Están hablando de recortar hasta el presupuesto de defensa en 8% en los próximos cinco años. Una retirada del mundo bastante grande, que para algunos tal vez es algo que conviene mucho a Rusia, que está cultivando una relación muy cercana con el gobierno de Trump. Pero eso siempre era un punto de vista de algunos dentro del partido republicano, no los dominantes, desde hace más que medio siglo, pero de repente ellos con Trump están en la mayoría y los republicanos más tradicionales, más intervencionistas, más como Bush y Cheney o el mismo Marco Rubio, están callados, tienen temor del gran consenso que existe ahora dentro de su partido. Sin embargo, como bien lo anota aquí Adam Isakson, a pesar de que se habría roto ya el consenso entre los demócratas y los republicanos en materia de cooperación internacional y de programas como USAID, Donald Trump estaría todavía muy lejos de poder lograr retirar a ese país de la OTAN, como lo prometió cuando hizo la campaña presidencial. Aquí lo explica por qué. Pues creo que, no creo que haya consenso dentro de los republicanos para retirar del OTAN totalmente, pero si Donald Trump pudiera hacerlo, lo haría mañana. Si él ve a los países europeos que no gastan bastante en su defensa, etc., como reinas del welfare, del bienestar, que no gastan bastante en su defensa, etcétera, como reinas del welfare, del bienestar, que no están apoyándose. Y ha dejado bastante claro que en los países del occidente europeo tradicional, que tienen una preferencia muy fuerte para los partidos de extrema derecha, como AFD en Alemania. Y mientras esos partidos no estén en el poder, no ven a esos países como aliados realmente. Uno de los aspectos que van a cambiar desde ya, y no hay que esperar a los 90 días de revisión, es el que tiene que ver con todas las políticas y ayudas que se estaban dando para frenar el calentamiento global. Todo lo que tiene que ver precisamente con el medio ambiente. Si hay algo que Donald Trump y sus amigos realmente no van a apoyar, son todos estos temas que tienen que ver con lo que se acordó en el famoso Acuerdo de París. Cuando por primera vez los Estados Unidos, con el presidente de entonces, Barack Obama, firmó un tratado internacional en el 2015 con el fin de combatir el cambio climático. En ese acuerdo, los países que más han contribuido al calentamiento climático, emitiendo gases de efecto invernadero, como los Estados Unidos, se comprometían a limitar con políticas muy claras el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados. Pues bien, este es otro consenso que se rompe. Porque ya Donald Trump ha salido a expresar su posición frente a todos los temas del cambio climático. Él no cree en eso. Trump considera que todo el dinero que se invierte para frenar el calentamiento climático es un derroche. Como bien lo dijo hace poco en una entrevista hablando del dinero que se ha invertido para frenar el calentamiento climático en Colombia durante el gobierno de Gustavo Petro. 25 millones de dólares para promover la biodiversidad, la conservación y promover las vidas lícitas desarrollando un comportamiento socialmente responsables en el país de Colombia. Bueno, es bueno, 25 millones de millones de colombianos para algo que nadie nunca ha escuchado. Soy Rodrigo Botero, él es el director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible y es sin duda alguna uno de los líderes ambientales más importantes que tiene Colombia y uno de los que más ha peleado porque se implementa el Acuerdo de París. Es decir, que se implementa el hecho de que los países responsables de contaminar la atmósfera mitiguen sus emisiones financiando proyectos dedicados a preservar el Amazonas, dedicados a preservar las selvas del Chocó, en países como Colombia, ricos en biodiversidad. Pues bien, ese consenso de que los responsables tienen que ayudar a mitigar el contra el calentamiento global no van a ser solamente congelados, es que no van a volver. conversación y es reconocimiento de la responsabilidad en el proceso del calentamiento global y por lo tanto en mitigar y reparar lo que está sucediendo en países mucho más vulnerables como son los países tropicales. Ese es como el primer gran elemento. Lo segundo es había toda una agenda que está muy intrincada entre desarrollo económico y biodiversidad y cambio climático en el cual claramente había toda una apuesta por hacer un proceso de transición en todos los modelos productivos en temas como infraestructura, como energía como agricultura que iban orientados efectivamente también a cambiar esos estándares y esos patrones de intervención en los diferentes países, que permitiera, digamos, mejores estándares y, por lo tanto, adaptación y mitigación del cambio climático. Y un tercer elemento, y seguramente ustedes también lo habrán escuchado, ahí hubo personas que tuvieron, también digamos, yo siento una marca, un rastro dentro de lo que fue las asignaciones presupuestales desde el Comité de Apropiaciones del Congreso de los Estados Unidos, en particular del senador Patrick Leahy, quien desafortunadamente ya no está precisamente. Yo siento que hay una gran revancha contra lo que fue la incidencia de Patrick Leahy y de su asesor Tim Breeser, cuando ellos directamente con fondos del Congreso hacían asignaciones directas también en algunos países, particularmente para la protección de territorios indígenas y de comunidades locales. la protección de territorios indígenas y de comunidades locales. Entonces, digamos, el entendimiento y el reconocimiento del papel que jugaban estos territorios dentro de las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático, pues fue muy fuerte. De hecho, durante no solamente la época de Obama, sino durante el segundo periodo de Bush, inclusive durante la época del primero de Donald Trump, esos programas se lograron sostener, porque eran asignaciones directas del Congreso, cosa que ahorita ya en el actual escenario donde ya el dominio republicano en ambas cámaras es muy fuerte, eso ya no se está dando. Entonces, había ese tercer elemento que era el de la ayuda a las comunidades de María Jimena. Entonces, había ese tercer elemento que era el de la ayuda de las comunidades, María Jimena. Entonces, los tres grandes elementos, uno, el cambio climático, dos, el tema del desarrollo económico sostenible, por así llamarlo, y tres, el tema del reconocimiento de comunidades vulnerables y su papel dentro de las diferentes, digamos, metas globales. Y aquí, para el caso colombiano, cierro con esto. Un elemento que fue clave y era entender y unir que los esfuerzos de USAID en comunidades rurales, especialmente donde el tema de la biodiversidad y del conflicto armado estaban traslapados. Entonces, allí hubo también una apuesta en las últimas dos décadas, esto estuvo en los gobiernos 1 y 2 de Uribe, en el gobierno Santos 1 y 2, en el gobierno Duque, en todos hubo una aproximación sistemática a generar condiciones, digamos, de cambios estructurales que permitieran el cambio en esas comunidades locales que a través de ahí, digamos, eso se va a juntar con lo que va a hablar Diego, seguramente, es el tema de acceso a tierras, el tema de catastro, el tema de la infraestructura básica, acceso a justicia, que son elementos sin los cuales el tema medioambiental puede funcionar. Entonces, la gran inversión que se dio en ese caso eran lo que llamaríamos elementos habilitantes para que la conservación y el desarrollo sostenible se dieran. Eso en el escenario de un conflicto armado. Y cierro por decir también, claro, también hay un otro elemento importante que viene desde la ciudad. O sea, lo que tú estás diciendo es que eso queda, todo el punto uno de La Habana queda desfinanciado. Fuertemente desfinanciado, uno. Dos, muy fuertemente desfinanciado el tema del apoyo local a comunidades que, digamos, tienen un papel esencial en los temas de cambio climático, particularmente los territorios colectivos negros e indígenas. Tú conoces, Mara Jiménez, el impacto tan importante en el Pacífico, por ejemplo, de esos ejercicios que se dieron en comunidades negras alrededor de pago por servicios ambientales. Eso queda también desfinanciado. Quedan desfinanciados también todo lo que son los programas que para Colombia era inédito, que tenían que ver con el tratamiento de los delitos ambientales. Sí, porque el sector justicia, digamos, en medio del conflicto normal, nunca había tenido un desarrollo robusto de cómo tratar el tema de los delitos ambientales y tú sabes que eso está relacionado con el principal delito ambiental en Colombia, que es la deforestación asociada a la apropiación ilegal y masiva de tierras. Por ejemplo, todo ese esfuerzo de volver esto a un proceso de ley, de llevarlo a las fiscalías las procuradurías de tener inclusive una visión de que estos son recursos internacionales que se están moviendo aquí quedan desfinanciados quedan fuertemente impactados y no va a haber una capacidad también institucional que pueda abordar con la suficiente robustez no solamente el tema interno sino también el tema regional porque que pueda abordar con la suficiente robustez. No solamente el tema interno, sino también el tema regional, porque lo que también se había logrado allí era entender y promover, digamos, la articulación regional en países, no solamente de la covenca amazónica, sino en general de Latinoamérica, con lo que son estos grandes flujos de recursos, de lavado, de economías ilícitas alrededor de las tierras y la biodiversidad. Entonces, en el escenario internacional también quedamos muy, muy cojos. Dos, en el escenario nacional, donde el tema de estabilización de regiones en conflicto y de diversidad están afectados. Y por el otro lado, los temas también de desarrollo económico y sostenible se impactan. Eso es un poco el resumen. Estados Unidos era un aportante significativo en diferentes acuerdos mundiales y mecanismos de financiación internacional que tenían que ver con esto que estamos hablando. Entonces hay varios de esos escenarios, dentro de ellos un poco lo que estamos haciendo hoy aquí en Washington, que es toda esta reunión del Fondo Mundial de Medio Ambiente en donde también los Estados Unidos tienen una participación significativa y aquí no hay vuelta atrás, no hay vuelta atrás, sencillamente ya no hay esos fondos y digamos ellos ser consecuentes con esta idea de que votarle plata, eso es ridículo. En estos seis días de cambios vertiginosos en los Estados Unidos, hay muchas cosas que están saliendo como nadie pensó que iban a salir. Y, por ejemplo, ya se siente un malestar dentro de muchos venezolanos antimaduristas que viven en Miami, que se sienten muy golpeados con las decisiones que han tomado en materia de migración que golpean a los venezolanos que están peleando porque Maduro no siga en el poder y que están en Estados Unidos. Y lo mismo está pasando con varios de los medios cubanos que han sido financiados tradicionalmente por estos fondos de cooperación. Hoy esos medios también están siendo amenazados porque los recortes, como bien lo explica aquí nuestro próximo invitado, el periodista David Adams, se están haciendo no de manera ideológica, sino de manera pragmática. sino de manera pragmática. David Adams es un veterano periodista que ha trabajado en muchos medios de comunicación en Estados Unidos y que hoy se desempeña como representante del CPJ, que es el Comité de Protección para los Periodistas, que tiene sede en Nueva York y que lucha por la libertad de expresión. ¿Y qué lucha por la libertad de expresión? Bueno, siempre cuando hay un cambio de administración, las prioridades cambian. Y especialmente lo que estamos viendo ahora es un cambio quizás de lo más drástico en términos de ideología que hemos visto en las últimas décadas. Y además de eso, un cambio muy rápido y drástico. Como han dicho muchos expertos aquí, en vez de hacer un análisis de los programas existentes, hacer una profunda investigación con auditores, etc., que normalmente dura seis meses o un año, han decidido cortar en el primer minuto. Y cortar todo, o casi todo. Para luego volver a analizar quizás lo que han cortado y ver qué van a rescatar. Supuestamente hay un review de 90 días, ¿no? Y entonces vamos a ver al final de esos 90 días qué se queda y qué se va a rescatar. Y encima de todo eso hay el ingrediente de venganza, de retribución. Cuando a Donald Trump no le gusta algo, él simplemente dice a sus tenientes, el límano, No lo quiero ver más. Y así es. No pide un análisis, no pide opiniones. Decide, como ayer lo dijo, cuando se refirió a un impuesto de contaminación en Nueva York, cuando él anunció que ese programa que había sido introducido muy recientemente, él dijo que vive el rey al final de su declaración de eliminar el impuesto. Entonces, obviamente en Estados Unidos, yo soy británico, entonces cuando hablan de que vive el rey, no están en Estados Unidos, en mi país vive el rey Carlos Perfecto. Pero en Estados cuestión del desarrollo y también de los programas pro-democráticos y de la ayuda a los medios independientes, eso ha sido también un factor muy drástico. Yo recuerdo mucho yo comencé mi trabajo, mi carrera en la megatina en Honduras en los años 80 y yo recuerdo que en esa época la USAID fue considerada como una mordida al gobierno de los presidentes de Honduras para quedar ciegos con la presencia de la contra, de la guerrilla antisandemista en su territorio. Y los programas de la USAID eran vistos como políticas ineficaces, no necesariamente corruptas, pero que solo funcionaban con un propósito político. Luego, por los años, yo aprendí que todo depende del país. Yo estuve en el sur de Colombia también, en la época de Pastrana y Plan Colombia, y todo el programa de sustitución de cultivos, que no funcionaba para nada. Y para mucha gente era una pérdida de dinero. Pero en todo, en Centroamérica, en Colombia, han ido perfeccionando esos programas. Y hoy en día USAID en América Latina y en otra parte del mundo es considerado por muchos expertos como una ayuda muy importante a esos programas como como describió Rodrigo y Diego, donde el gobierno o no tiene la presencia geográfica, o no tiene el talento, o el incentivo, o la voluntad de hacer esos programas, buscan a expertos internacionales o dinero internacional para financiarlos. Entonces, en el sector de los medios, hay mucho dinero invertido en los medios. Dicen medios independientes. Yo creo que eso es un término falso, porque cuando uno recibe dinero de un gobierno, realmente no es independiente, pero para decir medios no estatales. Los medios en Miami y en España dedicados a Cuba han sido muy golpeados. No todos, hay algunos que no reciben fondos de gobierno. El CPJ, por ejemplo, por principio, no recibe ningún fondo de ningún gobierno, entonces no nos afecta. y el toque grupos que muchos de ellos la mayoría que trabajan ahora en el exilio porque han sido expulsados de Cuba entonces para ellos es existencial y no saben si los van como hay mucha esperanza aquí que Marco Rubio siendo cubano americano de Miami y secretario de Estado, que va a rescatar a los medios, por lo menos los medios que están trabajando en Venezuela y en Cuba. que quizás tienen más simpatía política con el gobierno de Trump. Pero tienen mucho miedo que va a ser un golpe drástico y que a Elon Musk no le importa el tema de Cuba y Venezuela y lo corta todo. Hay mucho miedo aquí en Miami entre los cubanos americanos que se va a eliminar el famoso Radio TV Martín, que tiene sus programas dirigidos a la isla de Cuba. dirigidos a la isla de Cuba. Estaba leyendo unos datos que el Congreso tiene dedicado 268 millones de dólares para apoyar a los medios de comunicación. Entonces, el efecto es enorme. los medios de comunicación. Entonces, el efecto es enorme. Según Adam y Saxon de Walla, lo que vamos a ver en las próximas semanas va a ser aún más tedioso, porque muchos países van a tener que bajar la servicio frente a las presiones de Donald Trump y van a ceder a las peticiones que le haga Donald Trump y su gobierno en materia de deportación, por ejemplo, de personas ilegales, a cambio de un poco de ayuda económica. Sí, creo que lo que vamos a ver en las próximas semanas es que algunos países van a haber liberado, van a abrir la grifa un poco, un poco de su ayuda económica y van a ser los países que más colaboran en temas como recibir a migrantes deportadoso de hondureños, perdón, de venezolanos. Y sí, como Panamá, como Costa Rica. Bueno, un poco de amenaza, pero un poco también de si cumple con lo que quiero yo, yo hago algo, un favor en cambio para usted. El problema es que a veces esos favores pueden ser personales y corruptos. Pueden ser sobornos. No sabemos. Hay que pensar más en qué haría Vladimir Putin en algunos de esos casos. Estamos totalmente desorientados porque solo ha sido una cuestión de cuatro semanas y pico, pero ahí estamos. Yo digo que bueno, todavía estamos ajustándonos a absorber lo que presenciamos hace dos o tres días en Arabia Saudita con Rubio abrazando a Lavrov Trump criticando a Zelensky y echando la culpa a Zelensky por iniciar la guerra repitiendo propaganda rusa totalmente la nueva jefa de inteligencia de la Casa Blanca Tulsi Gabbard, que muchos dicen visitaba Assad en Siria y ha tenido largas relaciones con Rusia. El cambio ha sido repentino, histórico y espero que revertible, pero no veo cómo en los próximos meses. Para Diego Bautista, este momento tiene que servirnos para reflexionar. En el sentido de que hay que buscar como país una nueva forma, una nueva agenda. Ya no de cooperación, pero sí de negociación con los Estados Unidos. de negociación con los Estados Unidos. Sobre todo, si hay el peligro de que terminemos desertificados por el Congreso de los Estados Unidos en materia de lucha contra el narcotráfico. Yo creo que esto nos va a servir para reflexionar. Pero más allá de eso, y partiendo de lo que dice Rodrigo, yo creo que hay que definir esa nueva agenda que ya no es de cooperación, que es una agenda de negociación en la que hay que definir esa nueva agenda, que ya no es de cooperación, que es una agenda de negociación en la que hay que dar la batalla. Yo creo que en el tema ambiental, es decir, hay dos temas nuestros con Estados Unidos y hay un tercero. Pero los dos son los clásicos y que están en la agenda, que son el tema del narcotráfico, que va a tener problemas en uno o dos meses, si es que nos van a desertificar. Eso parece ser bien. Parece ser que vamos hacia eso y eso va a ser un lío gigante. Entonces hay que ver esa desertificación, cómo viene más una desertificación blanda y no una desertificación dura, porque sería terrible para el país. Y el tema de migración, que también es un tema que es sensible a la política actual de Estados Unidos, esos dos. Pero el de medio ambiente también lo es. Yo creo que ahí hay que mirar porque, digo dar la batalla, porque a veces parece un honesto en estos temas como que no hay suficiente conocimiento o no se ha apropiado ese impacto que tiene, que es una especie de migración climática. Es decir, lo que pasa en el Amazonas va a tener unas implicaciones de Estados Unidos, de sequías, de una cantidad de temas. Entonces, esto, y lo estoy viendo más, pues ya en esta lógica, menos en términos de cooperación, pero sí en términos de negociaciones, de poder ante el Congreso de los Estados Unidos llevar estos temas, ampliar un poquito el debate unilateral que está haciendo simplemente con tres personajes de la administración y el resto del mundo. Entonces, ahí yo creo que hay como otros temas como lo geopolítico. Colombia, ¿qué significa aquí al lado Venezuela Venezuela, qué significa para América Latina, ante todo esto, y ahí viene el tema de la paz. O sea, qué tanto conviene o no seguir apoyando algunos temas que van en la implementación de paz y pues que esto no se pierda como país. Entonces, hay una serie de elementos que yo creo que exigen que el manejo de la política exterior colombiana esté muy bien pensado y espero que haya un trabajo 24-7 de cómo leemos este nuevo panorama, que no es el de cooperación, que es el de América primero y que es el de negociación. Entonces, a mí me parece que el tema migratorio, el tema de narcotráfico y, por supuesto, el tema de medio ambiente hay que incorporarlo dentro de esa agenda, que sean los tres temas prioritarios que yo diría. Y por ahora debería haber un plan de emergencia para atender todos los 30 programas, más de 30 programas que dejan en suspenso, niños que no van a ir a la escuela, comunidades que estaban recibiendo alimentos, hay un drama detrás de esto sucediendo en los territorios. En el fondo lo que no sabemos es si la democracia norteamericana, que se aprecia de haber tenido siempre unos pesos y contrapesos muy poderosos, va a lograr sobrevivir a esta arremetida. Y si las Cortes van a poder defender el Estado de Derecho y la Constitución de los Estados Unidos, porque ya comienza a verse esa tensión a partir de varias decisiones que jueces han hecho sobre decisiones que han tomado los funcionarios de Donald Trump. Decisiones sobre las que Donald Trump no tendría potestad. durante cinco días de manera temporal la orden del presidente de Estados Unidos de congelar, por ejemplo, la ayuda exterior de los Estados Unidos al mundo. Para David Adams, ¿hay algo positivo en medio de este despelote? Algo positivo en el sistema americano, en el sistema de Estados Unidos, hay elecciones cada dos dos años los congresistas solo duran dos años entonces normalmente el péndulo político va para el otro lado otro giro y si en las elecciones de noviembre del 2026 cuando todos los miembros del Congreso tienen que enfrentar reelección y una tercera parte del Senado, puede haber un cambio dramático en el Congreso. Y en este caso, Trump quedaría como un pato muerto porque solo le quedaría dos años más sin poder en el Congreso. Tendría las manos. La gran conclusión de este podcast es que este tema de congelar los fondos de ayuda internacional de los Estados Unidos, que fue una política tradicional desde la posguerra, es solo el comienzo y que este baile hasta ahora está empezando. Está empezando. Esto es A Fondo. Mi nombre es María Jimena Duzán. A Fondo es un podcast producido por Mafialand. Producción general, Beatriz Acevedo. Producción de audio, Daniel Chávez Mora. Música original, del maestro Oscar Acevedo. Nos pueden escuchar también en mi canal de YouTube. Gracias por escuchar. Soy María Jimena Duzán. ¡Gracias por ver el video!