
El vandalismo de algunos colombianos en la final de la Copa América
15 de jul de 2024
En el reporte Coronel de hoy se aborda un vergonzoso incidente protagonizado por hinchas colombianos en el estadio Hard Rock de Miami durante un evento de la Copa América. Este comportamiento ha eclipsado el resultado del partido en los medios de comunicación.
Capítulos
Incidentes en el Estadio Hard Rock
El reporte describe cómo cientos de hinchas colombianos causaron estragos al ingresar sin pagar al estadio Hard Rock de Miami, rompiendo controles de seguridad, puertas y sistemas. Esto retrasó el inicio del partido por más de una hora.
Reacción de las Autoridades y Afectación al Público
La policía del condado de Broward tuvo que intervenir, deteniendo a varios individuos. Sin embargo, la violencia continuó, afectando a espectadores genuinos que habían comprado entradas costosas.
Más Allá del Fútbol
Los disturbios no solo opacaron el evento deportivo, sino también el espectáculo de Shakira durante el medio tiempo. Los actos de vandalismo mancharon la imagen de Colombia en los medios internacionales.
Conclusión
Los desafortunados eventos ocurridos en Miami demuestran la necesidad de abordar el vandalismo y el comportamiento irresponsable de ciertos ciudadanos para evitar que destaquen aspectos negativos sobre Colombia a nivel internacional.
Menciones
En la W, el reporte coronel. Y lo más vergonzoso es lo que van a escuchar, es que no fueron pocos. Daniel, ¿qué trae hoy el reporte? Buenos días, Julio. Este es el reporte coronel. Es terrible decirlo, pero Colombia perdió ayer, antes de que su portentosa selección pisara siquiera la grama del estadio Hard Rock. El vergonzoso comportamiento, no de unos pocos, como se ha dicho, sino de cientos de hinchas colombianos, es la noticia de hoy en Miami por encima del resultado de la Copa América. Desde luego, hubo errores en los organizadores, pero ese estadio ha albergado con éxito partidos del tamaño del Super Bowl y prepara conciertos gigantescos como el de Taylor Swift con el mismo personal, sin afrontar una situación tan caótica y salvaje como la producida ayer por los vándalos colombianos. La organización está preparada para manejar públicos multitudinarios, pero no para encarar una sonada desarrollada por cientos de personas que burlaron los controles para entrar sin pagar tiquetes ni respetar las mínimas normas de convivencia. Los asaltantes pasaron por encima de empleados e incluso algunos de ellos rompieron el sistema de aire acondicionado del estadio para meterse a la brava. Los gamberros treparon rejas, rompieron puertas para colarse. Su acción impidió que miles de personas que habían comprado costosísimas entradas, muchas de ellas en el mercado de reventa pudieran ser admitidas a tiempo al juego, que tuvo que retrasarse más de una hora por los desmanes que terminaron perjudicando a quienes sólo querían entrar a ver un partido con la ilusión del triunfo de Colombia. Los gamberros... Los gamberros también arrojaron piedras a la policía del condado de Broward, que arrestó a unos cuantos y expulsó a otros que reclamaban el supuesto derecho a colarse, pero que por fortuna, esa policía, poco dada la paciencia, no usó las armas, como podría haberlo hecho ante una sonada de estas proporciones. Entre los salvajes no había solo gente necesitada. Venían algunos ataviados con carísimos zapatos deportivos que hicieron parte de los actos de pillaje y de saqueo. Solo para ponerles un ejemplo, robaron un puesto de crispetas, no para comérselas, sino para romper las bolsas y echárselas encima, ducharse con ellas. ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! con enorme vergüenza. Varios de ellos eran también colombianos. Uno de esos tipos le pidió a mi hijo que le dejara fotografiar su boleta para colarse. Cuando le pregunté que si estaba incitando a un menor a cometer un delito, me miró con rencor y después se volteó para intentar la complicidad de otro espectador. Otro, vistiendo la camiseta de Messi, pero con un inocultable acento colombiano, usaba junto con una mujer a dos pequeños niños para tomarse los puestos que querían robarse en una tribuna. No me lo contaron, lo vi. Estas personas no fueron capaces siquiera de guardar silencio durante la presentación de Shakira. de Shakira. Las agresiones y los gritos alcohólicos continuaron sin pausa en el medio tiempo. El talento y la gracia de Shakira fueron una brisa fresca y un hermoso recordatorio de que Colombia es mucho más de lo que hacen algunos de sus hijos. La emprendieron a patadas contra algunas escaleras eléctricas del estadio que quedaron reducidas a escombros, para nada, solo para que esta horda depredadora disfrutara del inexplicable placer que les produce hacer daño mientras están embrutecidos por el alcohol. Dios mío. acción de estos indeseables la que hoy se ve en los medios de comunicación de Estados Unidos. La selección Colombia fue sin duda el mejor equipo de la Copa América. La hinchada colombiana en Charlotte, Carolina del Norte y en Miami, Florida fue dolorosamente la peor. Pasarán años antes de que el país logre quitarse el estigma causado por estas personas. Este fue el reporte coronel de hoy. Muchas gracias.