El triunfo del aguardiente amarillo: Una pelea de David y Goliath

El triunfo del aguardiente amarillo: Una pelea de David y Goliath

19 de feb de 2025

En este episodio de A Fondo, se abordó la reciente decisión de la Corte Constitucional de Colombia que favorece la libre competencia en el mercado de licores, particularmente del aguardiente amarillo de Manzanares, Caldas. Esta bebida, popular por su aroma y frescura, había enfrentado restricciones de venta en la mayoría del país debido a las salvaguardias impuestas por varios gobernadores para proteger los intereses de las licoreras locales.

Capítulos

El significado del fallo de la Corte Constitucional

El episodio comenzó explicando el fallo de la Corte Constitucional que permite la libre venta del aguardiente amarillo en todo el territorio colombiano, eliminando las restricciones impuestas por algunos gobernadores que favorecían las licoreras locales. Esta decisión permitirá a los consumidores elegir la marca de aguardiente de su preferencia y obligará a las licoreras a competir en igualdad de condiciones.

Historia y éxito del aguardiente amarillo

El aguardiente amarillo de Manzanares tiene una tradición que se remonta a 1885, cuando la fórmula fue adquirida por la industria licorera de Caldas. El aguardiente ha ganado popularidad recientemente gracias a un exitoso relanzamiento que cambió su imagen y sabor, haciéndolo competitivo en regiones donde se permitía su venta.

La batalla judicial

Pablo Felipe Robledo lideró la demanda ante la Corte Constitucional para desmontar las salvaguardas que impedían la venta del aguardiente amarillo en gran parte de Colombia. El caso fue una lucha de David contra Goliat, donde la industria licorera de Caldas se enfrentó a la mayoría de los gobernadores y sus licoreras. Finalmente, la Corte falló a favor de la libre competencia.

Conclusión

El fallo de la Corte Constitucional representa un triunfo para la libre competencia y los consumidores en Colombia. Ahora tendrán la libertad de elegir su marca de aguardiente sin restricciones arbitrarias. Este cambio beneficiará a las licoreras dispuestas a competir e innovar, y es un paso hacia una economía de mercado más justa y abierta.

Menciones

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               Have I Got News For You es de vuelta para otra temporada. Roy Wood Jr., Amber Ruffin y Michael Ian Black están encontrando lo divertido en las historias más grandes de la semana. Have I Got News For You, sábado a las 9 de la noche en CNN y en el próximo día en Max. El podcast de hoy vamos a iniciarlo con un chupito de aguardiente amarillo, de manzanares, caldas. Una aguardiente que ha conquistado a muchos por su aroma y por su frescura, pero que por cuenta de las normas con que se regía el mercado de la venta de licores en los departamentos, había quedado prácticamente prohibida su venta en casi que el 70% del territorio nacional. En ciudades como Bogotá y departamentos como Cundinamarca estaba terminantemente prohibido. Lo mismo sucedía en el Valle y desde luego en Antioquia, donde está la licorera de Antioquia, que es una fábrica de licores que sin duda es la que más tiene peso dentro del mercado de licores en Colombia. La FLA, es decir, la fábrica de licores de Antioquia, junto con otras licoreras, que estaban además apoyadas por sus propios gobernadores, le hicieron una batalla al aguardiente amarillo para impedir que entrara y mordiera su mercado. el departamento de Caldas, su gobernador, su licorera, el aguardiente amarillo de Manzanares y del otro lado la mayoría de las licoreras de este país que estaban lideradas por los gobernadores. La buena noticia es que esta batalla que se volvió judicial porque llegó a la Corte Constitucional acaba de producir un fallo, o a Boyacá a comprar el aguardiente. Y tampoco van a existir los intermediarios que incrementaban el precio del aguardiente y entonces, pues claro, el paganini siempre terminaba siendo el consumidor. Pero lo importante es que con este fallo de la Corte Constitucional que se acaba de suceder hace unas semanas, es que se acaba con el monopolio rentístico del aguardiente, que impedía que algunas marcas, como sucedía con el aguardiente amarillo, se vendieran en algunos departamentos. Y se le dio a los consumidores colombianos el derecho a elegir libremente el aguardiente de su preferencia y no del que prefería el gobernador de turno, como en las épocas feudales. Y se estableció que las empresas licoreras deben competir en igualdad de condiciones para ganar el mercado, porque de eso se trata la democracia y el libre mercado y la libre competencia. El abogado que llevó a cabo esta batalla judicial que se inició hace ya varios años es Pablo Felipe Robledo, varios años, es Pablo Felipe Robledo, que es de Manizales, desde luego, pero que además ha sido uno de los que más ha peleado porque en Colombia no haya posiciones dominantes en los mercados y porque no se consoliden los oligopolios que afectan la libre empresa. que afectan la libre empresa. Esa convicción la dejó muy clara cuando ocupó el cargo como superintendente de Industria y Comercio en el gobierno de Juan Manuel Santos. Y se la jugó cuando le abrió un pliego de cargos a Corfi Colombiana por haber afectado la libre competencia con el pago de una coima que se habría hecho en unión con los brasileros de Odebrecht y que tenía como objetivo que se le otorgara la licitación para la construcción de una carretera, la Ruta del Sol 1, cosa que sucedió. Hoy lo tenemos de invitado aquí en Afondo para que nos explique cómo fue esta batalla que empezó como una batalla de David contra Goliat y que terminó ganando no Goliat, sino David. Bienvenido aquí a Afondo, Pablo Felipe. No Goliath, sino David. Bienvenido aquí a fondo, Pablo Felipe. Pues muchas gracias María Jimena por la invitación, por la presentación y creo que usted ya le ha explicado buena parte de lo que ocurrió a todos los oyentes. ¿El significado que tiene el reciente fallo de la Corte Constitucional que permite que un ag en una votación bastante pareja, 5-4, ganó la tesis de que esa salvaguarda, perdón, que podían establecer los gobernadores para prohibir el ingreso a su departamento de aguardientes provenientes en otros departamentos con el fin de proteger su aguardiente local o su industria licorera. Era una disposición, una facultad, además de arcaica y odiosa, colonial, era abiertamente inconstitucional. Sí, porque eso viene de los... Claro, eso estaba hace mucho tiempo. Antes incluso se aplicaba a todo tipo de licores. Y la Corte Constitucional, en una extraordinaria sentencia 5-4, bastante discutida, pues termina distinguiendo de forma muy importante dos cosas. Dos cosas. Uno, el árbitro rentístico establecido en la Constitución a favor de los departamentos, que significa que el vender aguardiente en un determinado departamento genera unas rentas, unos impuestos, unos tributos, el nombre que quiera, y que el dueño de esas rentas es el departamento, es el gobernador, por llamarlo de alguna manera. Pero que, como dicen en Buga, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Entonces que una cosa es el árbitro rentístico, que son esos recursos muy importantes del monopolio de licores, monopolio constitucional, a favor de los gobernadores. Y otra cosa es el mercado. Entonces le dice al gobernador, le dice, usted sigue siendo dueño del monopolio rentístico, eso genera recursos de destinación específica para la salud y la educación, eso sigue siendo del departamento, pero usted no es el dueño del mercado ejerciendo una facultad que está establecida en la ley, que es inconstitucional, en donde usted dice qué aguardiente se puede vender y qué aguardiente no se puede vender en su departamento. Entonces, para ponerlo que la gente no se entienda muy bien, el árbitro rentístico sigue siendo los departamentos de los gobernadores y el mercado es de quién debe ser el mercado, que es de todas las empresas que tienen ese producto para introducir al mercado y de los consumidores que tienen el derecho de escoger ya no el aguardiente que el gobernador permite que uno tome,idad de aguardientes escoger si le gusta el galeras, el platino, el doble anís, el cristal, el aguardiente amarillo de manzanares, el aguardiente antioqueño, el líder, etc. Y entonces esa es en el fondo la decisión de la Corte Constitucional. de la Corte Constitucional. El aguardiente amarillo tiene una historia larga, que se remonta a 1885, año en que la industria licorera de Caldas le compró la fórmula secreta a Camilo Jiménez, un campesino de Manzanares, Caldas, fórmula que además hasta hoy se ha mantenido secreta. Jiménez, que era un campesino, repito, del municipio de Manzanares, la distribuía en las calles del pueblo y en algunas poblaciones aladañas, con su mula y en barriles distribuía el licor amarillo. La receta de este producto se hace con la caña gorobeta, el anís sembrado en el Cerro Guadalupe y el agua pura del nacimiento del río Santo Domingo. Eso es lo que aparentemente le da un sabor fresco y aromático, que es la distinción que tiene este aguardiente amarillo. Camilo Jiménez la hacía de manera artesanal y obviamente no tenía o no alcanzaba un 100% de pureza. Luego de que fue comprada por la industria licorera de Caldas, se afinaron esos procedimientos y el aguardiente siguió teniendo estos tonos amarillos. Sin embargo, fue hasta hace muy poco, como nos lo va a contar aquí Pablo Felipe Robledo, que los colombianos empezamos a saber que existía el aguardiente amarillo, porque hasta ese momento el aguardiente amarillo era un aguardiente de caldas que se consumía en algunos pueblos de ese departamento. Sin embargo, todo cambió cuando la industria licorera de caldas hace varios años decidió relanzar de nuevo este producto. Le puso botella nueva, le puso un marketing distinto y lo relanzó al mercado. Y fue un éxito. Ahí empezaron las grandes licoreras a penar. Existía desde el año 1885. De verdad, sí. Incluso desde antes de que se creara la industria licorera de Caldas, que se crea por allá en la década de los 40 y entonces ella asume la producción y comercialización del aguardiente amarillo, pero diríamos históricamente en materia de aguardiente la industria licorera de Caldas se conocía no por su aguardiente amarillo sino por el aguardiente cristal. En los últimos años ese producto fue bastante relanzado, se le hizo un cambio de imagen, el cambio de la botella, se le bajó el grado de alcohol a 24, antes tenía cuánto? tenía 33 grados, 32 grados, los aguardientes por lo general tienen 29, 33, hoy en día hay muchos que tienen 24, el aguardiente amarillo de Manzanares es uno de esos que hoy en día tiene 24 y terminó gustándole mucho a la gente y un gran éxito. Y ese éxito del aguardiente amarillo en aquellos lugares en donde podía competir porque los gobernadores o no podían o pudiendo, no habían establecido salvaguardas porque privilegiaban los ingresos de sus rentas del árbitro rentístico y la competencia y no querían maltratar a los consumidores obligándoles a tomar una guardiente la guardiente amarillo manzanares empezó a penetrar el mercado penetrar el mercado y terminó asustándolos a todos porque les empezó a quitar gran participación de mercado hasta el punto de que más o menos, incluso antes de la sentencia de la corte, el aguardiente amarillo en aquellos departamentos en donde puede competir tiene más o menos el 50% del mercado, el 45, el 40% del mercado, compitiendo muy, muy, muy, muy, muy cabeza a cabeza con el aguardiente antioqueño de la fábrica de licores de Antioquia. Entonces, claro, entonces eso asusta, cambia los números de muchas licoreras y empieza la industria licorera de Caldas con un producto súper exitoso a entender que le están haciendo jugadas en muchos lugares del país los gobernadores para que no le quite participación de mercado a su aguardiente local. Entonces, había, por ejemplo, inicialmente un permiso de introducción al departamento de Cundinamarca, lo que incluye Bogotá, y hace dos años el gobernador de Cundinamarca se levantó, gobernador de Cundinamarca, se levantó, le dio una chiripiorca, el anterior gobernador, rey tal vez, el anterior gobernador de Cundinamarca, entonces le dio una chiripiorca, entendió que Caldas estaba ganando un terreno muy importante, que su licorera de Cundinamarca la estaba pasando difícil, no sólo con Caldas, no solo con antioqueños, sino también con el aguardiente amarillo de Manzanares, y dijo, aquí no vuelve a entrar el aguardiente amarillo de Manzanares. En Antioquia tampoco podía entrar el aguardiente amarillo, porque estaba prohibido por la salvaguarda, estaba prohibido por la salvaguarda que era esta potestad que se le daba a los gobernadores para decidir qué aguardiente podían tomar pues sus súbditos en cambio Caldas el departamento y su licorera nunca estableció esa salvaguarda y permitió que todos los aguardientes siempre pudieran venderse en ese departamento. El aguardiente amarillo de Manzanares no podía entrar al departamento de Antioquia, lo tenía prohibido por la salvaguarda del gobernador de Antioquia. Y en Caldas, el gobernador y los gobernadores anteriores nunca establecieron la salvaguarda porque entienden lo que debería entender el país, que ahora lo va a entender y lo va a tener que aplicar después de la sentencia de la Corte, que es que el gobernador tiene que privilegiar las rentas del árbitro rentístico, entre más marcas se venda en el departamento más aguardiente se vende y más árbitro rentístico genera, y que las licoreras no pueden estar protegidas con unas salvaguardas, sino que ellas mismas tendrán que ser lo suficientemente inteligentes y reinventarse día a día para poder competir en el mercado e innovar y generar desarrollos y nuevos productos, etc. Entonces, llegó el momento en que cuando la licorera de Caldas mapea a Colombia, advierte una cosa terrible, que es que con este producto tan exitoso, con el que está conquistando el corazón y el bolsillo de los consumidores, que al final de eso, a esos que se levanta todos los días un empresario, tiene imposibilidad, tiene prohibición de ingreso a los departamentos en donde vive el 72% de los colombianos. Es decir, menos de una tercera parte del territorio colombiano le estaba permitido vender el aguardiente amarillo y en dos terceras partes del territorio colombiano donde vive la gente no podía vender el aguardiente amarillo. Entonces, la industria licorera, eso no es un secreto para nadie, la guardiente amarilla. Entonces la industria licorera, eso no es un secreto para nadie, advierte que debe iniciar acciones para tratar de que eso se solucione. Con estas condiciones tan totalmente desiguales en el mercado, fue que la industria licorera de Caldas decidió contratar los servicios de Pablo Felipe Robledo para que iniciara una batalla judicial. Y después de estudiar el caso, su bufete de abogados presenta una demanda. Una demanda que se planteó como una demanda de constitucionalidad. Claro, entonces la industria licorera de Caldas me contrata, eso no es un misterio, yo soy abogado de ellos. Entonces la industria de Corea de Caldas me contrata, eso no es un misterio, yo soy abogado de ellos. Y yo les digo, planteemos una demanda de constitucionalidad. Es absurdo que eso ocurra. Claramente el árbitro rentístico está en la Constitución, hay que preservarlo, está bien que se preserve. Hay unas rentas para la salud y la educación muy importantes. Pero, vuelvo y le digo, surge la tesis de que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, y muy bien el hábito rentístico a favor de los gobernadores, pero muy mal el monopolio en el mercado que pueden crear unos gobernadores porque él no es el dueño del mercado. Entonces se juntan varias cosas, yo creo que se junta la coyuntura del aguardiente amarillo, que sin lugar a dudas es el gran, desde el punto de vista de los aguardientes, es el gran ganador de esta pelea, y la libre competencia, y claro, y los consumidores, pero en el futuro van a haber muchos ganadores de esta pelea, y hoy eventualmente mire usted que hay unas licoreras que tienen un producto que tampoco podía entrar a todo el territorio colombiano, entonces tenía vedado gran parte del territorio colombiano, muchos, el aguardiente de Nariño, o el del Tolima, el doble anís, no, el doble anís del Huila, el taparroja del Tolima no podía entrar a muchos departamentos, el doble anís tampoco, el galeras tampoco, el platino del Chocó tampoco. Entonces se les abre también un mercado, obviamente se les abre un mercado complejo en donde tienen que competir, pero la pregunta es, que yo creo que es la que se hizo la corte, pero ¿qué empresario con qué producto no tiene que competir? Si en una economía de mercado todos los empresarios tienen que competir con todos sus competidores y tienen que competir sus productos con los productos que hace la competencia. Hay gente que gana en las competencias que son las del mercado y las del deporte y todo, pues o sea hay gente que gana, hay otros que pierden, hay otros que se mantienen, pero pueden competir, al final esto es lo que evitaba la competencia. Pablo Felipe, ¿quién era David? Evidentemente David era la licorera de caldas con el aguardiente amarillo que no podía entrar, sino a unos lugares muy exclusivos del territorio nacional, 70% del territorio le tenía vedado, pero ¿quién era Goliad? Que diríamos, todos los gobernadores, aquí pasó algo importante, todos los gobernadores, incluso para aquellos que la pelea les resultaba indiferente, que eran gobernadores que no podían establecer salvuarda. Entonces, todos los gobernadores, salvo el gobernador de Caldas, que quería que se cayeran las salvaguardas. Todas las licoreras, salvo la industria licorera de Caldas, que quería que se cayera la salvaguarda. El Ministerio de Hacienda fue a la Corte Constitucional a decir mantener las salvaguardas. ¿Con qué argumento? Pues con el argumento de que eso era constitucional a decir mantener las salvaguardas ¿con qué argumento? pues con el argumento de que eso era constitucional que porque establecido el monopolio de licores pues el gobernador tenía una facultad de mirar que aguardiente entraba y que aguardiente no entraba lo mismo el ministerio de comercio y aunque usted no me crea cosa que además me dolió mucho que la propia superintendencia de industria y comercio, que es quien tiene que llevar en la Corte Constitucional que mantuviera las salvaguardas porque encontraba que la demanda nuestra no tenía, diríamos, fundamentos para prosperar. Del lado de acá, pues nosotros como demandantes, la Gobernación de Caldas, la industria licorera de Caldas, muchos académicos, es decir, expertos en competencia, se sumaron, diríamos, a esta causa y algunas agremiaciones también se sumaron a esta causa. FENALCO, FEDESARROYO, es decir, había, o sea, la política, lo advierto yo, de un lado y la academia del otro. política, lo advierto yo, de un lado y la academia del otro. Y entonces este es un triunfo, pues sí, de quienes demandamos, pero es un triunfo también de mucha gente a quienes hay que hacerle también ese reconocimiento y ese creo yo el triunfo de cinco magistrados de la corte que no se dejaron seducir por las presiones de la política y que entendieron que hay que privilegiar la competencia a los consumidores, a la gente y que una norma, o sea, que la modernidad, incluso por el bien de las propias licoreras, por el bien en el mediano y largo plazo de las licoreras, y por el bien de los consumidores, eso era lo que había que hacer, ese era el país en donde nosotros queríamos vivir. Yo le cuento una cosa, cuando vino la audiencia, porque la Corte en los trámites de constitucionalidad, en cada 100 demandas de inconstitucionalidad, por ahí en una hacia audiencia pública. Es una cosa súper excepcional por la importancia del tema. Y entonces aquí hizo audiencia pública. Y entonces a nosotros nos dieron un tiempo para participar. Allá fue el gobernador de Cundinamarca, allá fue la gobernadora del Valle, los gerentes de las licoreras, etc. A poner sus puntos de vista. Hablaron, no sé, 30 personas, más o menos. Pues yo como demandante tenía el derecho natural de hablar. A mí me dieron cinco minutos para hablar. Porque claro, nosotros ya habíamos nos habíamos playado en argumentos a lo largo del trámite. Entonces yo dije, bueno, ¿y qué le digo a la Corte de Constitución en cinco minutos? Le dije unas cuantas cosas y al final yo le digo a la Corte, mire, yo quiero vivir como ciudadano en un país en donde yo pueda consumir el aguardiente que yo quiera consumir, y no en un país en el que yo esté obligado a consumir el aguardiente que el gobernador quiere que yo consuma. Ese es el país en el que yo quiero vivir. Espero, magistrados, que ustedes quieran vivir en ese mismo país en el que yo quiero vivir. Eso, de una u otra manera, creo yo que... Y ahí detrás de eso hay unos argumentos jurídicos, pero en la frase no. Y la Corte Constitucional, yo creo que eso le impactó. O sea, que al momento de resumir el caso, esto se resume en esto. Al final aquí estamos hablando de libertades públicas, de la libertad de la gente. al final aquí estamos hablando de libertades públicas, de la libertad de la gente, y tengo entendido que esa frase impactó un poco en la corte, y que fue importante para que la corte tomara la decis de manzanares y por primera vez tenerlo en Bogotá porque realmente en Bogotá se estaba convirtiendo en una fruta prohibida. a uno con esto le llegan mensajes de mucha gente y uno en las redes y tal, y uno dice, entonces la gente dice, bueno, ya no soy contrabandista. Ya no soy contrabandista porque antes se iban al departamento del Tolima y etc. y entonces venían para Bogotá y entonces compraban dos botellas o tres botellitas de aguardiente y entonces la gente estaba consumiendo aguardiente pues claro, en muy poca cantidad, porque eso al final es muy poco consumo pero ponían a la gente a tener que hacer cosas para poder tomar el aguardiente en algunas regiones y esto será muy importante, o sea, imagínense millones de bayunos que hoy tienen la posibilidad de ir a un supermercado y encontrar 10 aguardientes cuando sólo han tomado el aguardiente del valle y si les gusta el aguardiente del valle que lo sigan consumiendo, pero no porque el gobernador del valle o la gobernadora del valle los obligue a que sea sólo ese aguardiente. Sin embargo ahora hay problema, porque entonces las licoreras que son las afectadas con esta decisión de la Corte, van a decir, bueno, pues acatamos esta medida, pero eso nos va a bajar los ingresos. Porque, claro, al entrar el aguardiente amarillo, que tiene tanta aceptación, pues se va a vender más aguardiente amarillo y menos, de pronto, el aguardiente, no sé, del Valle o el aguardiente antioqueño. El mercado finalmente es una fiesta, en donde concurre una cantidad de gente, de empresarios y de consumidores. Entonces, digamos, una fiesta. Entonces, acuérdate que hay un dicho que dice, bueno, cada cual habla de la fiesta como le va en ella. Entonces, a partir de este momento, en algunos, o sea, ya en esos departamentos está esa fiesta armada, porque en esos departamentos que no hay salvaguardas, que nunca hubo salvaguardas, incluso unas que tenían licorera, caldas que tenían licorera nunca estableció la salvaguarda. Pues allá no va a haber mayor diferencia, pero en los otros departamentos, pues unos gerentes de las licoreras van a decir, esta decisión nos combinó, pero de un día para otro muchísimo, eso seguramente sin duda lo va a decir la industria licorera de Caldas porque va a poder introducir su exitoso aguardiente por todo el territorio colombiano al 72% que no podía ingresar, va a ingresar la industria licorera, la fábrica de licores de Antioquia pues va a tener un problema que es en Antioquia competir con los otros aguardientes, cosa que no pasaba claro, allá va a ingresar el aguardiente amarillo de Manzanares y que Dios escoja qué es lo que allá va a pasar. Y el antioqueño mirará si toma su aguardiente antioqueño el de toda la vida o empieza a consumir aguardiente amarillo de Manzanares que seguramente en algún porcentaje va a ocurrir. Entonces allá va a tener una pelea difícil porque ya no se va a poder cerrar, ya se va a tener que abrir. Pero también va a poder ingresar a otros departamentos que no podía ingresar. Pero imagínese el caso de Antioquia. Pero ¿no será que Antioquia estaba ingresando a todas partes? Pero mire lo que pasaba. En Bogotá, la fábrica de licores de Antioquia con su aguardiente antioqueño no iba a poder volver a entrar después del 2029. ¿Por qué? Porque el gobernador había establecido una salvaguarda. ¿Rey? No, como en 2028. Había establecido una salvaguarda. Lo que pasa es que como ya había autorizado por 10 años, si hasta el 2029 el ingreso a aguardiente antioqueño, entonces tenía que respetar esa autorización, pero con la salvaguarda a partir del 2029 la fábrica de licor de Antioquia no iba a poder vender aguardiente antioqueño en Bogotá y Cundinamarca, ya lo va a poder hacer, porque ya ningún gobernador le va a poder decir que no entra, entonces de hecho la FLA, que se había opuesto a que se cayeran las salvaguardas, las había defendido a muerte, al día siguiente sacó un comunicado. ¿Qué dice? Como diciendo, bueno, ya estando en estas, vamos a mirar el tema por el lado positivo y entonces no puedo ingresar hoy a yo no sé cuántos departamentos y entonces me voy a poner a conquistar esos departamentos. Y eso está bien que lo diga. Finalmente de eso se trata. Bueno, fíjese, hablando de noticias buenas, esta es una buena noticia para la libre competencia y para los consumidores, La libre competencia y para los consumidores que podrán decidir qué aguardiente pueden consumir sin que estén sometidos a lo que quiera un gobernador. Es una buena noticia para la competencia, para los consumidores, para las rentas del árbitro rentístico que van a aumentar en todos los departamentos. Una buena noticia para las empresas licoreras que quieren competir, que están dispuestas a competir y es una mala noticia para las empresas ineficientes que no se levanten todos los días a reinventarse, a reinventarse porque ese modelo económico de la libre competencia pues no le sirve a ese tipo de empresas le sirve a esas empresas pues que hacen las cosas razonablemente bien esas son las que sobreviven las otras como en todos los mercados no es un problema de la guardiente como en todos los mercados pues tienen aguas turbulencias en la competencia no puedo terminar este podcast pues tienen aguas turbulencias en la competencia. No puedo terminar este podcast sin hacer la invitación. Tómese un aguardiente amarillo y verá la delicia de aguardiente que es. Ahora podemos, aquí en Bogotá, sin necesidad de sentirnos que somos unos contrabandistas. Bien por la libre competencia. Esto es A Fondo. Mi nombre es María Jimena Duzán. A Fondo es un podcast producido por Mafialand. Producción general, Beatriz Acevedo. Producción de audio, Daniel Chávez Mora. Música original, del maestro Oscar Acevedo. Nos pueden escuchar también en mi canal de YouTube. Gracias por escuchar. Soy María Jimena Duzán. ¡Gracias por ver el video!